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Elecciones 2016

Mike Pence, otra mano dura en contra de los indocumentados

Donald Trump elige como vicepresidente al gobernador de Indiana, conocido por su postura antiinmigrante. Algunos republicanos piensan que puede unir al partido.
15 Jul 2016 – 6:55 PM EDT

Mike Pence no puede considerarse un amigo de los inmigrantes indocumentados. Desde sus tiempos de congresista (entre 2001 y 2013) y luego como gobernador de Indiana ha respaldado leyes que limitan los derechos de esos inmigrantes.

Y aunque un el tuit que Pence envió en diciembre diciendo que “llamar a prohibir la entrada de musulmanes a los EEUU es ofensivo y anticonstitucional” puede presentalo como amigable ante la inmigración, está muy cerca de las posiciones de Donald Trump, el hombre que expresó esa polémica idea y quien lo confirmó este jueves como su vicepresidente en la carrera hacia la Casa Blanca.

Según el Consejo Americano de Inmigración, una organización legal de defensa a los inmigrantes con base en Washington, como congresista y gobernador de Indiana Pence se enfocó en respaldar políticas de inmigración punitivas que le han valido el apoyo de grupos antiinmigrante como la Federación para la Reforma Migratoria Americana ( Fairus, por sus siglas en inglés).

Últimamente como gobernador de Indiana, Pence apoyó la demanda del Estado de Texas en contra de DAPA y DACA y se pronunció a favor del fallo de la Corte Suprema a finales de junio que hubiera protegido a 5 millones de personas indocumentadas de la deportación.

En 2004 Pence había votado a favor de la propuesta de ley HR 3722 que prohibía el rembolso federal de asistencia médica de emergencia para personas indocumentadas. También ha votado en contra de beneficios estatales para los indocumentados en el área de educación y salud.

En el 2006, introdujo una propuesta de ley ante el Congreso titulada “la reforma migratoria sin amnistía” que buscaba reforzar la frontera de EEUU con México.

De cara a la polémica ley de Arizona de 2010 llamada SB 2070, que requiere que los agentes determinen el estatus migratorio de una persona detenida en el caso de que haya “una sospecha razonable” de que no tenga documentos Pence dijo en aquel año en una entrevista en la cadena NBC: “no podemos culpar a Arizona por intentar mantener el estado de derecho”.

Y según un medio local de Indiana, solo el año pasado Pence intentó prohibir la acogida de refugiados sirios en Indiana.

Así, frente a la nominación de esta mañana, Gustavo Torres, presidente de CASA en Acción, grupo de acción política vinculado a Casa de Maryland, una organización de cabildeo proinmigrante afirmó su preocupación:

“Pence, al ser una persona antimigrante y que ha propuesto construir un muro en la frontera con México, nos hará redoblar nuestros esfuerzos en apoyo a un candidato que busque implementar una reforma migratoria comprensiva”.

Una apuesta segura para los republicanos

A pesar de que no cause simpatía en sectores a favor de los inmigrantes, de cara a los republicanos más conservadores la elección de Mike Pence es un buen fichaje.

El líder de la casa de Representantes Paul Ryan que tiene reparos sobre la figura de Donald Trump, ha elogiado abiertamente esta semana la decisión del magnate.

“No es ningún secreto que soy un gran fan de Mike Pence. Somos muy buenos amigos. Lo estimo mucho”, dijo este jueves Paul Ryan.

“No puedo pensar en un mejor compañero para nuestro candidato a vicepresidente. Necesitamos a alguien estable y seguro en sus principios”, agregó Ryan.

Con este escenario, algunos observadores creen que Pence podría ayudar a unificar al partido, con notorias divisiones a tres días del comienzo de la Convención Nacional Republicana de Cleveland, Ohio, en la que se nominará oficialmente al candidato.

Además, Pence puede ser un fichaje estratégico para Trump que podría ayudarlo a recaudar dinero para su campaña, ya que sus días como congresista le sirvieron para establecer contactos con donantes de alto nivel.

Pence tiene una característica que comparte con la comunidad hispana, es religioso, un cristiano evangélico convencido. De hecho en la primaria de su estado Indiana, Pence apoyó al también evangélico Ted Cruz.
Según un estudio del Pew Research Center un 55% de los hispanos en EEUU es católico y y un 80% se declara católico, protestante o de alguna otra rama del cristianismo.

Mientas tanto, John Podesta, presidente de la campaña Hillary for America también emitió su opinión al respecto: “Donald Trump está reforzando algunos de sus posturas más preocupantes al optar por un socio sumamente divisivo e impopular conocido por sus políticas discriminatorias y políticas económicas fallidas”.

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