Elecciones 2016

¿Quién paga los viajes de campaña de Hillary Clinton con Obama en el Air Force One?

Volar el en el avión más famoso del mundo le cuesta a la Casa Blanca más de $206,337 por hora.
6 Jul 2016 – 12:30 PM EDT

La primera aparición de Barack Obama y Hillary Clinton haciendo campaña juntos en Charlotte, Carolina del Norte pasará a la historia con la imagen de ambos descendiendo del emblemático avión Air Force One, el poderoso símbolo de la presidencia que el mandatario espera heredar a su ex secretaria de Estado.

El lujoso aventón a Clinton este martes 5 de julio, que duró poco más de una hora, parece un simple gesto de amistad, aunque resulte algo costoso para el país.

Volar el avión más famoso del mundo le cuesta a la Casa Blanca $206,337 por hora, según explica una carta obtenida en 2014 por la organización sin ánimo de lucro Judicial Watch, bajo petición de la Ley de Libre Información (FOIA, por sus siglas en inglés).

Ese valor incluye "combustible, consumibles de vuelo, la revisión general de la aeronave y la revisión del motor", de acuerdo a un reporte publicado en febrero por el medio The Business Insider en un artículo titulado "Es ridículamente caro volar en el Air Force One".

" Vergüenza total"

Al virtual nominado republicano Donald Trump no le hizo mucha gracia el viaje del presidente con su posible rival en las elecciones generales de noviembre, y de inmediato se desbordó en criticas a través de su cuenta de Twitter.

"Los contribuyentes están pagando una fortuna por el uso del Air Force One en la campaña electoral del presidente Obama y La Torcida Hillary. ¡Una vergüenza total!".


El lunes el magnate hizo una pregunta formulada desde hace años a los candidatos presidenciales en ejercicio que usan el avión para viajes de campaña.

"¿Por qué el presidente Obama permite el uso del Air Force One para la campaña electoral con La Torcida Hillary? Ella estará volando con él mañana. ¿Quién paga?", cuestionó el magnate.


Oficina Oval voladora


La pregunta de Trump se la hacen muchos en EEUU.

El Air Force One es aeroplano tipo Boeing 747 de tres pisos y 4,000 pies cuadrados, conocido también como "La Oficina Oval voladora", es realmente una fortaleza militar en el aire.

En su interior hay una sala de conferencias, un comedor, cuartos privados para el presidente, oficinas para los funcionarios de alto nivel, una sala de cirugía médica, una zona de prensa, dos cocinas equipadas para preparar 100 comidas simultaneas y múltiples radios multifrecuencia.

Con el presidente viajan permanentemente 26 miembros de tripulación, sin contar los oficiales del Servicio Secreto, periodistas y personal medico.

Los gastos no se limitan a Air Force One. Durante años, los viajes presidenciales han incluido al menos otros dos aviones: uno de respaldo por seguridad y un avión militar de carga para transportar los vehículos del servicio secreto, helicópteros y la limosina presidencial personalizada apodada " la bestia".

¿Quén paga por todo esto?

Tradicionalmente la Casa Blanca (usando dinero de los contribuyentes) y la campaña del candidato se reparten los costes de viajes, con términos de pago que se determinan a lo largo de las elecciones.

Ya que Obama viajó a Charlotte con el único propósito de asistir a un mitin de Clinton, la campaña de la ex secretaria de Estado o el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés ) tendrían que pagar una porción de los gastos sin importar si Clinton viajó en el avión.

Al momento de esta publicación, el miércoles en la mañana, la Casa Blanca no ha respondido a la petición de Univision de alguna declaración al respecto.

La campaña de Clinton aseguró a Univision que "como es la práctica habitual, la campaña cubrirá su parte de los costos". Pero no especificó el porcentaje exacto ni los acuerdos de reembolso.

Viajes políticos y viajes presidenciales

La imponente presencia del colosal aeroplano presidencial puede impulsar fuertemente la imagen de cualquier candidato con sus votantes. No es gratuito que el mismo Trump lo compare a su jet privado, al que incluso llaman " El Trump Force One".

Y es que desde el gobierno de Lyndon Johnson (1,963-1,969), cada mandatario al mando usa el avión para hacer campaña y se supone que deben pagar por ello.

Cuando en 2004 el entonces presidente George W. Bush era candidato a la reelección, su campaña y el Partido Republicano reembolsaron a la Casa Blanca más de $1.3 millones en costos de "operaciones de transporte aéreo", según una revisión de la agencia AP a los archivos federales.

Entre los gastos se incluyeron el desgloso por "servicios de vuelo", como alimentación, abastecimiento de comida, y el helicóptero presidencial Marine One.

En ese entonces AP aseguró que W. Bush "usó el Air Force One para viajes de reeleción más que cualquiera de sus predecesores, exprimiendo las millas políticas de su oficina pagadas por los contribuyentes".

"Pero de los más de $203 millones que Bush ha recolectado para su reelección, menos del 1% se han destinado al reembolso para el gobierno por los gastos de viaje de este año", agregó el medio.

El récord


Antes de eso, el periódico The Atlanta Journal-Constitution reportó que Bill Clinton "pudo bien haber establecido un récord de viajes políticos" en 1997, mientras viajaba para recaudar fondos que ayudaran a la deuda del Partido Demócrata alcanzada en el tiempo de su campaña para ser reelegido.

En 2012, Obama devolvió millones de dólares al gobierno por el uso del Air Force One durante su campaña de reelección según CNN.

Entonces se enfrentó a fuertes críticas por las decenas de vuelos domésticos que realizó durante el año electoral, y que se confundían constantemente entre viajes 'presidenciales' y viajes 'políticos'.

Ambos conceptos difieren precisamente en su financiación. Mientras un viaje oficial es pagado por los ciudadanos, como por ejemplo el que hacen los mandatarios para reunirse con líderes internacionales, en un viaje político, el candidato debe pagar el "equivalente a la tarifa que se habrían pagado si hubiera usado una aerolínea comercial", según el Servicio de Investigación del Congreso.

Pero de acuerdo a un informe de AP en 2012 , ni el presidente ni su campaña pagan por el costo total, pues los contribuyentes corren con el importe por los agentes del Servicio Secreto y el funcionamiento de la Air Force One.

No hay que olvidar, sin embargo, que independientemente de las razones del vuelo, el presidente solo puede viajar en el avión presidencial por razones de seguridad, entre otras cosas.

Este martes no fue la primera vez que Clinton acompañó a Obama en el Air Force One. En 2014 la entonces secretaria de Estado lo acompañó al funeral de Nelson Mandela en Sudáfrica junto al ex presidente George W. Bush y su esposa Laura. Y en 2012 también fue con él a Myanmar.

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