A contrarreloj, las autoridades buscan más sobrevivientes del deslave en Colombia y caminan hacia la reconstrucción de Mocoa

La cifra de víctimas de la tragedia en Mocoa, al sur de Colombia, ascendió a 254 personas, según informó el presidente. Las calles de Mocoa han desaparecido y son ahora un montón de escombros, lodo y piedras arrastradas por las riadas.

Eduardo Vargas, de 29 años, estaba durmiendo con su esposa y su bebé de siete meses cuando lo despertaron los golpes de los vecinos en la puerta de su casa en Mocoa, Colombia. Recogió a su familia y empezó a correr hacia una montaña entre gritos de la gente en pánico.

"No tuvimos tiempo para nada", relató.

Vargas y su familia esperaron con una veintena de vecinos mientras las piedras, árboles y tablas de madera arrasaban su vecindario más abajo. Esperaron en su refugio hasta que amaneció, cuando soldados del ejército les ayudaron a bajar.

Cuando el sábado regresó al lugar donde estaba su vivienda, comprobó que no quedaba nada. Tras la crecida, el río arrastró casas, autos y árboles mientras los residentes dormían en sus camas.

"Gracias a Dios tenemos nuestras vidas", señaló Vargas, uno de los sobrevivientes del deslave que practicamente sepultó esta ciudad encajada entre montañas junto a la frontera sur de Colombia la madrugada de este sábado, luego de que intensas lluvias hubiesen causado el desbordamiento de tres ríos.

El río Mocoa y sus afluentes Sangoyaco y Mulatos formaron riadas de agua, lodo, piedras y árboles que arrasaron 17 barrios de esta ciudad de unos 45.000 habitantes situada en el sur de Colombia, en la zona de frontera con Ecuador.

La cifra de muertos tras una de las peores tragedias de la historia reciente del país alcanzó este domingo las 254 personas, informó el presidente Juan Manuel Santos. Pudiera seguir aumentando debido a que todavía hay personas desaparecidas. El mandatario dijo a los medios locales que hay 202 heridos.

Señaló que aunque continúa la búsqueda de víctimas, han iniciado la reconstrucción "para devolverle a las familias sus viviendas" y servicios como agua y luz, que resultaron afectados tras la tragedia.

Los rescatistas que trabajaban entre los montones de piedras y tablones de madera dejados por el alud prometieron reanudar las labores de búsqueda con las primeras luces del domingo.

"Van a trabajar las 24 horas", dijo Carlos Valdés, director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencia Forense.

"Debe haber muchos más"

Las autoridades y los residentes en la ciudad dedicaron el sábado a atender a las víctimas, intentando encontrar sus casas en calles reducidas a pilas de escombros y participaron en una búsqueda desesperada para localizar a sus seres queridos que desaparecieron en la oscuridad de la noche.

Los cuerpos de los fallecidos están siendo trasladados a una morgue temporal donde tres equipos médicos trabajan contrarreloj para identificar rápido a las víctimas.

Santos viajó el sábado a Mocoa y declaró la ciudad como zona catastrófica. La Fuerza Aérea trasladó a 19 pacientes a una ciudad más al norte y señaló que otros 20 serán evacuados pronto. Se están enviando medicinas y equipos médicos a la ciudad mientras el hospital regional intenta afrontar la magnitud de la tragedia.



Herman Granados, un anestesiólogo, señaló que trabajó toda la noche con las víctimas y que el hospital no cuenta con un banco de sangre lo suficientemente grande como para atender a todos los pacientes y que se está quedando sin suministros.

Algunos empleados del centro fueron a ayudar aunque tenían familiares desaparecidos, agregó.

"Me imagino que bajo el lodo debe haber muchos más", dijo Granados.

Santos señaló la influencia del cambio climático, ya que las lluvias acumuladas durante la noche equivalieron a casi la mitad del agua que cae normalmente en Mocoa en todo el mes de marzo. Con la temporada de lluvias en Colombia recién iniciada, explicó que las autoridades locales y nacionales tienen que redoblar sus esfuerzos para evitar tragedias similares.

Este será recordado como uno de los peores desastres naturales en la historia reciente de país, aunque la nación andina vivó catástrofes medioambientales aún más destructivas. Cerca de 25,000 personas murieron en 1985 tras la erupción del volcán Nevado del Ruíz, que provocó un río de lodo y escombros que enterró la localidad de Armero.

No hay calles: solo lodo y piedras

Mientras los rescatistas trabajaban entre los restos, muchos residentes de Mocoa se lanzaron a buscar a sus seres queridos por su cuenta.

Durante toda la noche, Oscar Londoño intentó en vano ponerse en contacto con los padres de su esposa, cuya casa está junto a uno de los ríos desbordados. Pensó que era demasiado peligroso intentar llegar a ellos en la noche así que llamó insistentemente por teléfono sin obtener respuesta.

Una vez salió el sol, comenzó a caminar hacia la casa pero se topó con que las calles que solía tomar habían desaparecido. Mientras intentaba orientarse se cruzó con el cuerpo de una mujer joven. Intentó tomarle el pulso, pero no lo encontró. "Se veían cuerpos a lo largo", relató.

Cuando finalmente consiguió llegar al barrio donde vivían sus suegros, había "solo lodo y piedras". Los rescatistas que trabajaban con el ejército lo guiaron hasta la montaña, donde encontró a sus familiares acampados con otros sobrevivientes.

"Saber que están vivos (...) fue un encuentro de llanto", dijo.

La rectora del Instituto Tecnológico de Putumayo, Marisol González, citada por el diario colombiano El Tiempo, clamaba por ayuda: “Tenemos estudiantes de los que no sabemos. Hay niños sin familias en Mocoa. Estamos apoyando humanitariamente pero también desde el punto de vista institucional”.


Papa Francisco muy afectado

El papa Francisco se mostró este domingo "profundamente afectado" por la tragedia de Mocoa y dijo que reza por los afectados.

"Estoy profundamente afectado por la tragedia que ha golpeado a Colombia, donde una gigantesca avalancha de fango causada por lluvias torrenciales ha afectado a la ciudad de Mocoa provocando numerosos muertos y heridos", dijo el Pontífice. "Rezo por las víctimas, y transmito mi cercanía y la vuestra a cuantos lloran la desaparición de sus queridos", agregó el Papa.