null: nullpx
Elecciones 2016

Se ensanchan las grietas entre Trump y los republicanos

El descontento en el Partido Republicano y de miembros de la campaña con su propio candidato presidencial crece a causa de su deriva en los últimos días.
3 Ago 2016 – 4:38 PM EDT

El deterioro de la relación entre Donald Trump y el Partido Republicano es cada vez más patente según una serie de reportes este miércoles que se conocen tras una semana desastrosa para el candidato.

El presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, que hasta ahora había sido uno de los respaldos más sólidos de Trump está "furioso" con el comportamiento de éste, según informan varios medios.

Al mismo tiempo CNN y CNBC informan que el jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, está frustrado con el candidato por sus constantes salidas del guion.

Manafort salió a desmentir estos rumores el miércoles por la mañana en entrevistas donde dijo que “Trump tiene el control de su campaña”.

“Yo tengo bajo mi control las cosas que él quiere que haga en la campaña. La confusión es otra narrativa de Clinton que han puesto en circulación y que los medios han agarrado”, agregó Manafort.

Trump lleva días siendo cuestionado por sus declaraciones inoportunas pero la gota que colmó el vaso parece ser su entrevista este martes con el diario The Washington Post en la que dijo que no apoyará a varios líderes republicanos en sus carreras por la reelección, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan y el senador por Arizona John McCain. Su declaración es vista como una represalia por las críticas de estos en los últimos días, durante la controversia del candidato con la familia del soldado musulmán Humayun Khan.

“Me gusta Paul, necesitamos un liderazgo fuerte en este país, es sólo que no estoy en ese punto todavía”, declaró el magnate.

Con McCain en cambio la distancia pública es mucho más amplia y ambos han difundido diversas críticas en los últimos meses.

Ryan y McCain dieron su apoyo a Trump, un movimiento político necesario para la unidad del partido republicano, pero que ambos se demoraron en tomar la decisión y no lo hicieron con entusiasmo. Ahora Trump parece estar devolviendo la mano.

Pero cuando le preguntaron por su opinión sobre las declaraciones de Trump aseguró que “estos son dos hombres que están construyendo una relación”.

“Estoy muy confiado en que si Donald Trump es elegido presidente y Paul Ryan es reelegido como presidente de la Cámara de Representantes harán grandes cosas juntos”, agregó.

Ganancias para Clinton

La principal beneficiada con las revueltas en la campaña de Trump es Hillary Clinton. En los últimos días un número creciente de republicanos está declarando abiertamente que votarán por la candidata demócrata en la elección general.

Esta semana la directora ejecutiva de Hewlett Packard Meg Whitman, quien compitió por la gubernatura de California en 2010, dijo que votará por la ex secretaria de estado.

Whitman llamó a Trump “demagogo” y “peligroso”. Este martes también el congresista republicano Richard Hanna de Nueva York, quien ya anunció su retiro, dijo que votará por Clinton.

Hanna es de los republicanos más liberales en el Congreso.

Por otra parte, Maria Comella la ex asesora del gobernador de Nueva Jersey Chris Christie, quien es uno de los pilares de Trump, también anunció su respaldo a Clinton.

Lo mismo hizo Sally Bradshaw, asesora de la campaña presidencial de Jeb Bush.

Por ahora los grandes nombres de la élite republicana, como la familia Bush se han negado a apoyar a Trump, pero no han llegado tan lejos como para decir que votarán por Clinton.

“Hay preocupaciones legítimas dentro del partido, pero la mayoría sigue estando con Trump”, dijo Aguilar.

La campaña de Clinton ha circulado diversos mensajes a la prensa con ejemplos de cómo Trump tiene un temperamento que los descalifica para ser Comandante en Jefe.

Quienes siguen apoyando a Trump atribuyen la crisis entre él y el partido como una consecuencia de los ataques demócratas.

Alfonso Aguilar estratega republicano quien apoya a Trump aseguró que en este ciclo electoral “cosas que habríamos visto un mes antes de las elecciones, las estamos viendo ahora”, dijo.

“La narrativa de estar fuera de control está siendo impulsada por los demócratas y por la prensa liberal”, comentó.

Lea más:


Más contenido de tu interés