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Elecciones 2016

John Kasich, el candidato amable pero empecinado

El gobernador de Ohio se presenta como la alternativa "moderada" a Donald Trump y Ted Cruz, pero ¿qué tan moderado realmente es?
21 Mar 2016 – 5:07 PM EDT

Cuando en julio pasado el gobernador de Ohio John Kasich se unió al grupo de 17 aspirantes a la nominación presidencial por el partido Republicano, muchos pensaron que sería una aventura pasajera.

Entre nombres de mayor peso, como Jeb Bush, el senador Marco Rubio, o los gobernadores Scott Walker o Chris Christie, el de Kasich era práctimente desconocido fuera de su estado.

Meses después, aquellos notables están fuera de competencia y Kasich queda en el trío de candidatos, con la intención de ser un factor en la definición final entre Donald Trump y Ted Cruz cuando se produzca la convención republicana en julio.

El gobernador de Ohio se ha distanciado de la efervescencia que caracteriza la actual carrera por la nominación presidencial republicana.

John Kasich es el candidato de tono pausado, el de actitud conciliadora, el único entre sus rivales que ha sabido escabullirse del juego de insultos y acusaciones casi siempre marcado por la retórica incendiaria del multimillonario Donald Trump.

Y es que su estrategia es precisamente esa, ser la alternativa moderada al magnate inmobiliario, quien pese a su controversial comportamiento, ha ganado la mayoría de las votaciones en 19 de los 50 estados del país.

Kasich solo ha ganado en uno, Ohio, su estado. Y aunque esa victoria parece significar muy poco a estas alturas de la carrera, este ha sido el impulso suficiente para que el gobernador decida permanecer en la contienda hasta la convención nacional de verano, cuando el partido republicano decidirá quién será el próximo nominado presidencial.

Siempre ambicioso

Kasich nació en una familia trabajadora en la ciudad de Mckees Rock, Pensilvania, en 1952 y era el mayor de tres hermanos. Sus padres trabajaban en oficinas postales.

Su amigo de infancia David Cercone, contó a un periódico local de Ohio que la personalidad ambiciosa de Kasich comenzó a ser evidente desde que ayudaba como monaguillo en una iglesia católica:

“El 90% de los niños católicos quieren ser sacerdotes en algún momento… John no iba a ser sólo un sacerdote, él iba a ser el Papa”, dijo Cercone al diario the Cleveland Plain Dealer el año pasado.



A sus 63 años Kasich ha sido senador, gobernador por dos temporadas consecutivas (2010 y 2014), escritor, asesor financiero y hasta presentador de su propio programa de televisión en la cadena Fox News llamado “ From the Heartland with Kasich” (Desde el Corazón de la Nación con Kasich).

Su carrera política comenzó cuando tenía apenas 26 años y logró hacerse a un puesto en el Senado de Ohio. Cuatro años después ganó en una competida contienda un asiento en el Congreso, donde sirvió por 18 años consecutivos.

En 2010 fue elegido como gobernador de Ohio, y en 2014 ganó la reelección con más del 64% de las votaciones.

En su gestión se ha caracterizado por abordar de una manera agresiva el cierre de los presupuestos estatales, por lo que pudo superar el déficit presupuestario de Ohio y reducir los impuestos del estado en casi 3 billones de dólares.

También aprovechó los fondos federales que otorga Obamacare para expandir Medicaid y sigue apoyando algunas partes de esa ley pero no todas.

"Yo no apoyo Obamacare, quiero derogarla, pero si expandí Medicaid porque así pude traer dinero de vuelta a Ohio para el tratamiento de los enfermos mentales, drogadictos, y para que los pobres recibieran atención médica", dijo Kasich al respecto a CNN en mayo pasado.

Además, esta no es la primera vez que Kasich coquetea con la presidencia, a principios del 2000 anunció su candidatura a la Casa Blanca, pero canceló su campaña antes de que comenzaran las jornadas electorales.

No tan moderado

A diferencia de los dos primeros en la contienda republicana, Ted Cruz y Donald Trump, Kasich ha manifestado que no está de acuerdo con las deportaciones masivas, y no se opone del todo a que los 11 millones de indocumentados que viven en el país tengan la posibilidad de obtener la ciudadanía.

Pero esto no fue siempre así, en 2010 el gobernador le dijo al diario local Columbus Dispatch que no le gustaba la idea de que los residentes indocumentados obtuvieran un estatus migratorio legal, y además quería reformar la ley que otorga la ciudadanía automática a todos los niños nacidos en Estados Unidos.

Aunque ha dicho que apoya el “matrimonio tradicional”, Kasich ha mantenido una postura prudente frente a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de permitir los matrimonios del mismo sexo.

Sin embargo, hay algo en lo que nunca ha sido moderado: los derechos reproductivos.


En lo que lleva como gobernador de Ohio, Kasich ha firmado por lo menos 16 leyes anti-aborto y ha cortado el presupuesto estatal para el programa de salud reproductiva Planned Parenthood Action Fund, una organización que también promueve planes para prevenir la mortalidad infantil, el cáncer de seno y cervical, y la violencia doméstica, entre otros.

“El secreto se ha descubierto, Kasich es terrible para los derechos de las mujeres”, dijo en un comunicado la vicepresidenta de Planned Parenthood Action Fund Dawn Laguens, en febrero pasado, un día después de que un proyecto de ley llegara a la oficina del gobernador para ser firmado con el cual se cortarían 1.3 millones de dólares en fondos para esa organización.

¿Puede ganar la nominación presidencial?

No por la vía de primarias electorales.

Con apenas 143 delegados de 1,237 necesarios para ganar la nominación republicana, Kasich tendría que obtener más del 100% de los delegados restantes en las siguientes contiendas electorales, y eso es matemáticamente imposible.

Primero, porque a diferencia de Ohio donde el ganador de la mayoría de las votaciones se lleva todos los delegados, en casi todos los estados que faltan por celebrar primarias los delegados se reparten de manera proporcional a los votos obtenidos.

“La esperanza de Kasich es que Trump no gane los delegados necesarios (para ganar la nominación) y haya una convención negociada”, dijo a Univision Noticias el profesor de política en la Universidad Estatal de Ohio Jonathan Anthony.

En ese tipo de convención, los delegados quedan en libertad de votar por el candidato que deseen, incluso postular a un nuevo candidato, en caso de que ninguno de los aspirantes presidenciales obtenga los votos requeridos en la primera ronda de votaciones.

La convención negociada es la estrategia que varios líderes del establishment republicano han venido presentando como la única posibilidad de destronar a Trump.

No obstante, según Anthony no hay muchas posibilidades de que Kasich gane la nominación en ese escenario ya que, en las pocas veces que ha ocurrido, los delegados suelen postular a un nuevo candidato en la segunda ronda de votaciones para evitarse el disgusto de los votantes.

En cambio el especialista asegura que el gobernador quiere permanecer en la contienda “no por ganar, sino porque está realmente muy preocupado por muchas cosas que Trump ha dicho, y porque sería desastroso para el partido si (el multimillonario) es el próximo nominado republicano”, agregó.

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