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Depresión

Las adolescentes hispanas son el grupo con más intentos de suicidio

El 15% de las jóvenes latinas de Estados Unidos ha intentado quitarse la vida, porcentaje que supera el de las blancas y afroamericanas en la misma situación.
21 Jun 2016 – 5:13 PM EDT

En Estados Unidos el 15% de las adolescentes hispanas ha intentado quitarse la vida, según el Youth Risk Behavior Surveillance, un informe de los CDC que se publica cada dos años. El 9.8% de las adolescentes blancas y el 10.2% de las afroamericanas también lo ha hecho.

La situación no se limita al intento: 25.6% de las adolescentes hispanas ha considerado seriamente el suicidio; 22.8% de blancas y 18.7% de afroamericanas también. 46.7% de jóvenes hispanas dice haberse sentido tristes y sin esperanzas durante dos semanas o más, hasta el punto de abandonar actividades diarias; mientras que 37.9% de las blancas y 33.9% de las afroamericanas ha sentido lo mismo.

El informe elaborado por los CDC a partir de sondeos a estudiantes de escuelas públicas y privadas del país, deja clara una tendencia, a pesar de que las causas no están del todo claras. Luis Zayas, decano de la facultad de trabajo social de la Universidad de Texas en Austin, se ha dedicado a investigar el tema y explicó a Univision Noticias que los hallazgos apuntan a tres factores que confluyen.


En primer lugar está el desarrollo natural de los adolescentes, quienes quieren más autonomía. Le siguen las diferencias culturales: los padres inmigrantes de Latinoamérica quieren mantener las costumbres de sus tierras natales, pero las hijas quieren adaptarse a la nueva cultura.

Por último, se debe considerar si la dinámica familiar se ajusta o no a las necesidades de la adolescente. “¿Buscan la manera de que la hija pueda involucrarse y elaborar su propia identidad bicultural? ¿O es la familia rígida que no permite que la adolescente experimente con la búsqueda de autonomía que es parte de ser teenager?”.

Si coinciden estos factores de forma negativa, las condiciones están dadas para que surja la desesperanza y el impulso de la chica a intentar acabar con su vida.

Invertir más en salud mental

Las jóvenes hispanas no mueren por suicidio en cantidades más altas que otras mujeres del país, sin embargo, las cifras divulgadas por los CDC evidencian importantes problemas de salud mental. El doctor Luis Zayas asegura que es necesario tomar medidas, ya que ningún programa a escala nacional está enfocado en la prevención del intento de suicidio.

El experto considera que estos programas deberían comenzar durante los años de la escuela intermedia y deben enfocarse en informar a las jóvenes latinas sobre su desarrollo y sus sentimientos, así como establecer canales de comunicación que permitan cambiar sus perspectivas y lograr empatizar con sus padres. Los grupos para padres también serían útiles para reducir las cifras de intentos de suicidio, así como otros esfuerzos comunicacionales ( public service announcements).


Pero los problemas de salud mental van mucho más allá de las fronteras estadounidenses: en abril de este año la Organización Mundial de la Salud hizo una recomendación a los gobiernos de todos los países para que inviertan más dinero en estos tratamientos. El organismo se basa en que durante los últimos 25 años la cantidad de personas diagnosticadas con ansiedad y depresión pasó de 416 millones a 615 millones.

“La OMS tiene mucha razón, pero es algo que Estados Unidos tendría que apoyar sinceramente. Es verdad que con mejores programas de diagnósticos e intervenciones se puede ayudar muchísimo, pero el gobierno tiene que financiar estudios y programas de prevención eficaces”, dijo Zayas.

El punto de partida del análisis de la OMS es el notable aumento de las patologías mentales en el mundo: solo en Estados Unidos se estima que 16 millones de adultos sufren de depresión y que 40 millones tienen desórdenes de ansiedad, según la National Alliance of Mental Illness.

Si se totaliza, alrededor del 10% de la población mundial padece de algún tipo de trastorno mental, y estos representan el 30% de la carga de enfermedades no mortales. Las emergencias humanitarias y conflictos que se viven en diversas partes del planeta han influido en este aumento, pues se estima que una de cada cinco personas que se encuentran atravesando situaciones de emergencia se ven afectadas por ansiedad o depresión.

Sus argumentos se basan en que siempre habrá un retorno de esa inversión que superará al esfuerzo financiero inicial y ese rendimiento se podría traducir en más años de vida saludable para los individuos y gran aumento de la productividad económica para las naciones.

“Yo intenté quitarme la vida”

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