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El poder protector de los humedales frente a los huracanes

Los pantanos costeros resultan efectivos como una primera línea de defensa y actúan al desacelerar las marejadas ciclónicas y reducir la inundación.
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29 Sep 2017 – 12:59 PM EDT

Una ‘ sequía ciclónica’ de 12 años —en la que no se formaron huracanes grandes en el Mar Atlántico— terminó de manera dramática en 2017. Los impactos devastadores de Harvey, Irma, José y María a lo largo de EEUU y el Caribe proveen recordatorios trágicos de los riesgos catastróficos que enfrentamos en nuestras costas.

El desarrollo inmobiliario en las costas se está dando rápida e intensamente en EEUU y en todo el mundo. Por ejemplo, desde 1990 la población del centro y del sur de la Florida ha crecido en seis millones. Muchas de estas ciudades y pueblos sufren la mayor parte de los daños causados por huracanes y están buscando maneras mejores y más baratas de reducir sus riesgos. Sin embargo, este desarrollo costero rápido está destruyendo a los ecosistemas naturales como ciénagas, manglares y arrecifes de coral, todos los cuales son recursos que ayudan a protegernos de catástrofes.

Mediante una nueva y única asociación financiada por Lloyd’s of London, colaboramos con colegas en el mundo académico, organizaciones ambientales y la industria de seguros para calcular los beneficios financieros que proveen los pantanos costeros al reducir los daños debido a las marejadas ciclónicas provocadas por huracanes. Nuestro estudio recién publicado encontró que esta función es increíblemente valiosa. Ofrece nuevas pruebas de que proteger a los ecosistemas naturales es una manera rentable de reducir los riesgos provocados por tormentas costeras y la inundación.

El valor económico de la protección contra inundaciones que ofrecen los humedales

Aunque hay una comprensión generalizada de que los ciénagas, pantanos y humedales protegen a las costas, los investigadores no han medido explícitamente cómo y en dónde estos beneficios se traducen en valores económicos en términos de riesgos reducidos para personas y propiedades. Para contestar esta pregunta, nuestro grupo colaboró con expertos que entienden el riesgo mejor que nadie: aseguradores y creadores de modelos de riesgo.

Usando los modelos de marejada ciclónica de la industria, comparamos las inundaciones y los daños a propiedades que ocurrieron con pantanos durante el Huracán Sandy con los daños que hubieran ocurrido si se hubieran perdido estos pantanos. Primero comparamos la magnitud y la severidad de las inundaciones durante Sandy con las inundaciones que hubieran ocurrido en una situación hipotética en que se hubieran perdido todos los pantanos costeros. Entonces —usando datos de alta resolución sobre bienes en los lugares inundados— medimos los daños a las propiedades para ambas simulaciones. La diferencia en daños —con y sin pantanos— nos dio un cálculo aproximado de los daños que se evitaron debido a la presencia de estos ecosistemas.

Nuestro artículo académico muestra que durante el Huracán Sandy, en 2012, los pantanos costeros previnieron un valor total de más de 625 millones de dólares en daños directos a las propiedades al escudar a las costas contra la marejada ciclónica. A lo largo de doce estados costeros —desde Maine a Carolina del Norte— los pantanos y ciénagas redujeron daños en un promedio de un 11%.

Estos beneficios variaron ampliamente según la ubicación tanto a nivel local como a nivel estatal. En Maryland los pantanos redujeron daños en un 30%. En áreas sumamente urbanas como Nueva York y Nueva Jersey, los pantanos aportaron un valor de cientos de millones en protección contra inundaciones.


Los beneficios provistos por pantanos para la reducción de daños causados por inundaciones durante Huracán Sandy (las áreas más rojas se beneficiaron más de tener pantanos). Narayan et al., Nature Scientific Reports 7, 9463 (2017)., CC BY

Los humedales redujeron los daños en la mayoría de los lugares, pero no en todas partes. En lugares como Carolina del Norte y la Bahía Chesapeake, los pantanos redireccionaron la marejada ciclónica de maneras que protegieron a las propiedades directamente detrás de ellos, pero causaron que algunas propiedades sufrieran mayores inundaciones, principalmente en las propiedades que quedaban delante de los pantanos. Del mismo modo en que no construiríamos delante de un dique, resulta importante ser consciente de los impactos de construir cerca de pantanos.

