null: nullpx
Elecciones 2016

¿Jackie o Eleanor? Las seguidoras de Melania explican a qué primera dama debería parecerse

La mujer del candidato hablo este jueves a las afueras de Filadelfia. Éstos son los consejos de sus seguidoras si llega a la Casa Blanca
4 Nov 2016 – 11:17 AM EDT

BERWYN, Pennsylvania--Chester es uno de los cuatro condados acomodados que abrazan la ciudad de Filadelfia y es uno de los lugares más importantes en esta campaña. Donald Trump tiene el respaldo de los habitantes de los condados rurales de Pennsylvania y de los votantes sin estudios universitarios pero necesita convencer a quienes viven en lugares como éste para lograr los 20 votos electorales del estado y ganar la carrera presidencial.

El último sondeo del New York Times refleja una brecha de género de 25 puntos entre los candidatos. Entre los mujeres, Hillary Clinton ganaría por 14 puntos. Entre los hombres, gana por 11 puntos Trump.

Esas cifras explican por qué Melania Trump pronunció su primer discurso en este rincón de Pennsylvania: las mujeres del condado de Chester son especialmente importantes en 2016.

No todas las mujeres que vinieron este jueves a escuchar a Melania viven en este condado. Pero la mayoría sentían curiosidad por escuchar a la mujer de Trump. Entre el público había pancartas de color rosa y mujeres con sombreros tejanos. También madres jóvenes con niños pequeños que aún no han decidido su voto y habían venido a escuchar.

No era la primera vez que Melania Trump decía unas palabras durante un evento de campaña: durante las primarias lo hizo en New Hampshire, Wisconsin y Carolina del Sur. Pero sí era la primera vez que pronunciaba un discurso lejos de su esposo y en una situación especialmente difícil: con Trump por detrás en los sondeos y a cuatro días de la jornada electoral.


Mujeres que sí votan por Trump

El objetivo de la campaña era lanzar un mensaje más femenino a las mujeres de este condado y humanizar a un candidato que presume de manosear a las mujeres a su antojo y ha recibido una decena de acusaciones de agresión sexual.

El plagio de la convención fue un episodio traumático para Melania, que no ha vuelto a hablar hasta la recta final de la campaña. Su vacío lo han llenado en cierto modo mujeres más jóvenes como Tiffany o Ivanka. Pero es innegable que un papel más activo de Melania habría sido un regalo para Trump.

Jackie Kennedy fue la primera mujer que ayudó a su marido a hacer campaña durante la carrera a la Casa Blanca. Antes de 1960 las aspirantes a primeras damas acompañaban a sus esposos pero no concedían entrevistas ni pronunciaban discursos. La mentalidad de la época desaconsejaba su intervención.

Eso no quiere decir que algunas primeras damas no desempeñaran un papel importante en la Casa Blanca. Abigail fue la mejor asesora de su esposo John Adams durante su único mandato como presidente y mujeres como Nellie Taft, Edith Wilson o Eleanor Roosevelt destacaron por su pasión por la política y por su influencia en las decisiones de sus esposos sobre los asuntos más importantes del país.

A partir de los años 60, las primeras damas asumieron un papel cada vez más destacado. Lady Bird Johnson hizo campaña a favor de los derechos civiles y Betty Ford sorprendió al mundo al admitir su alcoholismo al dejar la Casa Blanca. Nancy Reagan lideró la lucha contra las drogas y Rosalynn Carter hizo campaña a favor de la salud mental.

¿Es Melania la nueva Jackie?

¿Qué tipo de primera dama sería Melania si su esposo llega a la Casa Blanca? Ella misma dijo en su discurso que le gustaría ayudar a las mujeres y luchar contra el acoso que sufren los niños y los adolescentes en Internet. Pero las mujeres que estaban en Chester para escucharla tenían sus propias ideas sobre lo que debería hacer.

Unos minutos antes del inicio del discurso, hablé con Marie Kate Dagit, una mujer que fundó con su pareja una empresa de tecnología a las afueras de Filadelfia y que votará por Trump. Dice que está harta de los impuestos y que es muy difícil levantar una empresa hoy. Le gustaría que el candidato ganador prestara más atención a mejorar las escuelas y que invirtiera dinero en la educación infantil.

