La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, encabezó el acto de firma de nuevos acuerdos estratégicos con la empresa estadounidense Chevron, orientados a impulsar la producción de hidrocarburos en Venezuela bajo un nuevo esquema de cooperación energética.
Venezuela y Chevron sellan nuevo acuerdo energético con respaldo del plan de Donald Trump
Delcy Rodríguez recibió a una delegación del Departamento de Energía de EEUU para la firma de un acuerdo entre Venezuela y Chevron, en el marco del plan de tres fases de la administración de Donald Trump.
El acuerdo, firmado en el Palacio de Miraflores en Caracas, contempla un aumento al 49% en la participación de Chevron en la empresa mixta Petroindependencia, además de otorgarle derechos para actividades primarias en el bloque Ayacucho 8, como parte de la operación conjunta Petropiar entre la compañía estadounidense y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
El campo Ayacucho 8 se encuentra en la Faja Petrolífera del Orinoco, considerado uno de los mayores yacimientos de crudo extrapesado del mundo, según se explicó durante el evento por el representante de Chevron, Javier La Rosa.
Durante la ceremonia, Rodríguez agradeció la presencia del subsecretario de Hidrocarburos y Energía Geotérmica de Estados Unidos, Kyle Haustveit, así como de la embajadora estadounidense en Venezuela, Laura Dogu, además de equipos técnicos de PDVSA y del Ministerio del Poder Popular para Hidrocarburos.
La funcionaria destacó la trayectoria de Chevron en el país, señalando que la compañía mantiene más de un siglo de operaciones en Venezuela y que continuó activa incluso en los periodos más difíciles, lo que —dijo— refleja su voluntad de permanencia.
Rodríguez aseguró que los acuerdos firmados son resultado de varios días de negociación y representan, en sus palabras, un mecanismo de “perseverancia” y de encuentro entre caminos legales y seguros para las transacciones económicas bajo el nuevo marco normativo venezolano.
Asimismo, afirmó que los ingresos derivados de estos proyectos impactarán directamente en el bienestar de la población venezolana, promoviendo una “prosperidad compartida” entre Venezuela y Estados Unidos.
Finalmente, la mandataria reiteró el llamado del gobierno venezolano a avanzar hacia el levantamiento de las sanciones internacionales, al considerar que estas medidas son clave para fortalecer la seguridad jurídica de los inversionistas y consolidar la recuperación del sector energético.









