Aprendizaje Profundo

Estudiar enseñando: el método alternativo donde los estudiantes aprenden a un nivel más profundo creando proyectos y presentándolos

Aunque nos ponga nerviosos darle más control a los niños, cuando ellos se adueñan de su propio aprendizaje los resultados académicos pueden ser mejores y de más largo plazo. Al aprender por medio de proyectos y compartiéndolos con otros los estudiantes deben ponerse a prueba aún más rigurosamente.
31 Ago 2018 – 12:11 PM EDT

Nuestra propia experiencia, en la escuela y en la vida, nos lo puede confirmar: una cosa es entender algo, y otra muy distinta es entenderlo para poder enseñarlo. Una cosa es leerse un libro sobre cómo construir una casa, y otra muy distinta es construirla.

Esa premisa es la que alimenta un método de enseñanza en el que los estudiantes aprenden al presentarle a sus compañeros sus conocimientos y habilidades. Una red de educadores a lo largo y ancho del país llamada Deeper Learning, o un 'aprendizaje más profundo', quiere reinventar la educación con ideas como esta y llevarla un paso más allá, donde la necesitan los niños.

El ‘aprendizaje más profundo’ se refiere a las habilidades y conocimientos académicos que los estudiantes deben dominar para ser exitosos en los trabajos y la vida del Siglo XXI. Al tiempo, cultivan la comunicación, la empatía, el pensamiento crítico y la colaboración, todo guiado por su curiosidad y sus propios intereses.

Una de las maneras en que los estudiantes llegan a un 'aprendizaje más profundo' es el modelo de las ‘Defensas de portafolios’, una exhibición del trabajo logrado en la que el estudiante además reflexiona sobre qué hubiera podido haber hecho distinto o mejor, y lo presenta a otros.

Construyendo y presentando

“Las defensas de portafolio cambian la manera en que los estudiantes se ven a ellos mismos”, dijo Gia Truong, CEO de Envision Education, en la conferencia anual de Deeper Learning en San Diego. “Cuando tienes confianza en ti mismo, tu manera de ver el mundo cambia y tu potencial cambia”.

Cientos de maestros, directores, consejeros y todo tipo de educadores se reunieron en San Diego, California, en marzo de este año para aprender los unos de los otros sobre las mejores y más novedosas prácticas en la educación.

“Cuando los estudiantes se sienten reconocidos, eso les da un mayor sentido de poder sobre su propia educación”, continuó Truong. “Podemos alcanzar la equidad educativa con escuelas excelentes y a través de la colaboración”.

Las escuelas de Envision, parte de la red de Deeper Learning, se dedican a ayudar a estudiantes en camino a la universidad de primera generación y de bajos ingresos, según su página web.


Para asegurarse de que los niños están aprendiendo a través de este proceso, los maestros de esta red de escuelas charter los evalúan en tres pasos: saber, hacer y reflexionar, explicó Bob Lenz, cofundador y ex CEO de Envision en un panel online sobre el ‘aprendizaje más profundo’.

Habilidades como el pensamiento crítico, resolver problemas y la colaboración requieren práctica, dijo Lenz. Los estudiantes deben practicar esas habilidades constantemente y ser observados en el proceso para poder ser evaluados realmente.

“El verdadero poder viene del proceso de reflexión”, continuó Lenz, “tanto individualmente como con los compañeros (...) le devuelve la responsabilidad al estudiante y no a un profesor que se para frente a él a juzgarlo”.

Los chicos se encargan de mantener su propio rigor académico

La idea es que al ser parte de proyectos, ser líderes, y colaborar y crear juntos, los estudiantes constantemente están fortaleciendo un sentido de pertenencia y así mantienen viva la motivación para persistir en su trabajo escolar. Otra de las iniciativas del Deeper Learning es el 'Aprendizaje por medio de proyectos', o Project-Based Learning (PBL) en inglés.

Durante la conferencia en San Diego, los estudiantes Jayden Espinoza, Lila Bates y Violet Crow hablaron sobre sus experiencias con esta y otras iniciativas.

“Para mí, el aprendizaje por medio de proyectos de alta calidad significa planear y crear trabajos hermosos”, expusó Violet, quien cursa el tercer grado, frente a una audiencia de unas 150 personas. Quizá a otros niños, e incluso a muchos adultos, esto los podría intimidar, causarles ansiedad e incluso paralizarlos. Pero para Violet parecía una experiencia casi rutinaria. Se notaba tranquila y a gusto, hablando con entusiasmo sobre su experiencia y respondiendo a las preguntas de diferentes expertos en educación.


Por su parte, Jayden, estudiante de secundaria, habló del poder de compartir su aprendizaje a través de un ‘Seminario socrático’, una forma de diálogo cooperativo en el que los estudiantes se hacen preguntas y se responden los unos a los otros para estimular el pensamientos crítico, explorar ideas y retar suposiciones. Todo esto por supuesto bajo la guía de un maestro que los ayude a descifrar el material académico.

A la hora de evaluar qué tanto han aprendido los jóvenes, los exámenes pueden ser efectivos, pero no siempre. Está la posibilidad de que el estudiante se haya copiado de otro, que solo haya estudiado las preguntas en el examen, o que el chico sea bueno tomando exámenes en general, lo cual no significa necesariamente que haya dominado el tema evaluado.

En cambio, si el estudiante debe crear un proyecto desde cero que aplique los conocimientos y habilidades enseñados, debe explicarles a sus compañeros, responder sus preguntas, y además siente que la responsabilidad de que entiendan cae sobre él, ese estudiante entenderá ese material al derecho y al revés mucho más naturalmente, casi por inercia.

Así, el maestro no fuerza a los estudiantes: ellos se ayudan y se mantienen los unos a los otros en línea, aprendiendo constantemente, y con gusto.


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