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Elecciones 2016

Puerto Rico acude a unas primarias marcadas por la peor crisis de su historia

Ante la inminente implantación de una junta fiscal, la Isla elegirá candidatos a la gobernación y al nominado presidencial demócrata este domingo. Estrena además un escrutinio electrónico
3 Jun 2016 – 6:41 PM EDT

GUAYNABO, Puerto Rico. - En medio de una profunda crisis económica, Puerto Rico participa este domingo de unas primarias históricas en las que elegirá a los candidatos de los principales partidos políticos, que el próximo noviembre se enfrentarán en las elecciones generales por obtener el control del país.

Coincide con este proceso electoral local, la primaria del Partido Demócrata, en la que los puertorriqueños afiliados a esa organización escogerán entre Hillary Clinton y Bernie Sanders.

El Partido Republicano realizó su proceso el 6 de marzo y lo ganó el senador por Florida Marco Rubio, hoy retirado de la carrera por la nominaciòn que ha asegurado el magnate inmobiliario Donald Trump.

Y este es el escenario escogido para poner a prueba, por primera vez en la Isla, las máquinas especiales que permitirán el escrutinio electrónico, que promete eficacia y resultados más rápidos.

Desde su propuesta inicial hasta su implementación, el sistema ha generado muchas interrogantes e incertidumbre, en un país bajo la sombra de la estrechez y sediento de acción para saldar la deuda de $70 millones que tiene el Gobierno local.

Política, deporte nacional

Sin embargo, en Puerto Rico, donde es común escuchar que la política “es el deporte nacional” se espera la habituada participación masiva del electorado. De acuerdo con la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), hay 2,857,938 electores registrados para estas primarias y la mayoría de ellos, 1,508,079, son mujeres.

Están convocados los seguidores del anexionista Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Popular Democrático (PPD), que favorece la relación territorial de la Isla con los Estados Unidos. El tercer partido mayoritario, el Partido Independentista Puertorriqueño, así como otros partidos minoritarios, no necesitaron primarias.

LAS PRINCIPALES CONTIENDAS
La batalla que más ha captado la atención en las pasadas semanas es la que enfrenta al actual comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi contra el doctor Ricardo Rosselló. Ambos codician la candidatura a la gobernación por el PNP.

Una encuesta realizada por el diario local El Nuevo Día a 48 horas de las primarias, coloca al doctor Rosselló, de 37 años, en la delantera con 49% y al licenciado Pierluisi con 46%. Estos resultados no son sorpresivos pues aunque se ha puesto en entredicho la experiencia de Rosselló -doctor especializado en células madre y profesor universitario- desde el lanzamiento de su candidatura ha salido favorecido en todas las encuestas.


El peso de su apellido le ha ganado adeptos en el “corazón del rollo” penepé. Su padre, Pedro Rosselló, pediatra de profesión, gobernó la Isla por ocho años (1993-2000). Su mandato estuvo eclipsado por los más grandes escándalos de corrupción gubernamental en la historia. Pero su hijo, empero, se ha apartado de los hechos y se presenta como “parte de la generación que sacará a Puerto Rico de la crisis”.

Por su parte, Pierluisi, de 57 años y miembro además del Partido Demócrata, es un abogado con amplia trayectoria política que desde el 2008 ocupa el cargo de representante único y sin voto de Puerto Rico ante el Congreso en Washington.
Pierluisi ha basado su campaña en la experiencia, en contraposición al poco bagaje de Rosselló.

Si bien ambos son partidarios de la estadidad para la Isla, la imposición de un organismo de control fiscal los divide. La visión de Rosselló sobre el manejo de la crisis es el “as” que ha utilizado en las pasadas semanas para diferenciarse de Pierluisi.

Rosselló se ha manifestado en contra del HR5278, conocido como PROMESA que propone la creación de una junta de control fiscal sobre la Isla. Para el político, la junta “atenta, obstaculiza, la estadidad”, no contiene mecanismos para el desarrollo, resta libertades políticas y profundiza el colonialismo.

El Comisionado Residente, quien ha participado activamente en el cabildeo en el Congreso para una solución a la crisis económica que azota a la Isla, está a favor de PROMESA.

El vencedor deberá enfrentarse al principal opositor, David Bernier (PPD), a María de Lourdes Santiago (PIP), Rafael Bernabe (Puertorriqueños por Puerto Rico, PPT) y a los candidatos independientes Alexandra Lúgaro y Manuel Cidre.

La otra contienda relevante este domingo es la de la candidatura (de ambos partidos, PNP y PPD) a la Comisaría Residente en Washington.

En el PNP se enfrentan la representante y expresidenta de la Cámara de Representantes, Jenniffer González y el ingeniero Carlos Pesquera, quien aspirara infructuosamente a la Gobernación en el año 2000.

La lucha en el PPD, se centra entre el exrepresentante y abogado Héctor Ferrer, quien es paciente de cáncer y el representante Ángel Rosa, profesor universitario.

ADIÓS AL CONTEO MANUAL
El debut del escrutinio electrónico por poco no ocurre en estas primarias. El proceso se oficializó el pasado abril, cuando se completó el pago a la empresa Dominion Voting System, encargada de las máquinas.

Si bien se continuará votando en papeletas, hay ciertos cambios notables.

El comisionado electoral del PPT, José Córdova, explicó que el proceso de votación discurre de manera regular: entintado del dedo, verificación de la tarjeta electoral y entrega de papeletas.
Luego de votar, cada elector deberá hacer uso de las máquinas especiales, donde registrará su elección.

Debido a que la infraestructura del sistema eléctrico en la Isla es precaria, se tomaron medidas para hacer frente en caso de alguna avería en los 1,174 centros de votación.
Las máquinas funcionan con electricidad, pero tienen baterías de hasta dos horas, además de baterías externas que duran ocho horas. Igualmente, la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) destacará 800 empleados en caso de ocurrir alguna situación con el suministro.

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