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Elecciones 2016

Por qué no puede decirse que haya un 'efecto Trump' en solicitudes de ciudadanía de hispanos en EEUU

El rechazo a la retórica hostil hacia los inmigrantes, y hacia los mexicanos en particular, motiva a muchos latinos a decir que votarán contra el magnate en las presidenciales. Muchos se están haciendo ciudadanos y registrándose para votar.
16 May 2016 – 10:09 AM EDT

Un 41% de los hispanos más animados a votar en las presidenciales de noviembre de 2016 asegura que su motivación principal es votar contra el virtual candidato del Partido Republicano Donald Trump.

Es lo que indica una encuesta realizada en abril por America´s Voice, una organización que promueve una reforma de las leyes migratorias y que es parte de la oposición a las aspiraciones del magnate inmobiliario de llegar a la Casa Blanca.

Se trata de un sentimiento entre la comunidad hispana que reflejan y refuerzan importantes medios de comunicación y organizaciones que promueven la participación política de los latinos.

La conversación informal o en redes sociales sobre la intención de voto hispano también sugiere esa tendencia como lógica reacción a la retórica antiinmigrante –y particularmente antimexicana- de Trump.

Incluso se habla de un aumento significativo en el número de hispanos que quieren hacerse ciudadanos y de otros que quieren registrarse para poder sufragar contra el magnate, a quien consideran enemigo de los intereses de la comunidad hispana en EE.UU.

Pero ¿es posible hablar de un fenómeno masivo y directamente vinculado a la irrupción del magnate en la escena política?

Amor por los hispanos

Las encuestas muestran que Trump no gusta entre la mayoría del electorado hispano.

Sin embargo, él está empeñado en negar ese particular y de paso asegura insistentemente que ganará las presidenciales de noviembre con el apoyo del voto latino.



“Vamos a tener una gran relación con los hispanos” afirmó Donald Trump el 3 de mayo al ganar en las primarias de Indiana.

Dos días más tarde, para marcar las celebraciones del 5 de mayo, tuiteaba una foto suya comiendo un taco bowl con la frase ya famosa: “Me encantan los hispanos” . Como todo lo vinculado al magnate, la foto, la frase y el curioso plato “mexicano” no fue del gusto de todos.

De hecho, la relación no parece recíproca. Según una encuesta nacional reciente de America´s Voice y Latino Decisions, casi un 80% de los votantes hispanos tiene una opinión desfavorable del magnate.

Encuestas anteriores de Gallup en marzo y de Univisión con The Washington Post en febrero de este año daban resultados similares. En este último sondeo, un 74% de los encuestados opinaba que la postura de Donald Trump sobre inmigración era ofensiva.



El efecto Trump y los nuevos ciudadanos

Desde junio de 2015, fecha en la que Trump anunció su candidatura, el número de solicitantes de la nacionalidad estadounidense ha aumentado. Al comparar el período julio-diciembre de 2015 con los mismos 6 meses del 2014, hubo un incremento del 14.5%.

Aunque el llamado “efecto Trump” parece ser un factor importante en el aumento de las naturalizaciones entre hispanos, el trabajo desde organizaciones que promueven la participación electoral entre hispanos también juega un papel fundamental.

“El número de personas que se hicieron ciudadanas del año pasado a este año se debe a Trump pero también a la organización y coordinación. Los dos factores van de la mano. Siempre va a haber gente haciéndose ciudadana. Pero haciendo campaña y organizándonos, los números aumentan”, explica Ben Monterroso, director ejecutivo de Mi Familia Vota, un grupo que promueve la participación de los hispanos.

La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO por sus siglas en inglés), ha notado que la petición para talleres informativos sobre ciudadanía tiene una larga lista de espera. El mes pasado en Long Beach, California, uno de estos talleres tuvo a 2000 participantes.

La Casa Blanca también ha emprendido acciones para fortalecer la integración de inmigrantes a través de actividades que incluyen el registro al voto y la solicitud de la ciudadanía.

Números en alza

Sin embargo, el alza en las naturalizaciones es una tendencia que inició en los años noventa.

Si se comparan el período octubre-diciembre 2015, con los mismos meses en del 2011, también el año pre-electoral, y que son los únicos datos públicos que nos permiten hacer una comparación justa mes a mes, el incremento es de sólo un 7.5%.

