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Este maestro con DACA lucha contra sus propios miedos mientras ayuda a los estudiantes indocumentados en Chicago

Los maestros en las escuelas del país cada vez deben lidiar más con los problemas sociales y emocionales que atraviesan sus estudiantes latinos e inmigrantes. Algunos profesores los ayudan basándose en su propia experiencia como indocumentados. Esta es la historia de José Espinoza.
25 Jul 2018 – 3:04 PM EDT

En otoño del año pasado un estudiante de secundaria en la Academia ITW David Speer, en Chicago, estaba preocupado. Se acercó al profesor de física José Espinoza después de clase y le dijo que no estaría presente en los exámenes finales del primer semestre.

Espinoza le preguntó al estudiante, uno de sus alumnos más talentosos, por qué. Él le dijo que tenía que viajar a México para ayudarle como intérprete a su padre, un inmigrante indocumentado, quien tenía una cita para obtener una visa en la embajada de Estados Unidos. La cita decidiría si el padre podría vivir en el país con su familia.

Fue uno de los muchos casos en que los estudiantes de la academia David Speer confiaron en Espinoza. Sabían, dijo, "que este es un problema que yo puedo entender muy bien".

Espinoza, de 28 años, cruzó el desierto desde México cuando era pequeño y entró ilegalmente con su familia a EEUU. Hoy, es uno de los casi 9,000 residentes del país empleados como maestros o profesionales de la educación que evitan la deportación y tienen permisos de trabajo a través del programa de acción diferida DACA, según el Instituto de Política Migratoria, o MPI por sus siglas en inglés. Ahora que el futuro de DACA es incierto en medio de tanto sentimiento antiinmigrante, Espinoza vive con temor.


Cuando se trata de sortear los miedos y el trauma infligido por la política de inmigración de EEUU, especialmente ahora que muchas familias han sido separadas en la frontera y muchas otras familias residentes han sido desgarradas por las deportaciones, maestros como Espinoza están en primera línea, profesional y personalmente.

Espinoza convenció al decano de estudiantes para que permitiera a su alumno completar el examen y enviar la tarea por correo electrónico. Pero la maestra dijo que eso podría no haber pasado si el estudiante hubiera estado demasiado asustado o avergonzado de compartir los problemas de ciudadanía de su familia, o si Espinoza no hubiera sido tan receptivo como lo fue.

Los latinos representan aproximadamente un tercio de la población de Chicago y una creciente mayoría de los estudiantes del distrito. Pero el porcentaje de maestros latinos en la ciudad sigue muy por detrás. La relación es especialmente desproporcionada en las Escuelas Públicas de Chicago.

No es seguro cuántos de sus residentes son indocumentados, pero los efectos de las redadas de inmigración y la deportación se infiltran en muchas aulas, dijo Espinoza.

Espinoza lo vio durante sus dos años en Speer, una escuela secundaria de mayoría latina administrada por la Red de Escuelas Charter Noble en Belmont Cragin, una comunidad del oeste de Chicago que es predominantemente latina e inmigrante. Dijo que los estudiantes latinos afectados por las políticas de inmigración fueron a él por apoyo, porque él hablaba abiertamente de su propia historia. Incluso les aconsejó a algunos de ellos a solicitar DACA o a ayudar a sus familiares indocumentados. Eventualmente, otros maestros y consejeros en la escuela comenzaron a referir a estudiantes a él.

Los estudiantes de familias inmigrantes están más temerosos y ansiosos que antes, dijo Espinoza, preguntándose si sí volverán a casa de la escuela a ver a sus padres y familiares, o si un accidente automovilístico podría llevar a un proceso de deportación. Los estudiantes también se preocupan sobre si ellos mismos pueden perder su estado de DACA, ser arrestados o deportados.

Los estudiantes le han contado sobre la pérdida de familiares, el tener que abandonar sus hogares para evitar las autoridades de inmigración o viajar al extranjero con parientes, todo lo cual ha causado que los estudiantes desaparezcan por largos períodos de tiempo.

Espinoza habla sobre su estado migratorio y dice que trata de apoyar a los estudiantes. Pero los problemas pueden ser abrumadores.

"Su comportamiento cambia, sus calificaciones bajan, hay muchas cosas que impactan a los estudiantes", dijo. "Esto está afectando las vidas de nuestros estudiantes en este momento, todos los días, vemos eso como maestros".

"Tuve una historia única"

Los maestros como Espinoza pueden ayudar a los estudiantes en la comunidad inmigrante, pero no deberían tener que hacerlo solos.

Un portavoz de la Red Noble dijo que conecta al personal y a los estudiantes con recursos legales, información de inmigración y asesoramiento. La red también brinda ayuda financiera universitaria a estudiantes indocumentados.

