Masacre en Orlando

“Vamos a celebrar su vida. No vamos a llorar su muerte”

Perdió a su amigo en la masacre de Orlando y recuerda que “él me llamó el miércoles y yo no pude hablar con él. Yo estaba ocupada. Dije le devuelvo la llamada horita y no le devolví la llamada y…no pude hablar con él”.
21 Jun 2016 – 7:41 PM EDT

GUAYNABO, Puerto Rico.- La masacre de Orlando, la peor matanza a tiros en la historia moderna de los Estados Unidos, ha marcado al mundo entero, en especial a las familias y allegados de las 49 víctimas mortales.

Igualmente, 53 personas resultaron con heridas graves y otras cientos lograron salir ilesas, pero con una experiencia que los dejó marcados para siempre. Ante el dolor, las historias de amor, esperanza y solidaridad han ayudado a enfrentar un evento que aun nadie puede explicarse.

Para Jocelyn Ortega, la pérdida de su amigo a manos de Omar Mateen, un hombre de 29 años de edad quien, según un amante habría atacado el club gay Pulse "no por terrorismo" sino como "una venganza" contra los puertorriqueños, los ha dejado con un vacío indescriptible.

Gilberto Ramón Silva de 25 años, se mudó a Orlando hace cuatro años en busca de un mejor porvenir. “Yo me iba a volver loca”, recordó del momento en que se enteró de la tragedia . “Él me llamó el miércoles y yo no pude hablar con él. Yo estaba ocupada. Dije le devuelvo la llamada horita y no le devolví la llamada y…no pude hablar con él”, afirmó Ortega.

Ortega dice que aunque la familia está devastada, “dentro de todo están tranquilos porque él fue feliz. Él decía que él era una gaviota y que la gaviota iba a volar alto. Y la gaviota voló alto y lo sabemos. Él está feliz. Yo lo soñé y él está bailando en el cielo”, sentenció.



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