Las solicitudes para la ciudadanía en el año fiscal 2014 pasaron de 774 mil a 783 mil en 2015, un aumento de solo el 1%.



“No hay una ciencia social que nos permita saber si hay una correlación directa. Lo que sí sabemos es que el actual estado del diálogo está contribuyendo al número de aplicaciones para la ciudadanía que estamos apoyando”, aseguró Rosalind Gold, directora de política e investigación de NALEO al hablar sobre la posible influencia de la candidatura de Trump en ese incremento en las aplicaciones a la ciudadanía.

¿Latinos contra Trump?

“Es la primera vez en la historia de EEUU que tenemos este ataque frontal a nivel nacional desde un partido serio como es el republicano y desde un candidato a la presidencia como Donald Trump”, dijo a Univision Noticias Ben Monterroso.

“En el pasado solo habíamos visto esos ataques a nivel estatal o en los condados y ciudades”, aseguró Monterroso, cuya organización tienen una larga trayectoria en la defensa de los derechos de la comunidad hispana.

Según proyecciones del Pew Research Center , un record de 27.3 millones de hispanos podrán votar en 2016, comparado con 23.3 millones en 2012.

De estos, NALEO espera que 13.1 millones acudan a las urnas.

Los años Clinton

En 1995, el año anterior a la segunda elección de Bill Clinton, hubo un aumento más notable en las solicitudes de ciudadanía.

Del año fiscal 1994 a 1995 se produjo un salto en las solicitudes del 77% y otro salto de 33% entre los años fiscales 1995 y 1996, llegándose a 1.7 millones de solicitudes en el año fiscal 1996.

Las ONGs atribuyen aquel salto a la campaña que lideraron para promover la naturalización de ciudadanos tras la aprobación en un referéndum en noviembre de 1994 de la Proposición 187 de California y de legislación federal que buscaba restringir los beneficios públicos a los inmigrantes sin papeles.

El factor Obama

Pero, según datos oficiales del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), el mayor aumento de las últimas décadas en aplicaciones a naturalizaciones en años pre-electorales se registró entre octubre de 2006 y septiembre de 2007 con un salto del 89% apenas un año antes de la elección del presidente Obama.

Ben Monterroso atribuye aquel incremento a la campaña Ya es Hora en la que 400 organizaciones se movilizaron a nivel nacional, logrando que 1.4 millones de personas solicitaran la ciudadanía.

Rosalind Gold de NALEO también explica este boom por el efecto de las manifestaciones en contra de la propuesta de ley federal HR4437 de 2005 que proponía convertir el hecho de ser indocumentado “en un crimen en vez de un delito civil”.

La ley fue aprobada por la Cámara de Representantes en diciembre de ese año, pero fue rechazada por el Senado.

Aparte de un “efecto Obama”, otro factor que puede explicar esta movilización repentina es la duplicación del costo del proceso de naturalización que se produjo en julio de 2007, algo que puede haber precipitado la naturalización antes de esa fecha.



Temprano para saber

Mark López del Pew Research Center afirma que, con los datos disponibles a la fecha, es temprano para afirmar que la comunidad hispana está registrándose en grandes números para votar contra Trump.

Frente a los 4 millones de nuevos votantes que hay en 2016, comparado con el 2012, indica que “es probable que el número de votantes registrados sea más alto este año por el número cada vez creciente de hispanos que pueden votar. A más hispanos que pueden votar, mayor número de votantes registrados.”

Además, quedan muchos votantes potenciales (3.3 millones de mexicanos de un total de 8.8 millones en 2013) sin solicitar su ciudadanía todavía, frente a un trámite que tarda al menos 5 meses. Y muchos otros hispanos quedan sin registrarse.

Asimismo, queda por ver el impacto sobre el número de votantes hispanos de las nuevas leyes de votación restrictivas en 19 estados, que dejan a 875 mil votantes hispanos con trabas a su registro electoral, mayores requisitos de identificación y limitaciones al periodo de votación temprana.

Los hispanos forman la minoría más grande de Estados Unidos y como fuerza política tiene un potencial cada vez más importante, pero el “sentimiento” de que están haciéndose ciudadanos y registrándose para votar en contra de Trump todavía no tiene respaldo suficiente en la estadística disponible.

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