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Clinton y Sanders reviven disputa por el rescate automotriz

La ex secretaria de Estado y el senador por Vermont revivieron un antiguo episodio para levantar nuevos ataques ¿Quién tuvo la razón?
8 Mar 2016 – 6:11 PM EST

Ya nadie disputa que el rescate financiero de la industria automotriz en el año 2009 fue una decisión acertada que ayudó la recuperación de la devastada economía americana dejada atrás por la administración de George W. Bush. Las figuras públicas que, en apariencia o en realidad, se opusieron a la medida han pagado un precio político importante. El 18 de noviembre del 2008, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney publicó una pieza de opinión en el New York Times titulada “Let Detroit Go Bankrupt” (Permitamos la bancarrota de Detroit) la cual fue utilizada efectiva y reiteradamente por el presidente Barack Obama como arma política contra el ex gobernador en la campaña presidencial del año 2012.

Siguiendo el ejemplo de su ex jefe y ex rival, en el debate demócrata del pasado domingo en la ciudad de Flint, Michigan la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, utilizó el rescate de Detroit como arma política contra el senador por el estado de Vermont Bernie Sanders, su rival por la nominación demócrata para la presidencia de los Estados Unidos.

“Yo voté por el rescate de la industria automotriz, él votó en contra de los fondos que resultaron en el rescate de la industria automotriz”, dijo Clinton, a lo que un visiblemente alterado Sanders respondió equiparando al rescate automotor con el flotamiento del sistema bancario, en uno de los intercambios más fuertes del debate. Sanders acusó a Clinton de ser una proponente de políticas de libre comercio para terminar diciendo que él “había visitado fabricas americanas en México donde los obreros trabajaban por $0.25 por hora” reiterando implícitamente la acusación de que el libre comercio afecta injustamente a los trabajadores en la Estados Unidos.

¿Estaban los candidatos diciendo la verdad?

El rescate

El 11 de diciembre de 2008, la bancada republicana en el senado logró derrotar una medida aprobada por la cámara de representantes para la apropiación de $14,000 millones de fondos federales para mantener viables a General Motors (GM) y a Chrysler hasta que se consiguiera una solución definitiva a la desastrosa situación financiera de estas empresas. Tanto Clinton como Sanders votaron a favor de la apropiación de los fondos.

El 19 de diciembre de 2008, el presidente George W. Bush anuncio la apropiación de $17,400 millones de dólares del fondo federal de rescate de activos en problemas (TARP por sus siglas en inglés) que el mismo presidente Bush había promulgado el 3 de octubre de ese año para mantener a flote a GM y a Chrysler y permitir al siguiente presidente conseguir una solución permanente bajo la condición de que ambas compañías presentaran planes de restructuración creíbles. Clinton había votado a favor de TARP, Sanders había votado en contra.

El 15 de enero de 2009 la cámara del senado consideró una medida para impedir el uso de los restantes $350,000 millones de TARP que aún no habían sido utilizados. A cinco días del inició de su primer periodo presidencial, el entonces presidente electo Barack Obama urgió al senado a derrotar la propuesta. Clinton votó en contra de la propuesta, Sanders votó a favor del bloqueo. La medida fue derrotada y el presidente Obama pudo implementar el que resultaría siendo un exitoso plan de rescate de la industria automotriz, el cual tuvo un costo final de $80,000 millones y evitó la pérdida de alrededor de 4 millones de empleos en el sector.

Si bien Sanders no se opuso directamente al rescate de la industria automotriz, e incluso llegó a votar a favor del alivio temporal propuesto por el presidente Bush , es cierto que votó en contra de la liberación de los fondos que finalmente fueron utilizados para tal propósito así como contra la creación del TARP tal como lo argumentó Clinton.

Salarios automotrices en México

Sanders argumentó que las compañías americanas pagan $0.25 por hora a los obreros de sus plantas mexicanas.

Según un reporte de el diario El Economista de México el salario promedio que las compañías automotrices pagan a los obreros de sus ensambladoras en México, está basado en una remuneración de $8 por hora. Esta cifra si bien no se acerca a los $19 por hora que sirven para calcular la remuneración base de los trabajadores automotrices en los Estados Unidos según los últimos contratos colectivos acordados por Fiat Chrysler Automobiles (FCA), Ford y GM con el Sindicato de Trabajadores Automotrices (UAW por sus siglas en ingles) y quienes pueden llegar a ser remunerados hasta en la base de $58 por hora, tampoco constituye el pago de semi-esclavitud al que Sanders se refirió durante el debate en Flint, sobre todo cuando tenemos en cuenta que los precios al consumidor, incluyendo renta, son 153% más altos en los Estados Unidos que en México y que el sueldo básico en ese país es el equivalente a $4.50.


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