"Seguiremos apoyando a nuestros estudiantes, personal y familias sin importar su estatus de documentación", dijo un portavoz de la Red Noble en un comunicado.

La política de las Escuelas Públicas de Chicago es negarle la entrada a los agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) a las escuelas sin una orden judicial o que haya un riesgo de violencia.

Teach For America también ofrece asistencia legal y ayuda financiera a los casi 250 de sus maestros y ex alumnos, como Espinoza, con estatus DACA.

La familia de Espinoza se estableció en el área de Chicago cuando él era un niño. Su madre y su padre trabajaron en varios trabajos para apoyarlo, y él mismo se registró en la escuela. Pero cuando llegó el momento de buscar la asesoría de los consejeros de la escuela secundaria y los asesores universitarios, lo que se encontró fueron guías desmotivantes y que lo menospreciaban.

"Me dijeron que no tenía derecho a ir a una universidad y que no iba a entrar a una porque no era ciudadano. Me dijeron que mi mejor opción era ir a una universidad comunitaria y ahí ver cómo lo resolvía", dijo Espinoza.

"No entendían el hecho de que tenía una historia única y que mi historia importaba y que tenía sueños y aspiraciones como otros estudiantes en mi escuela, pero tenía que enfrentar más desafíos. Había un estereotipo en su cabeza de que los que han venido ilegalmente al país en algún momento de su vida no merecen las mismas oportunidades que los demás".

Experiencias como esa inspiraron a Espinoza a convertirse en maestro y referente para los jóvenes inmigrantes que luchan por una visión de sí mismos que incluye un título universitario y una carrera. Trabajó en múltiples trabajos, al igual que sus padres, para pagar una licenciatura en kinesiología y una maestría en salud pública en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

Espinoza se inscribió en DACA en 2012 cuando esta se anunció por primera vez, al terminar su último año en la Universidad de Illinois. Esta política le permitió obtener un permiso de trabajo y alivió sus temores de que no iba a poder poner su título en buen uso. Pasó varios años trabajando en organizaciones sin fines de lucro enfocadas en la salud y en bienestar corporativo, y en 2016, cuando fue aceptado en Teach for America (TFA) mientras trabajaba para obtener su maestría en enseñanza de Relay Graduate School of Education.

En TFA, Espinoza es parte de una red nacional de docentes que tienen la protección de DACA, llamados "DACAmented", que comparten sus experiencias navegando por la vida con su estatus de DACA, su energía, su conocimiento y recursos para ayudarse mutuamente y a las familias en las escuelas.

"Nos aferramos a esta comunidad muy estrechamente, y quizá sea el grupo de personas con más poder que he conocido en mi vida", dijo.

TFA también valora a sus maestros DACA. Ya que una porción significativa de estudiantes indocumentados son parte de las comunidades a las que sirve, Anne Mahle, directora de Asociaciones Públicas de TFA, dijo que "tener ese tipo de modelo, alguien que ha navegado por la educación superior, es importante para los niños indocumentados y para todos los niños. Todos necesitan perspectivas diversas".

Ya que Espinoza enseña física, su plan de estudios no ofrece muchas transiciones a las discusiones que conectan lo que sucede en el aula con el mundo exterior. Pero Espinoza encuentra la manera de que sus experiencias informen su enfoque en el aula.


Dijo que es importante hacerles saber a los estudiantes que "uno ha estado allí, y que los está apoyando. Y aunque ahora no podemos controlar todo, aún hay cosas que podemos hacer para prepararlos financiera, emocional y legalmente. Pero tiene que comenzar con más personas como nosotros en el aula".

El próximo año, Espinoza dijo que enseñará en otra escuela autónoma de Belmont Cragin, Intrinsic Charter, que también tiene un alto porcentaje de estudiantes de familias inmigrantes. Espera encontrar algunas de las mismas inquietudes y temores que encontró en su última escuela. Este problema no desaparecerá pronto.

Cuando Espinoza recuerda su tiempo en Speer, dice que siempre recordará al estudiante preocupado que viajó con su padre indocumentado a México y se perdió las finales del primer semestre.

Si bien el estudiante pudo tomar los exámenes, su rendimiento en el aula disminuyó un poco. Espinoza vio cómo un estudiante tan talentoso y brillante podía rezagarse tan rápido al tener que luchar con la política de inmigración estadounidense.

Espinoza también vio lo que la capacidad de recuperación del alumno y lo que el apoyo de la comunidad escolar podía lograr antes de que se terminara el año.

"Poco a poco volvió a su ritmo", dijo Espinoza, "y terminó el segundo semestre con buenas calificaciones".

Chalkbeat es una página de noticias sin ánimo de lucro que cubre los cambios en las escuelas públicas.

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