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Crisis en Venezuela

Continúan las protestas en Venezuela con la "marcha del silencio", después de tres semanas de revueltas que dejan 20 muertos

La marcha recorrerá este sábado las calles de Caracas rumbo a las sedes de la Conferencia Episcopal para pedir la paz y recordar a los "caídos". El gobierno y la oposición se acusan mutuamente de la violencia, que además se han saldado con cientos de detenidos y heridos, derivada de las protestas.
22 Abr 2017 – 5:24 AM EDT

De blanco y en silencio se propone marchar este sábado la oposición venezolana para recordar a las víctimas de la violencia desatada en tres semanas de protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro. Doce personas murieron en las últimas 48 horas en Caracas, por lo que ascendió a 20 la cifra de fallecidos.

Al caer la noche este viernes, algunas pequeñas protestas y brotes de disturbios se registraban en un sector de Petare y Palo Verde, el este de Caracas, y en Macuto, en el vecino estado Vargas, informó AFP.

Según recogen testimonios de testigos, fuerzas de seguridad lanzaron gases para dispersar focos de protesta en Palo Verde, donde manifestantes contra el gobierno quemaron barricadas de desechos y hombres armados en moto recorren calles causando pánico.

La oposición convocó para este sábado una "marcha del silencio" hacia las sedes de la Conferencia Episcopal por los fallecidos, y para el lunes llamó a un "trancón nacional", un bloqueo de vías.


"Vayamos de blanco y nos dirijamos a las principales sedes de las CEV para elevar nuestros llamados por la paz del país, para que cese la violencia y recordar a nuestros caídos", señaló el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), el opositor Freddy Guevara.

La incertidumbre continúa latente después de que el ministro de Comunicación venezolano, Ernesto Villegas, confirmara este viernes la muerte de 12 personas entre el jueves y viernes en El Valle, suroeste, y otra en el barrio de Petare, este de la capital.

El balance incluye tres muertos por armas de fuego y nueve personas que murieron electrocutadas "durante el saqueo a una panadería", señaló. Además, otras seis personas resultaron heridas por arma de fuego, entre ellas dos oficiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y dos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada).


La oposición y el gobierno se acusan mutuamente de la espiral de violencia generada tras las sentencias del Supremo en las que asumía de facto las competencias de la Asamblea Nacional (legislativo).

En las últimas horas la violencia también afectó al hospital materno infantil de El Valle, que tuvo que ser evacuado.

Según el gobierno bandas armadas "contratadas por la oposición" atacaron el centro médico, pero la oposición asegura que el desalojo se produjo por los gases lanzados por la policía militarizada para controlar los disturbios.

El vicepresidente venezolano, Tareck el Aissami, responsabilizó al diputado opositor José Guerra de lo ocurrido y le señaló como un promotor de "actos terroristas" a lo que el político respondió que "las bombas lacrimógenas no las tenemos nosotros, sino los funcionarios de la GNB y los paramilitares del Gobierno".


En medio de las tensiones, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que elevará a 500,000 efectivos las milicias civiles militarizadas y prometió “un fusil para cada miliciano”, previo a que se celebrara la gran marcha que ha marcado estas semanas.

El gobierno asegura que todo se trata de un complot para causar el caos y provocar un golpe de Estado, al tiempo que amenazó con emprender acciones legales contra quienes acusen a las autoridades de represión.

La comunidad internacional ha hecho un llamamiento a rebajar las tensiones, garantizar el derecho a protesta pacífica y evitar los disturbios.


El detonante de las protestas fueron las sentencias del Supremo en las que asumían las competencias de la Asamblea Nacional (legislativo) y se definían límites a la inmunidad parlamentaria, que la oposición calificó como un "golpe de Estado”.

En las calles piden que se celebren elecciones –las de gobernadores tenían que haberse celebrado en 2016- que permitan un cambio así como la liberación de los presos políticos, respeto a la Asamblea Nacional y un canal humanitario que permita el acceso de alimentos y medicinas, que escasean.

Maduro reiteró este jueves que la oposición promueve un golpe de Estado y anunció que demandará al líder ospositor Henrique Capriles por acusar al gobierno y a los cuerpos de seguridad de excederse en la represión de las protestas, según el mandatario: "tiene que ir a la cárcel, irá a la cárcel".


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