A Marie Kate le gustaría que Melania emule a primeras damas como Eleanor Roosevelt, Nancy Reagan o Barbara Bush. “Las tres fueron fantásticas y ella debería seguir sus pasos”, dice “Es muy inteligente, habla cinco idiomas y tenía una carrera antes de conocer a Donald. Ella ha estado muy callada durante la campaña pero lo que diga puede ser muy útil para las mujeres jóvenes. Necesitamos mujeres fuertes que ofrezcan modelos de conducta a nuestros hijos”.


No muy lejos de Marie Kate se hacen fotos Bobbie Zimmerman y Micki Dibella. La primera luce un suéter negro de cuello alto y la segunda un sombrero negro y una camiseta fucsia con los nombres de Trump y Pence. “Yo diría que el mejor modelo para Melania es Jackie Kennedy”, dice Bobbie. “Era una mujer con mucha clase, apoyó mucho a su marido y tenía las mismas cualidades que tiene Melania: era muy culta, muy humilde y tenía muchas ideas interesantes sobre la cultura. Yo creo que Melania puede ser una primera dama similar.

Micki asiente y añade un detalle dirigido a los votantes hispanos: “El hecho de que Trump se casara con una inmigrante dice mucho de sus verdaderos sentimientos hacia los inmigrantes que vienen aquí de forma legal”. 

Melania no es la única inmigrante con la que se casó el candidato: su primera esposa fue la checoslovaca Ivanna Trump. Tampoco sería la primera inmigrante que llega a primera dama: la primera (y la única) fue Louisa Catherine Johnson Adams, la esposa de John Quincy Adams, que fue el sexto presidente del país.

Bobbie y Micki no son las únicas que evocan a la mujer de JFK al hablar de Melania. Lynn McLain también cree que hay cierto parecido entre ambas pero dice que su primera dama favorita nació hace dos siglos: “Mi favorita es Abigail Adams, la mujer del segundo presidente, John Adams. Entonces las cosas eran distintas. Yo he leído mucho sobre la Constitución, sobre nuestros fundadores y sobre los conceptos en los que se fundó este país. ¿Ser el policía del mundo? ¡Nunca! ¡Yo no quiero la ONU ni nada de eso!”.

Una infiltrada de Clinton

Al otro lado de la sala una mujer rubia espera a la esposa de Trump con los brazos cruzados y un anorak de color rosa. Se llama Carol Clarke y es una de las pocas que no tiene entre manos ninguna pancarta a favor del candidato.

Al preguntarle por su primera dama favorita, Carol apenas duda: “Michelle Obama es la más perfecta. También Eleanor Roosevelt pero eso fue en otra época. Michelle es inteligente, tiene clase y ha hecho cosas maravillosas por la gente. Es un oficio muy difícil. Por suerte creo que muy pronto tendremos un primer esposo y la gente se dará cuenta de que las mujeres pueden ser algo más”.


Unos segundos después, Carol baja el tono de voz y me explica que ella votará por Hillary Clinton y que está aquí porque quería salir de su burbuja para intentar comprender qué piensan quien votan por Trump.

Carol vive en este condado desde hace décadas y ha percibido su transformación. “Esta zona era republicana pero empezó a cambiar hace unos años cuando se mudó gente más joven y con mejor formación”, explica. “Barack Obama ganó estos condados y en los últimos años varios políticos republicanos se vieron envueltos en algunos escándalos a nivel local”.

Carol asegura con alivio que por ahora no ha visto en el evento de Melania a ninguno de sus vecinos. Cree que son personas de otros condados limítrofes. Muchos de los republicanos de Chester no votarán por Trump.

A su alrededor, Carol ve muchas mujeres de su edad que votarán por Clinton. Pero le da miedo la actitud de las más jóvenes, que están demasiado ocupadas criando a sus hijos y no prestan mucha atención a los hechos. “No se dan cuenta de lo mucho que nos ha costado llegar hasta aquí”, dice. “Yo fui una de las primeras mujeres que fueron admitidas en Harvard. Soy mayor pero no tan mayor. Tengo un año menos que Hillary. Sé lo que es ser la única mujer en un consejo de administración. Mis hijas no lo comprenden. No comprenden lo difícil que fue llegar hasta aquí”.

¿Le gustó a Carol alguna de las primeras damas republicanas? “Laura Bush intentó hacer alguna con la educación y adoro a Barbara Bush. Es adorable y es muy inteligente. Son republicanos de la vieja escuela. No como los de ahora. Pobre Melania. Está casada con un psicópata que es un adúltero en serie. Creo que ella es más inteligente que Trump”.

Más contenido de tu interés