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Elecciones 2016

Clinton-Warren: ¿Está listo EEUU para una fórmula presidencial 100% femenina?

La demócrata ya hizo historia convirtiéndose en la primera mujer en ser virtual nominada por uno de los dos grandes partidos pero, ¿qué pasaría si en la boleta hay una aspirante a presidenta y a vicepresidenta?
3 Jul 2016 – 2:18 PM EDT

Luego de que Hillary Clinton y Elizabeth Warren compartieran escenario esta semana, los rumores de que la senadora por Massachusetts podría ser la compañera de fórmula presidencial se hicieron más fuertes.

Incluso, hay quienes afirman que esa presentación en Cincinnati, Ohio fue una suerte de testeo para ver la química entre las dos mujeres y la recepción del público.

Es cierto que Clinton ha hecho historia en ser la primera virtual nominada mujer por uno de los dos grandes partidos del país.

Y según sondeos, el 80% de los estadounidenses cree que Estados Unidos está preparado para ser gobernado por una mujer.

Pero muchos se preguntan si una hipotética fórmula 100% femenina como Clinton-Warren sería una desventaja.

¿Listos?

Los candidatos a presidente y vicepresidente de los dos grandes partidos han sido históricamente hombres y las mujeres han sido solo una excepción.

Las dos primeras y únicas mujeres en ser candidatas a la vicepresidencia por los dos grandes partidos fueron Geraldine Ferraro, por el Partido Demócrata en 1984, y Sarah Palin para el Partido Republicano, en 2008.

Pero según una encuesta realizada por CNN en junio entre unos mil votantes, la enorme mayoría (el 86%) respondió que no le haría ninguna diferencia en su voto si Clinton nombrara a una mujer como candidata a la vicepresidencia.

Debbie Walsh, directora del Centro para las Mujeres Estadounidenses y la Politica de la Universidad Rutgers ( CAWP) incica que eso se puede deber a que en EEUU el electorado suele votar por quien encabeza la boleta y que el vicepresidente pocas veces puede “mover la aguja” del votante, salvo en casos específicos.

Por lo que el que iba a votar a Clinton, en teoría, lo hará de todos modos, elija al vice que elija.

Expertas consultadas por Univision coinciden en que, además, la gran mayoría de los votantes tiende a votar por el partido del que es afiliado, independientemente del nombre del candidato.

Aunque, claro que existen excepciones cuando un candidato disgusta tanto que puede provocar ciertas migraciones de un partido a otro.

Ventaja o desventaja

Las expertas y los estudios de opinión indican que varones y mujeres no se sentirían condicionados por el sexo de la fórmula.

A priori, el género en una eventual fórmula presidencial no parecería implicar una ventaja o una desventaja, según Jennifer Lawless, directora del Instituto de la Política y la Mujer de la American University de Washington DC.

“Es difícil imaginar un escenario en el que un votante no elija a Clinton porque eligió a una compañera de fórmula mujer”, dice Lawless.

“El caso de la fórmula republicana John McCain-Sarah Palin en 2008, pudo haber sido para captar al electorado femenino”, opina Walsh en referencia al problema que los republicanos tienen para seducir a ese electorado que desde 1992 vota por candidatos a presidente demócratas.

A la hora de elegir a un candidato a vicepresidente, son muchos los factores que pueden jugar y el género es solo uno de ellos.

Por ejemplo si el elegido es apto para tomar el mando del país, si el estado al que pertenece el eventual vicepresidente es un lugar que el candidato busca asegurarse y la ideología.

“En el caso de Warren, si fuera elegida como compañera de fórmula, creo que sería más por su línea ideológica, de corte progresista, que por su género”, dice Walsh.

El caso particular de Warren



Uno de los mayores plus que tendría la elección de Warren como compañera de Clinton sería el de seducir al ala más progresista del partido.

Con su discurso anti-Wall Street y de lucha contra grandes corporaciones, la senadora podría ser un gran elemento para convocar a los millones de votantes de Bernie Sanders que no se sienten atraídos por la ex secretaria de Estado.

Algunos se preguntan si la arrolladora Warren podría opacar a Clinton y si ese podría ser un factor en contra de la elección de la senadora como candidata a vicepresidenta.

Pero las expertas consultadas por Univision acordaron en que Warren tiene otros puntos fuertes que podrían inclinar la decisión a su favor.

"Con la energía que se vio en el evento de Ohio el otro día, Warren parecería definitivamente un plus para Clinton en la elección general. La senadora convoca multitudes a donde va”, expresa Walsh.

Por otro lado, muchas veces los candidatos a vicepresidente funcionan como una suerte de escudo del aspirante en campaña y pueden hacer ataques a sus competidores y declaraciones que el presidencial no puede hacer.

“Warren ha mostrado que tiene esas habilidades y las ha expuesto frente a Donald Trump. Eso es otro valor agregado”, agrega.

Tema de “hormonas”

Las mujeres en posiciones de poder como el de Clinton o Warren pueden estar expuestas a una sexualización, en la que se las tilda de inestables y se les critica las decisiones o reacciones en el plano político atribuyéndolos un origen sexual, o de la intimidad marital o se culpa a las hormonas.

Este estereotipo puede sonar atemporal, pero Clinton en esta campaña ha sido criticada por los affaires de su esposo Bill, por usar la “carta femenina” o por estar demasiado seria tras un triunfo electoral.

Las expertas coinciden en que este es un tema recurrente, pero en esta elección los roles parecen estar invertidos.

“Si miramos a Clinton y a Trump, creo que esos estereotipos de género están a la inversa. Trump es el más errático, emocional e impredecible. Clinton, parece ser la del pulso más firme”, indica Walsh.

Tal vez el género no sea el factor que incline la balanza hacia un lado o hacia el otro en las elecciones presidenciales. Y nadie sabe cómo podría resultar una boleta 100% femenina. Muchos se preguntan ¿qué pasaría si algo no va bien con esa fórmula? Posiblemente, el tema del género podría ser señalado como un factor responsable.

En esta elección presidencial, con tantas peculiaridades, con un hombre que jamás ocupó un cargo público y con una mujer por primera vez en la historia que competirá por el cargo más alto en EEUU, una eventual boleta 100% femenina sumaría efervescencia.


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