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Estafa y Fraude

“Todavía me duele el dinero que me robaron”: habla una víctima de estafas de paquetes vacacionales en México

Las autoridades estadounidenses presentaron cargos contra seis mexicanos que robaron $10.5 millones a más de 100 personas ofreciendo vender sus paquetes de tiempo compartido. Este es el relato de una mujer de California que les dio casi $12,000 y terminó con una severa depresión.
8 Oct 2019 – 04:49 PM EDT
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LOS ÁNGELES, California.- Gracias a un paquete vacacional de 7,500 dólares, la empresaria mexicana Paula Reyes visitó tres lugares turísticos de su país: Los Cabos, Puerto Vallarta y Cancún. Su plan de tiempo compartido lo compró en 2010, aunque unos años más tarde vio mejores precios en internet.

“Te enredan, te platican muy bonito. Pero ahora he agarrado mejores promociones que en el tiempo compartido”, menciona Reyes, propietaria de una compañía de transporte en el sur de California.

Fue perdiendo interés en un contrato que solo le ofrecía una semana de alojamiento en un hotel de Los Cabos cada dos años. Solo fue una vez y se hospedó en un cuarto pequeño. No le incluía la alimentación y le cobraron 630 dólares por mantenimiento. Después su pago mensual subió de 120 a 130 dólares.

Mientras crecía su inconformidad ella recibió una llamada en febrero de 2017 en la cual le prometieron vender su tiempo compartido y hasta darle una jugosa ganancia. La oferta era tentadora.

“Me habló un muchacho y me dijo que estaban interesados en mi tiempo compartido. Me dijo que me darían 25,000 dólares y yo me quedé pensando por qué ellos no iban directamente con el hotel. Pero me emocioné con la cantidad y les dije ‘ok’”, cuenta Reyes a Univision Noticias.

Así cayó en las redes de una banda de defraudadores de telemercadeo que le robó casi 12,000 dólares. Ese dinero se lo fueron quitando a lo largo de tres meses, explicándole que se trataba de trámites y cuotas que debían realizar. Ella les mandó su contrato, varios documentos y 2,000 dólares para el “cierre del trato y el pago de impuestos”. Pero las solicitudes de dinero continuaron.

“Me hablaban de Nueva York, según ellos, para decirme que ya estaba todo listo, pero que faltaba una autorización en México. Luego me pidieron 4,000 dólares para otra cosa. Llegué a darles casi 12,000 dólares”, afirma Reyes, quien dice que cayó en la trampa porque le hablaban con seriedad y tenían toda su información personal, incluyendo su domicilio en California. “Hablaban muy profesionales”.

“Les daba de 1,500 dólares, de 2,000 dólares; llegué a mandarles más de 5,000 dólares”, afirma la empresaria. “Ahora me pongo a pensar cómo les mandé dinero sin ninguna garantía”, lamenta.


Reyes dice que mientras realizaba los envíos a México una empleada bancaria le advirtió que quizás se trataba de una estafa. Pero le respondió que ya había verificado la página de internet de la empresa con la que había hecho el trato y todo parecía legítimo. Para mantenerla enganchada en la mentira, los defraudadores le prometieron una ganancia mayor por su paquete vacacional.

“Al final me dijeron que me mandarían 35,000 dólares. Llamé a la oficina en México para decirles que no me habían mandado el dinero y la secretaria dijo que estaba sorprendida”, relata.

La última excusa que le dieron era que el representante con quien ella se comunicaba ya no estaba trabajando en la empresa y le pidieron 3,000 dólares más. “Ya di ese dinero por perdido”, dice.

Un esquema fraudulento que robó $10.5 millones

El caso de esta banda de estafadores que operó desde México fue dado a conocer la semana pasada por el Departamento de Justicia (DOJ). Alega que seis delincuentes de ese país robaron más de 10.5 millones de dólares a más de 100 víctimas en Estados Unidos, Canadá y Sudamérica.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) lo califica como un “esquema de fraude sofisticado” que usó varias agencias fantasmas, páginas de internet “que parecían profesionales”, un sistema de cómputo que les permitía fingir que llamaban a sus “clientes” desde ciudades estadounidenses y hasta operaban en México usando como fachada una empresa debidamente registrada.

“Actuaban como una organización legítima en México bajo la cual entidades criminales operaban las compañías fraudulentas”, señala un informe del agente especial del FBI Brett Heil, en el cual se basa la acusación federal. El reporte describe cómo los sospechosos se repartían “comisiones” y funciones en distintas etapas de la estafa, como si se tratara de una actividad completamente legal.


En México se identificaban como representantes de la empresa Destinations Mexico, mientras que a sus víctimas en el extranjero les decían que trabajaban para las agencias Advance Travel, All American Real Estate, Bear Claw Travel, Champion Properties, Global Offshore Services, Sandia Title, Travel Innovations, World Travelers y varias otras.

Las autoridades alegan que el líder o “director ejecutivo” de este grupo de estafadores es Martín Alonso Aceves Custodio, alias ‘Robin Birmingham’. La queja penal incluye identificaciones del sospechoso en las cuales se indica que tiene 30 años y ha vivido en las ciudades mexicanas de Cancún y Los Cabos.

La acusación interpuesta en el Distrito Este de Louisiana de la Fiscalía federal menciona a cinco cómplices de este hombre, todos radicados en México. No está claro si ya han sido arrestados.

Una de sus víctimas, la empresaria Paula Reyes, relata que durante la estafa ella conversó con entre 10 y 15 personas, algunas de las cuales hablaban español con acento y al menos uno solo se comunicaban en inglés. Ella cree que son personas que vivieron varios años en Estados Unidos.

Relata que lo notó cuando, para seguirla robando, comenzaron a llamarle “abogados” que le decían que ya habían arrestado a los defraudadores y querían devolverle lo robado. “Un muchacho no hablaba bien el español, hablaba como chicano. Me dijo: ‘Te vamos a regresar pa’trás el dinero’”, dice ella, repitiendo una palabra en spanglish que comúnmente se dice en este país.

Reyes lamenta que los casi 12,000 dólares que perdió los había destinado para pagar una propiedad. “Todavía me duele el dinero que me robaron. Eran los ahorros de mi compañía. Caí en depresión y varias semanas no pude dormir. Hasta que dije: ni modo, el dinero va y viene. Y me levanté”.

Este caso fue investigado por la oficina del FBI en Nueva Orleans, cuyo teléfono es el (504) 816-3000. Para denunciar estafas contra consumidores llame al 1-800-FTC-HELP de la Comisión Federal de Comercio (FTC).

Protéjase de fraudes y estafas que buscan que convierta su dinero en Bitcoins

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