Hispano o no hispano, porque al final no importa quién sea el vicepresidente

A pesar de la atención de los medios y de los partidos políticos, la selección del vicepresidente no ha tenido un impacto significativo en elecciones anteriores. Todo parece indicar que este año no será la excepción.
15 Jul 2016 – 8:41 PM EDT

Por Monica Espitia

En este ciclo electoral se ha especulado mucho sobre la posibilidad de que la virtual candidata demócrata Hillary Clinton escoja a un hispano como compañero de fórmula para las elecciones de noviembre, o de lo bien que le vendría su su rival republicano Donald Trump tener un vicepresidente que lo acerce a la comunidad latina.

Tanto medios de comunicación como los partidos políticos están a la espectativa de que ambos candidatos anuncien a sus vicepresidentes en los próximos días.

Sin embargo, la posible presencia de un hispano en la boleta presidencial no parece tener gran impacto entre los votantes latinos.

El 51% de las personas que respondieron a una encuesta a hispanos publicada este jueves por el centro de investigación Bendixen & Amandi dijeron que así uno de los candidatos escogiera a un hispano como vicepresidente, su voto no cambiaría.

Este resultado fue aún más contundente entre los encuestados republicanos, el 68% de ellos respondieron que no se verían más inclinados a votar por una fórmula presidencial que incluya a un hispano.

Thomas Halper, profesor de ciencia politica de City University of New York, dijo que este resultado no lo sorprende ya que la selección del vicepresidente rara vez tiene un impacto en las votaciones.

"Cuando las personas salen a votar, votan primero pensando en el presidente, luego pensando en el partido y luego pensando en los problemas del país", dijo Halper. "A menos de que haya un problema gigante, como fue el caso de la guerra en Vietnam, la gente basa su voto en el candidato presidencial".

Según el profesor de CUNY, esto será particularmente cierto en las elecciones de noviembre ya que Clinton y Trump son los dos candidatos más odiados de la historía. Es por esto que la mayoría de personas van a votar por el uno o por el otro porque "no pueden soportar" al otro candidato. Por lo tanto, el vicepresidente, hispano o no hispano, no importará.

Larry Sabato, director del centro de política del University of Virginia, explicó a Univision Noticias que es común que los aspirantes a la Casa Blanca escojan a un vicepresiente proveniente de un estado clave con la esperanza de arrastrar los votos allí.

Sin embargo, "es impresionante cuantas veces no sucede", dijo Sabato.

En las elecciones del 2004, John Edwards no logró ganar los votos de Carolina del Norte para John Kerry. De manera similar, Paul Ryan no consiguió que Mitt Romney obtuviera la mayoría de votos en Wisconsin en el 2012.

Aunque algunos piensan que el gobernador de Indiana Mike Pence, quien posiblemente será el vicepresidente de Trump, podría ayudar al republicano en los estados del Medio-Oeste, Sabato considera que no es lo suficientemente conocido para tener tal impacto.

Por el contrario, el senador por Virginia Tim Kaine, favorito de la campaña de Clinton para la vicepresidencia, es muy popular en Virginia y podría conseguir que este estado vote demócrata, dijo Anthony Williams, director de proyectos especiales de Bendixen & Amandi.

Pero más allá del peso que Kaine pueda llegar a tener en su estado, Williams no creé que su presencia en la boleta presidencial tenga mayor influencia ya que la gran mayoría de los votantes tienen una opinión muy firme sobre Clinton.

Según Halper, aunque la mayoría de los estadounidenses no presten atención al vicepresidente, es una decisión de gran importancia.

"En sentido práctico, la selección del vicepresidente importa muchisimo porque si el presidente se muere, el vicepresidente toma el mando," dijo Halper. "Así que lo mínimo que se puede esperar es que sea una persona competente".

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