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La crisis de vivienda también se debe a la oculta crisis de la construcción

La productividad de la industria de construcción en EEUU es menor de la que era en 1968 y no mejorará a no ser que se modernice.
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3 Mar 2017 – 5:11 PM EST

Por lo menos hay una cosa en la que muchos urbanistas y Donald Trump están de acuerdo, aparentemente: Estados Unidos sí está atrapado en una crisis de construcción. Su infraestructura está deteriorada y fallando y los precios de vivienda están subiendo en una economía superestelar en parte porque no estamos construyendo suficiente vivienda.

Pero no se puede culpar solamente a los gastos federales decrecientes o las restricciones onerosas de uso de tierra. La industria de la construcción en Estados Unidos enfrenta una asombrosa crisis de productividad. Y no sólo es un asunto estadounidense: un reporte recién publicado por el McKinsey Global Institute concluye que la productividad global en la industria de la construcción se ha estancado.

En EEUU industrias tan variadas como las ventas al por menor, la agricultura y la fabricación han incrementado su productividad en unas 10 a 15 veces desde 1945, pero la productividad de la industria de construcción apenas ha cambiado. Este es un problema enorme tanto para los costos de vivienda como para el empleo, ya que la industria de construcción es una de las fuentes más importantes de empleos de bajas cualificaciones que pagan salarios más altos. La industria de la construcción es responsable por unos considerables efectos colaterales en la economía general, ya que genera 86 dólares de actividad económica adicional por cada 100 dólares de actividad en el sector de construcción, según cálculos publicados en 2012 por la Oficina Estadounidense de Análisis Económico.

EEUU no es el único país con este problema de productividad: en todo el mundo, la productividad de la industria de construcción ha crecido a paso de tortuga. Hoy día, el gasto en construcción suma un total de 10 billones de dólares a nivel global: se trata de un 13% de la producción económica global. Ya para 2025 ese total incrementará a unos 14 billones de dólares. Pero la industria ha producido un escaso 1% de crecimiento anual a lo largo de los últimos 20 años, frente al crecimiento general de un 2.8% y de un 3.6% de crecimiento de la manufactura en específico.

A la izquierda, el valor bruto añadido por hora en distintas industrias. La línea naranja es el sector de la construcción, la cual se ve más baja que las líneas de la manufacturación (celeste) y el total de la economía (gris). A la derecha, la comparación de estas tres respecto al crecimiento anual que lograron entre 1995 y 2014. (McKinsey Global Institute).

La productividad de la industria de construcción varia ampliamente por país. La tabla abajo del reporte de McKinsey muestra cómo se comparan varios países del mundo. EEUU está en el cuadrante izquierdo superior —un líder en declive— junto a Italia, Francia y Japón. México y Brasil son los verdaderos rezagados, apareciendo en el cuadrante izquierdo inferior. China e India —ambos en aceleración— se encuentran en el cuadrante derecho inferior. Israel, Bélgica, Australia y el Reino Unido (entre otros países) se encuentran en el cuadrante derecho superior debido a su fuerte desempeño en cuanto a la productividad de sus industrias de construcción.


La productividad laboral de la construcción en 2015 y el crecimiento en productividad entre 1995 y 2015, por país. Aquí se muestra el crecimiento de la productividad en el sector de la construcción, dividida por país. Estados Unidos está entre países calificados como 'líderes en declive'. (McKinsey Global Institute).

Según nota el reporte, la productividad de la industria de construcción de EEUU es menor hoy de lo que era en 1968.

Por supuesto, cabe notar que la construcción realmente no es una sola industria: es una aglomeración que consiste en múltiples y variados sectores. Existe una división entre las corporaciones grandes que se dedican a la construcción industrial y de infraestructura y la multiplicidad de empresas pequeñas y fragmentadas en el sector de construcción residencial. La productividad varía ampliamente entre estos dos segmentos. En EEUU la productividad está incrementando significativamente en cuanto a la construcción industrial y de infraestructura; los que están sufriendo en grande de problemas de productividad son los sectores más pequeños de construcción residencial.


La productividad general del subsector de la industria de construcción estadounidense en 2012 frente a la tasa de crecimiento anual compuesto entre 2002 y 2012. Este gráfico compara la productividad por sector industrial. Mientras áreas de la construcción tienen baja productividad, otros sectores como la industria pesada y la automotriz logran mejores indicadores. (McKinsey Global Institute).

La esencia del problema es que el segmento de infraestructura e industrias pesadas sólo constituye un 38% de la industria, mientras que el sector tradicional de bienes raíces (lo cual incluye edificios residenciales más grandes, edificios comerciales y casas unifamiliares) constituye un 62% de la industria. El primero ha producido un nivel de productividad de más de 100 veces el promedio de la industria, mientras que los constructores residenciales y sectores tradicionales de construcción están rezagados con un nivel de productividad un 20% debajo del promedio.

¿Entonces qué se puede hacer acerca de esto? El reporte recomienda un esfuerzo global para modernizar y mejorar la industria de construcción a lo largo de siete áreas generales:

· Remodelar las regulaciones y aumentar la transparencia.
· Renovar la infraestructura contractual.
· Reconsiderar los procesos de diseño e ingeniería.
· Mejorar la adquisición y la administración de la cadena de suministro.
· Mejorar la ejecución en sitio.
· Infundir tecnología digital, nuevos materiales y automatización adelantada.
· Darle nuevas capacidades a la fuerza laboral.

Según afirma el reporte, estos cambios darían por resultado aumentos en productividad de un 50% a un 60%. Eso podría agregar 1.6 billones de dóalres en producción económica global al año, aproximadamente la mitad del tamaño de la economía de Canadá. Es una cantidad que permitiría al mundo a cubrir la mitad de las necesidades de infraestructura del mundo de la urbanización creciente.

O sea, los crisis globales de vivienda e infraestructura mayormente son productos de una industria atrasada de construcción y las cosas no mejorarán hasta que llevemos a esta industria al siglo XXI.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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