Un maratón agridulce: así fueron las reuniones de los estudiantes de Parkland con el gobernador Scott y legisladores

Los sobrevivientes de la escuela Stoneman Douglas logran sacudir el Capitolio de Florida, pero se encuentran con una realidad política más fría y dura que la que imaginaban ante sus demandas para controlar más las armas.

TALLAHASSEE, Florida.- En los despachos políticos no hay tantos aplausos como en las protestas en la calle. Los sobrevivientes de la masacre de Parkland se encontraron este miércoles un Capitolio, de mayoría republicana, que recibió con cierta frialdad sus ideas para reformar la compra y posesión de armas.

Desde primera hora y hasta la última, los estudiantes protagonizaron una tarea a contra reloj, con unas 70 reuniones con los políticos de mayor rango de Florida. También dieron una emotiva conferencia de prensa en el corazón del Capitolio de Tallahassee.

Allí, una de las estrellas del movimiento estudiantil, Alfonso Calderón, dijo: “No sé si voy a seguir teniendo fe en mi gobierno local y estatal, porque lo que vi aquí hoy es decepcionante…”.

Y es que lo que vieron algunos estudiantes les descorazonó un poco: echaron de menos que los legisladores dieran más respuestas concretas y cedieran más en sus ideas.

El gobernador, Rick Scott, mantuvo hasta cinco reuniones, cada una de 25 minutos, con los estudiantes en el centro, padres alrededor y varios miembros del equipo de Scott tomando nota.

En una de las reuniones, un estudiante le preguntó a Scott si estaría de acuerdo con aumentar de 18 a 21 años la edad mínima para poseer armas. El gobernador dijo que podría considerarlo, pero no concretó.

Mientras Trump planteaba en Washington la idea de armar a los maestros, Scott también la comentó en Tallahassee. Fue uno de los puntos de mayor desacuerdo entre los estudiantes de la escuela Stoneman Douglas y el gobernador republicano.

“¿Cuántos de ustedes creen que los profesores deberían poder llevar un arma?”, preguntó Scott, según se ve en una grabación del evento, cerrado a los medios, que obtuvo Univision Noticias. Solo tres de los asistentes levantaron la mano.

“¿Y si los profesores recibieran más formación como los policías?”. Varios de ellos niegan con la cabeza.

Los jóvenes también sacaron en la conversación con el gobernador que el atacante de Parkland, Nikolas Cruz, había conseguido comprar legalmente un arma semiautomática pese a su historial mental y de comportamiento.

El estudiante Diego Pfeiffer, de 18 años, dijo que Scott se limitó a tomar nota del asunto.


El punto de mayor acuerdo fue aumentar el seguimiento psicológico de los estudiantes desde que son niños.

A diferencia de algunos legisladores, el gobernador giró los roles en la sala: “En vez de nosotros planteándole preguntas, era él que quería escuchar de nuestras experiencias”, explicó la alumna Antonina Messina.

Parece que la táctica le funcionó al gobernador. Varios asistentes comentaban su alivio tras encontrarse con Scott.

“Calmó mucho a los niños, ellos ya estaban exhaustos de las otras reuniones y de cómo fueron”, comentó una madre de la escuela, Luz Sandoval. “La única persona que yo sentí de verdad que estaba hablando preocupado por el asunto fue el gobernador. Porque el resto…”.

El "resto" son decenas de legisladores con los que se reunieron. A cada encuentro acudía un grupo de 10 alumnos. Y el descontento y la decepción se notaba en ellos.

Algunos dicen que algún congresista les preguntó de dónde venían. “Todo el mundo sabe que venimos de Parkland”, reprochó una madre al final del día.

Otros no respondían a sus preguntas, aunque fueran cuestiones que buscaban tan sólo un ’sí’ o un ‘no’.

“Una gran cantidad de legisladores contestaban yéndose por la tangente, diciendo que lo verán más adelante, que definitivamente lo estudiarán, pero sin una respuesta definitiva”, dijo John Barnett.

Por ejemplo, les faltó un ‘sí’ o ‘no’ claro sobre la compra de armas de asalto como la AR-15, y también sobre si es más importante como derecho obtener un arma o salvar una vida humana.

Entre los puntos de mayor consenso, también entre republicanos y demócratas, estuvo la necesidad de reformar las leyes que afectan a la salud mental y revaluar la edad mínima para comprar armas, según contaron varios estudiantes.

“Queremos destinar más dinero a las escuelas para que haya más psicólogos en el campus”, explicó Dimitri Hoth, un estudiante de 17 años que participó en una decena de encuentros en el Capitolio.

Y mientras los estudiantes de Parkland iban de reunión en reunión, varios centenares de personas gritaban y protestaban a las puertas del Capitolio. Los jóvenes están satisfechos con eso: creen que han empezado un movimiento político nacional y creciente.

“Quiero que todo el mundo aquí sepa que no vamos a desanimarnos ni a parar este movimiento”, exclamó Alfonso Calderón en un aclamado y luego viralizado discurso en Tallahassee.