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Condenas

Agente fronterizo traficó droga en aeropuertos de California y pasará más de 12 años en prisión

Según la evidencia presentada en el juicio, Manuel Porras Salas usó sus privilegios como agente del orden para recibir varios kilos de narcóticos en dos aeropuertos y entregarlos al conductor de un camión que lo transportaba a Illinois. Su esposa también se encargó de coordinar estas operaciones.
18 Abr 2019 – 5:56 PM EDT

Un juez federal impuso una sentencia de 151 meses o más de 12 años de prisión contra un exagente de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) que colaboró en una red de narcotraficantes que movió cientos de kilos de cocaína, heroína y marihuana entre Los Ángeles y Chicago.

Manuel Porras Salas, de 52 años y vecino de Fontana, en el sur de California, fue condenado este jueves en una corte federal en Los Ángeles. Cormac J. Carney, el magistrado que revisó el caso, expresó que el exoficial fronterizo “abandonó su agencia y decepcionó a su país”.

La esposa de Salas, Sayda Powery Orellana, de 50 años, también era parte de la red criminal. La mujer pasará el mismo tiempo tras las rejas que su marido: más de 12 años.

Salas era un agente de la CBP en los aeropuertos internacionales de Ontario y Santa Ana, en el área de Los Ángeles. Según la evidencia presentada en el juicio de la pareja, el oficial usó sus privilegios como agente del orden para recibir varios kilos de narcóticos y entregarlos al conductor de un camión de carga que lo transportaba al estado de Illinois. Su esposa también se encargó de coordinar estas operaciones.

Los fiscales alegan que el matrimonio también blanqueó cientos de miles de dólares que recibieron como pago por sus servicios. Para ello usaron cuentas bancarias a nombre de Orellana y otras personas.

“Este oficial federal y su entonces esposa estaban involucrados en la distribución de narcóticos por un valor de millones de dólares”, dijo el fiscal federal Nick Hanna, en un comunicado.

“Participaron en una sofisticada operación de tráfico que envió varias libras de drogas peligrosas y adictivas al Medio Oeste. Si bien la distribución de narcóticos no estaba directamente relacionada con el cargo del agente Salas, no podemos tolerar que ningún oficial del orden desempeñe un papel en una actividad ilegal que amenacen el bienestar de los ciudadanos estadounidenses”, agregó Hanna.


Tras un juicio de cinco días en diciembre pasado, un jurado federal encontró a Salas y Orellana culpables de un cargo de conspiración para distribuir sustancias controladas, otro de conspiración para cometer lavado de dinero y uno más de hacer declaraciones falsas a las autoridades.

Dicho panel también encontró culpable a su esposa de cuatro cargos adicionales de lavado de dinero.

Cómo detectaron al oficial corrupto

Agentes federales pusieron la lupa sobre el oficial de la CBP cuando el chofer de un camión de carga fue arrestado en Gallup, en el estado de Nuevo México, el 11 de marzo de 2012. Transportaba unos 260 kilos de heroína, cocaína y marihuana. Ese cargamento fue valorado en alrededor de $1.5 millones.

Al ser interrogado por los detectives, el conductor confesó que era socio de Salas y Orellana moviendo sustancias ilícitas en múltiples ocasiones a la ciudad de Chicago. También reconoció que la pareja le ordenó que las ganancias obtenidas las depositara en varias cuentas bancarias. El trailero, cuyo nombre no ha sido identificado, se declaró culpable de posesión de droga con la intención de distribuirla.

Para seguir la pista de esta célula delictiva, los investigadores usaron el teléfono celular del conductor del camión, los registros de sus comunicaciones y las cuentas bancarias que él vinculó con este grupo. Cuando interrogaron al oficial aduanal y su esposa, éstos mintieron diciendo que no conocían al chofer y que el dinero depositado en la cuenta de Orellana era destinado a otra persona.


Denise R. Mar, agente especial de la Oficina de Responsabilidades Profesionales de la CBP en Los Ángeles, indicó que la sentencia impuesta contra Salas es ejemplo de que su labor debe desempeñarse con integridad y advirtió que investigarán a los empleados involucrados en actividades ilícitas.

“La larga sentencia impuesta hoy debe notificar que todos los empleados del gobierno que la integridad y la confianza del público en nuestra agencia se mantendrán en el nivel más alto”, señaló Mar.

Este asunto también fue investigado la Administración para el Control de Drogas (DEA) y la unidad de Investigaciones Criminales del Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS).

“La sentencia de hoy refleja el compromiso de la DEA no solo de destruir las organizaciones de narcotraficantes, sino también de erradicar la corrupción policial”, dijo David J. Downing, agente especial a cargo de la DEA en Los Ángeles.

En noviembre, otro agente migratorio en el sur de California fue sentenciado a un año de prisión por ayudar al asociado de un mafioso que regresó a Los Ángeles a través del aeropuerto LAX en septiembre de 2013. El hombre era indocumentado, pero ingresó al país sin problemas con la ayuda del oficial Félix Cisneros, quien sumaba 11 años en la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

En abril de 2018, un jurado federal encontró a Cisneros culpable de cuatro cargos graves: conspiración para ayudar a la entrada de un extranjero condenado por un delito grave en Estados Unidos, actuando como agente de otra persona en un asunto que afecta al gobierno, falsificación de registros en una investigación federal y hacer declaraciones falsas.


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