Elecciones 2016

Así nace, se desarrolla y muere una manifestación en un evento de Trump

Como se ha tornado usual, manifestantes interrumpieron uno de los mitines del candidato republicano. Así se viven de cerca los forcejeos, las peleas y la contención tras estas.
11 Ago 2016 – 4:37 AM EDT

"Si ven a alguien protestar, por favor: No lo toquen. Saquen sus carteles de 'Trump', y empiecen a gritar, '¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!'".

Las instrucciones que se anunciaron en el altoparlante este miércoles antes de un mitin del nominado republicano Donald Trump, presagiaban lo que ya se ha materializado en otros eventos suyos. Protestas. Peleas. Manifestantes que interrumpen su discurso. Guardias de seguridad que los sacan entre gritos e improperios de la audiencia.

A pesar de que las instrucciones exhortaron a la no-violencia, eso no fue lo que ocurrió cuando tres grupos diferentes de manifestantes se pronunciaron en contra del candidato en el Centro BB&T en Sunrise, Florida.

La primera interrupción vino de United Families, una organización que aboga por los derechos de los inmigrantes, liderada, entro otros, por Thomas Kennedy.
Era importante pasar desapercibido.

Por eso Kennedy tomó en sus manos uno de los carteles que rezaban, “Trump y Pence. Hacer Estados Unidos grandioso de nuevo” cuando un simpatizante de Trump se lo ofreció. De vez en cuando lo ondeaba, imitando a los miles de seguidores del magnate que llenaron el estadio a medias.

Los cuatro amigos que lo acompañaban hicieron lo mismo, también aplaudieron y rieron cada vez que la gente entonaba el coro emblemático de la campaña del republicano: “¡Construyan el muro! ¡Construyan el muro!”.

Pero a diferencia de la mayoría de los asistentes, ni Kennedy ni sus amigos estaban allí para apoyar a Trump.

“A las 8:40 (p.m.) lo interrumpimos todos… 15 minutos después de que empiece a hablar”, envió un mensaje de texto Kennedy al grupo de manifestantes, minutos después de que el magnate comenzara su discurso. Entonces ya comenzaban a sentir la “adrenalina”, según contó a Univision Noticias el joven de 25 años.

Kennedy se describe como "un activista de tiempo completo", porque desde sus 17 aboga para que se detengan las deportaciones de los inmigrantes indocumentados, como sus padres, y como él mismo lo era hasta hace poco.

Según el joven, ha protestado en mitines de políticos republicanos en Florida como Jeb Bush, Marco Rubio y Pam Bondi, y de demócratas como la ex presidenta de ese partido, Debbie Wasserman Schultz.

"Pero nunca había visto este nivel de agresión, Trump en vez de detenerlos, los incita. Él es una persona muy peligrosa", aseguró. "Claro que me da miedo (protestar en eventos de Trump), porque no me gusta y no quiero que me peguen, y eso es lo que suele pasar en sus mítines", agregó.

"Nos escupen, nos lastiman"

"¡Debería darte verguenza, Donald, ningún humano es ilegal, eres una verguenza para este país!", estallaron en gritos los manifestantes. Pero sus palabras fueron ahogadas por una explosión de abucheos.

Mientras era escoltado a la salida por guardias de seguridad, Kennedy sintió los insistentes empujones de uno de los seguidores del magnate.

En el mitin de Trump en Doral, en octubre, "a uno de mis compañeros lo tiraron al piso y le cayeron a patadas, ese video está por todas partes, pero nadie hizo nada", contó.

Rossana Araujo, otra de las manifestantes, también estuvo en esa protesta, y aseguró que todavía siente "los efectos" de los golpes que recibió en las costillas y nervio ciático.

"Dos días estuve ingresada (en el hospital)... la gente no toma conciencia de la violencia que tiene este hombre, de que lo único que está creando es xenofobia, racismo. Y lo más triste es que fueron latinos los que nos pegaron y nos lastimaron", afirmó Araujo.

Gritan "sucia, delincuente, puerca, vete de aquí, ladrona. Nos escupen, nos lastiman", agregó.

Ánimos caldeados

Adentro del recinto, Donald Trump continuaba hablando. Llamó al presidente Barack Obama "fundador de ISIS", y a Hillary Clinton, su co-fundadora. Prometió que México pagaría por su famoso muro en la forntera. Sacó varios carteles con gráficos que explicaban porqué los dos demócratas son culpables del retroceso del país.

Sin embargo no hablaría de corrido por mucho tiempo.

La segunda irrupción, tan solo minutos después de la primera, fue distinta. Los ánimos ya estaban caldeados. Un grupo de unas cuatro personas sentados en las gradas se levantaron y comenzaron a gritar al unísono, tratando de sobrepasar la voz del candidato.

Inmediatamente varios simpatizantes de Trump se abalanzaron sobre ambos lados de la tela que usaban como pancarta para arrebatársela. De ambos bandos saltaron por encima de las sillas. Los manifestantes fueron empujados y pateados por varios en la audiencia.

Los guardias de seguridad los sacaron prontamente mientras la audiencia más próxima abucheaba y gritaba, "¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!" como se lo habían indicado. Donald Trump les dio las gracias.

En una tercera ocasión la protesta se materializó tan fugazmente como se disolvió. Los manifestantes se pararon de sus puestos, gritaron, y acto seguido los gritos de "¡Trump!" y "¡USA!" los ahogaron. La seguridad fue más veloz que antes. En un par de minutos todo había vuelto a la normalidad. Continuaban las palabras del candidato.

De ahí en adelante no se produjeron más protestas, aunque sí hubo dos falsas alarmas. Un par de seguidores solitarios se pararon a declarar su apoyo por Trump, y como otros no podían entender sus palabras no les quedaba claro si era a favor o en contra, entonces comenzaban a gritar "¡Trump! ¡Trump! ¡Trump!".

Libertad de expresión vs libertad de la libre reunión

Para muchos de los seguidores del empresario las interrupciones eran una falta de respeto a su candidato.

Pamela Ramos, originaria de Texas, le dijo a Univision Noticias que "mientras los saquen de aquí, no me importa... hay un lugar afuera para que protesten y ahí es donde deben protestar y que respeten a Donald J. Trump, porque él va a ser el próximo presidente".

Durante el discurso de Trump Ramos estuvo al vilo de su asiento, respondiendo para sí a cada frase del magnate con un comentario, con un "Sí, que la metan a la cárcel", en referencia a Clinton, o un "Sí, ¡que construyan el muro!".

Otro simpatizante se sentía de manera parecida. "Creo en la libertad de expresión, pero también creo que debe ser de una manera ordenada. No creo en interrumpir por interrumpir", le dijo a Univision Noticias Erick, un hombre de Plantation, Florida, quien prefirió no dar su apellido.

Un simpatizante del empresario, Juan Flores, ciudadano estadounidense proveniente de Honduras le dijo a Univision que para él "los manifestantes son unos ignorantes... Hacen lo mismo que hacían los Stormtroopers, los Brownshirts de la Alemania Nazi", ya que, según Flores, al igual que el grupo fascista, no toleran opiniones contrarias a las suyas e irrumpen en los eventos de la oposición.

Para Flores, y para otros grupos de latinos que asistieron al evento, lo más importante es que su candidato promociona la ley y el orden, aún cuando su retórica provoque a algunos a saltarse las normas, e interrumpir, y crear desorden.

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