null: nullpx
Elecciones 2016

Bernie Sanders le muestra los dientes al Partido Demócrata

Tras su victoria en Oregon, el senador por Vermont dio un discurso desafiante que empata con la reciente disputa entre su campaña y el partido.
18 May 2016 – 2:55 AM EDT

"Al Partido Demócrata le digo: abran sus puertas y dejen entrar al pueblo", declaró desafiante Bernie Sanders en su discurso de victoria este martes justo cuando la incomodidad de los demócratas con el candidato alcanza su máximo momento.

El senador por Vermont gano las primarias de Oregon, y estuvo a punto de arrebatarle la victoria a Hillary Clinton en Kentucky, demostrando que las remotas posibilidades de obtener el triunfo final no han debilitado su candidatura insurgente.

En el trasfondo de su alocución frente a 27,000 seguidores en Carson, California, se leían referencias a su creciente disputa con el partido a cuenta de los disturbios ocasionados por sus partidarios en Las Vegas el sábado.

Sanders no hizo una referencia directa a los hechos, pero en la tarde había enviado un comunicado en el que condenaba la violencia tibiamente y aprovechaba para criticar al ' establishment' demócrata por el trato "injusto" que él considera haber recibido durante la campana.


La convención Demócrata en Nevada este sábado, que tenia por fin elegir a los delegados que irán a la convención nacional de Philadelphia, terminó en amenazas de muerte a líderes del partido y actos de vandalismo por parte de simpatizantes de Sanders.

"Déjenme decirle algo al liderazgo del Partido Demócrata. Y eso es que el Partido Demócrata va a tener que tomar una profunda e importante decisión", dijo el senador en su discurso.

"Puede hacer lo correcto y abrirle las puertas para darle la bienvenida al partido a la gente que esta preparada para pelear por un cambio social y económico. Ese es el partido Demócrata que me gustaría ver", agregó.

"Si no es Bernie no es nadie"

La polémica entre Sanders y el partido ha desviado la atención que había estado puesta en la división de los republicanos a causa de la virtual nominación de Donald Trump.

La permanencia de Sanders en la carrera es vista como un estorbo por miembros del partido demócrata y seguidores de Clinton.

Alegan que la animosidad que despierta entre Sanders entre sus seguidores podría cerrar la puerta a un eventual voto por Clinton de mira a la elecciones generales de noviembre.

"Si no es Bernie no es ninguno", cantaron este martes a todo pulmón los miles simpatizantes de Sanders, interrumpiendo incluso su discurso por unos segundo.



Varias encuestas a boca de urna en estados que ya celebraron primarias, mostraron que una buena parte de los votantes de Sanders virarían hacia Trump en un escenario hipotético en el que el magnate compita contra Clinton por la Casa Blanca.

El senador insiste en que de obtener victorias significativas en las primarias del 7 de junio en California, New México, Nueva Jersey, Montana y las Dakotas, podría "reunir los delegados necesarios" para darle un sorpresivo puntapié a la exprimera dama en la convención nacional de Philadelphia.

"Para derrotar a Trump, primero tenemos que derrotar a Clinton", dijo Sanders, insistiendo en que no se han agotado sus posibilidades de llegar con los delegados necesarios para quedarse con la nominación demócrata.

Hasta ahora, Clinton aventaja a Sanders por casi 300 delegados comprometidos y más de 500 súper delegados.

El partido contra Sanders

Dos pesos pesados del partido demócrata criticaron duramente a Sanders este martes.

El líder de la minoría demócrata en el Senado Harry Reid dijo que Sanders estaba enfrentando “una prueba de liderazgo"

Por su parte, la presidenta del Comité Demócrata Nacional Debbie Wasserman-Schultz condenó en una entrevista en CNN la reacción de Bernie Sanders a la violencia que se desató en Las Vegas.

“Aún cuando estén frustrados los seguidores de Sanders no hay lugar para la violencia y la intimidación en este proceso… El senador Sanders debería condenar este tipo de comportamiento y asegurarse que sus seguidores entiendan cómo deben responder, que deben ser civilizados y ordenados, y desafortunadamente no ha sido condenado contundentemente”.

“La respuesta del senador fue todo menos aceptable”, dijo Wasserman-Schultz, “le añadió combustible al fuego”.

También agregó: “Eso pasa en la campaña de Trump, nosotros no podemos llegar a eso”.

Lea también:

Más contenido de tu interés