null: nullpx
CityLab Vivienda

Cómo la gentrificación está afectando la salud de las minorías de Filadelfia

Un estudio revela que los residentes negros de barrios gentrificados son más propensos a reportar peores índices de salud.
Logo CityLab small
28 Feb 2017 – 5:39 PM EST

El impacto de la gentrificación –especialmente el desplazamiento de los residentes de bajos ingresos- sigue siendo un tema que suscita debate entre urbanistas. La mayoría de las investigaciones sobre este asunto ha advertido que el problema del desplazamiento, al menos desde un punto de vista estadístico, es poco relevante. De hecho, el renombrado investigador Lance Freeman, de la Universidad de Columbia, sostiene que el desplazamiento generalizado causado por la gentrificación es, en buena medida, un mito.

Pero esto no significa, en modo alguno, que los residentes no experimentan otros efectos. Un nuevo estudio, realizado por los sociólogos Joseph Gibbons y Michael S. Barton, y publicado en la revista Journal of Urban Health, aporta importantes elementos acerca de la gentrificación, mediante el examen de la salud y el bienestar tanto en residentes blancos como afroestadounidenses. Como destacan los investigadores, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) relacionan una variedad de efectos de salud adversos que pueden derivar de la gentrificación y el desplazamiento, particularmente el estrés sistemático que puede conducir a problemas mentales, a problemas generales de salud, a nacimientos prematuros y, en ciertos casos, a la muerte. El estudio detalla los vínculos entre gentrificación y salud, por medio de una encuesta masiva aplicada en Filadelfia, una ciudad que ha sido objeto de este fenómeno de manera considerable.

El sondeo recoge información minuciosa acerca del estatus y las condiciones de salud de los individuos, así como de sus conductas vinculadas a esta. Al mismo tiempo, pormenoriza en la asistencia médica y las características socioeconómicas y demográficas de la población escrutada. Gibbons y Barton usan esta información a fin de comparar las consecuencias de salud en residentes blancos y negros, tanto de barrios gentrificados como de otros también ubicados en Filadelfia. Para ello, se valieron de los indicadores convencionales de la gentrificación, como los cambios en los costos de las casas, en los ingresos, y en los niveles educativos de los barrios o las áreas censales.

El mapa a continuación identifica distintos tipos y grados de gentrificación en los barrios en Filadelfia. Cerca de un 80% de los 968 barrios fueron considerados no gentrificables; un tercio del restante 20%, sí estaba en vías de gentrificación. Del total de barrios gentrificados, 31 experimentaron gentrificación blanca y 29 “gentrificación de raza negra”, es decir cuando residentes afroestadounidenses de clase media se mudan a barrios negros de clase baja. El estudio se desarrolla y a través de modelos estadísticos que examinan los efectos de este proceso en la salud de los individuos, regulando a la vez factores como el ingreso, la educación, el empleo y la raza.


Mapa de vecindarios experimentando la gentrificación en Filadelfia (Gibbons and Barton, CityLab).


Habiendo identificado qué barrios tenían algún grado de gentrificación, el estudio asoció las respuestas de la encuesta con los barrios de los encuestados.


En el mapa se observan en rojo los vecindarios donde se ve más relación entre la cantidad de afroestadounidenses y su mala salud (Gibbons and Barton/CityLab).


Si bien la gentrificación tuvo, en general, un efecto marginal en el mejoramiento de la salud autopercibida, esta condujo a peores reportes de salud por parte de los encuestados de raza negra. El mapa de arriba muestra la fuerza de la correlación entre la raza y la salud referida en los vecindarios.

Los afroestadounidenses sondeados fueron más propensos a calificar su salud como pobre o regular, tanto en barrios gentrificados, como en los que se hallaban cerca, tales como Center City, South Philly, y University City (cerca de la Universidad de Pennsylvania). En total, los residentes de raza negra indagados fueron en un 27.3%, más dados que los blancos a reportar estados de salud de deficientes a regulares. Pero aquellos encuestados afroestadounidenses residentes en un vecindario con algún grado de gentrificación fueron más proclives, casi en un 75%, a referir un estado de salud de deficiente a regular que su contraparte en otros vecindarios.

Si bien tener en cuenta otras consecuencias socioeconómicas arroja dudas sobre el hecho de que estos efectos negativos sobre los encuestados de raza negra en barrios gentrificados son causados por el desplazamiento residencial, los autores afirman que la persistencia de estos nocivos problemas de salud deja entrever el efecto sutil del desplazamiento cultural propio de la gentrificación. Ese cambio es, a su vez, difícil de cuantificar: los autoevaluados efectos perjudiciales de salud arrojaron una correlación similar en los barrios que experimentaban la llamada gentrificación negra.

Sin interesarse por explicar el proceso de gentrificación de un barrio, esta investigación da a entender que la existencia de abundancia económica y recursos en una comunidad no necesariamente supone un alivio para sus residentes menos favorecidos: Las disparidades de salud que aquejan a ricos y pobres en nuestras cada vez más desiguales ciudades van más allá de eso.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

Las ciudades grandes más asequibles de Estados Unidos

Loading
Cargando galería
Publicidad