Aprendizaje Profundo

En estas escuelas, los estudiantes aprenden haciendo proyectos basados en la 'vida real'

El aprendizaje por medio de proyectos está revolucionando la educación en un número creciente de escuelas en el país. Bajo este modelo, los niños identifican los temas que les interesan, los problemas que quieren solucionar, y junto con su maestra y sus compañeros, arman proyectos basados en sus comunidades.
25 Sep 2018 – 5:19 PM EDT

En muchos casos, no hay mejor escuela que la vida misma. Para un creciente número de educadores, ya no es suficiente esperar a ver si los niños triunfan o fracasan una vez salen al 'mundo real' a aplicar lo que aprendieron en la escuela. La mejor manera de aprender, para ellos, es aprender al hacer.

Esta idea se está cocinando en una red de escuelas alrededor del país que se guían por el 'aprendizaje más profundo', o Deeper Learning, en inglés . Este método se refiere a las habilidades y conocimientos académicos que los estudiantes deben dominar para ser exitosos en los trabajos y la vida del Siglo XXI. Para esto, cultivan la comunicación, la empatía, el pensamiento crítico y la colaboración, guiados por su curiosidad y sus propios intereses.

Dentro de los conceptos básicos del Deeper Learning está siempre de primero el dominio del contenido académico, pero no se queda allí como ocurre en muchas escuelas.


“La mayoría de los currículos allá afuera llegan solo hasta el ‘Yo puedo’: el ‘Yo puedo hacer esto como estudiante, yo soy capaz de hacer estas cosas’”, dijo Brian Pick, director de Enseñanza y Aprendizaje para las Escuelas Públicas del Distrito de Columbia en Washington, DC.

En todo el país “estamos tratando... de crear experiencias curriculares que se enlacen con el siguiente paso, que es 'Yo soy’: incorporar un sentido del ser”, continuó Pick durante su presentación en la conferencia de este marzo de Deeper Learning en San Diego, California. “Y luego está el ‘Yo pertenezco’, el pertenecer a una comunidad”.

Este último paso, el 'Yo pertenezco', se trata de incorporar al estudiante en el mundo que lo rodea y que se eduque en un contexto ‘real’, lo que requiere aprender a un nivel más exigente. Docenas de escuelas alrededor del país están implementando esto a través del Project-Based Learning (PBL) o el ‘Aprendizaje Basado en Proyectos’.

¿Cómo luce esto en la ‘vida real’?

María Martínez tiene 17 años y cursa su último año en Highland Park High School en Los Ángeles, California, una escuela donde más del 95% de los estudiantes son hispanos. María llegó allí hace un año y antes de eso estudiaba en una secundaria tradicional a unas cuadras, Franklin High School, donde no se enseña a través de proyectos.


En su primer año en Highland, María participó en un proyecto de Case-Based Learning, o ‘aprendizaje por medio de casos’, donde la meta era decidir un caso legal en un juicio dramatizado.

“Fue divertido porque aprendimos muchas cosas”, le dijo María a Univision Noticias, “pero sí fue un poco duro porque no sabíamos qué hacer y todo lo hicimos nosotros solos, y en mi otra escuela no lo tenían. Y cuando necesitabamos ayuda le preguntabamos a los maestros y ahí estaban ellos”.

El aula, explicó María, se divide en dos grupos, los abogados de defensa y los de la fiscalía. El crimen: un caso real de dos mujeres asesinadas en un restaurante, donde el novio de una de ellas fue encontrado culpable.

María dijo que aprendió lo que realmente hace un abogado día a día, aprendió sobre la experiencia, tiempo y dedicación que se necesitan para presentar un caso, y a encontrar evidencia para sustentarlo. Esta habilidad es útil no solo en la forénsica, también lo es al argumentar cualquier tipo de caso, ya sea en un ensayo escrito, en un artículo periodístico, o al defenderse en su puesto de trabajo, entre muchas otras aplicaciones a la vida diaria.


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Las habilidades sociales también se trabajan y fortalecen, ya que son necesarias para llevar cualquier proyecto a cabo. “Aprendimos cómo trabajar juntos”, añadió María. “Yo era nueva en la escuela así que no conocía a nadie, pude conocer gente nueva”. Además, les enseñan técnicas de respiración y meditación, conocidas como mindfulness en inglés, para aprender a modular sus emociones.

María habló de cómo pudo conectar lo que aprendió sobre el sistema criminal en su proyecto como abogada de defensa con este nuevo proyecto sobre el sistema carcelario. Hacer conexiones entre proyectos y disciplinas es una habilidad esencial que también aprenden los estudiantes, ya que ese cruce de ideas ocurre naturalmente en la vida a diario.

Su maestra, Victoria Munguía, asiente y sonríe a su lado. Munguía es maestra de historia en Highland Park y se enfoca en enseñar a través de proyectos basados en la comunidad. Este año Munguía está guiando a María en una investigación sobre la ruta directa que se forma entre las escuelas y las prisiones en las comunidades hispanas y negras, el llamado ‘school to prison pipeline’, en inglés, enfocándose en California. María escogió el tema personalmente. Después de graduarse, ella quiere ser una oficial de libertad condicional.

“Los estudiantes al principio del año hacen un brainstorming (una lluvia de ideas) de todos los problemas que ven en la comunidad”, le explicó Munguía a Univision Noticias. “Y de los problemas que sugieren, escogemos cuáles son los que queremos aplicar para el semestre. Ellos empiezan a hacer el research (investigación), a hacer llamadas, a hacer contactos en la comunidad, mientras están aprendiendo sobre el problema que identificaron”.


Para los maestros este enfoque también es un reto. El apoyarse en el libro puede ser reconfortante tanto para estudiantes como maestros porque es algo seguro, pero no siempre dará los resultados que se buscan, o los más interesantes.

“Lo que yo noto es que cuando los estudiantes pueden ver que todos estamos aprendiendo algo a la vez y que no hay una persona que tiene todas las respuestas, el tema y el aprendizaje es más interesante para todos”, dijo Munguía. “A veces hay un alumno que entiende algo mejor que yo y todos aprendemos de ese alumno, (eso) les da poder a los estudiantes porque ellos ven que tienen la capacidad de ser maestros y de dirigir su aprendizaje, de dirigir a los demás”.

Así, el aprendizaje más profundo ocurre cuando los estudiantes nuevos como María pueden tomar un proyecto y hacerlo suyo, conectarlo con su experiencia pasada y conectar con otros, y crear algo que no sabían que era posible.

“Ese es el enfoque y la meta del aprendizaje centrado en los estudiantes”, dijo Munguía. “Es la meta que tenemos de hacer a los estudiantes los maestros de su propio destino y de su educación”.

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