Cada año los humedales reducen las pérdidas provocadas por las inundaciones que acompañan a las tormentas, y no sólo durante eventos catastróficos individuales. Examinamos los efectos de las ciénagas a lo largo de 2,000 tormentas en la Barnegat Bay, Nueva Jersey. A nivel anual, estas ciénagas redujeron pérdidas provocadas por inundaciones en un promedio de un 16% y hasta en un 70% en algunos lugares.


Reducciones en pérdidas anuales debidas a inundaciones para las propiedades que tienen una ciénaga delante (destacadas en azul) en comparación con propiedades que han perdido las ciénagas que quedaban delante de ellas (destacadas en naranja) Narayan et al., Nature Scientific Reports 7, 9463 (2017)., CC BY


Reducir el riesgo mediante la conservación

Nuestro estudio demuestra que podemos medir la reducción de riesgo de sufrir inundaciones que proveen los ecosistemas costeros, una preocupación que resulta primordial para la industria aseguradora y de riesgos y también para administradores costeros. Demostramos que estos beneficios en la reducción de riesgo son significativos y ofrecen un argumento fuerte a favor de conservar y proteger a nuestros ecosistemas costeros: un tema que tiene gran importancia para los conservacionistas.

El próximo paso es usar estos beneficios para crear incentivos para promover la conservación y la restauración de los pantanos. Los dueños de casa y las municipalidades podrían recibir reducciones en sus primas de seguro para así administrar los humedales. Las inversiones después de las tormentas deben incluir más apoyo para esta infraestructura natural. Y nuevas herramientas financieras como bonos de resiliencia —los cuales incentivan las inversiones en medidas que reducen riesgos— también podrían apoyar a los esfuerzos de restauración de pantanos.


Después de los huracanes de 2017

A medida que las comunidades en Texas, Florida y el Caribe evalúan sus pérdidas, el discurso público está empezando a dirigirse hacia la reconstrucción y cómo mejorar la resistencia contra tormentas futuras.

Después de un desastre, querer regresar al statu quo es propio de la naturaleza humana. La mayoría de las veces esto significa reconstruir diques de mar y barreras de concreto. Pero los muros de concreto son caros, necesitarán mejorías constantes a medida que suben los niveles del mar y dañarán todavía más a nuestros ecosistemas naturales.


La vegetación densa y aguas poco profundas dentro de los pantanos pueden retrasar el avance de las marejadas ciclónicas y dispar la energía de las olas. USACE

Incluso después de sufrir años de daños, los manglares y arrecifes de coral de Florida desempeñan papeles cruciales en proteger al estado contra las olas y las marejadas provocadas por huracanes. Sin embargo, a lo largo de las últimas seis décadas el desarrollo urbano ha eliminado a la mitad del hábitat histórico de los manglares de la Florida. Las perdidas siguen ocurriendo a lo largo del estado desde los Cayos hasta Tampa Bay y Miami. Proteger y cuidar a estas primeras líneas naturales de defensa podría ayudar a los propietarios de Florida a reducir los daños a sus propiedades durante tormentas futuras.

Proteger a los ecosistemas costeros no es un remedio completo para los riesgos costeros, pero debe formar parte de un conjunto de soluciones, desde elevar edificios hasta fortalecer diques y hacer que los edificios estén a prueba de inundaciones. Más allá de la temporada de huracanes, las comunidades costeras enfrentan una pregunta crítica: si es que pueden reconstruir de maneras que los prepararán mejor para la próxima tormenta mientras que también conserven sus recursos naturales. Nuestro trabajo demuestra que la respuesta a esta pregunta es ‘sí’.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en The Conversation.

IN PHOTOS The big Florida mulch: cleaning up after Hurricane Irma, step by step

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