Masacre en Orlando

Tras enterrar al hijo que perdió en la masacre de Orlando dominicano dispara su verdad

“¿Para qué cara… yo quiero esa condolencia?” espetó Juan Ramón Guerrero al contar que recibió la llamada del Gobernador de Florida.
17 Jun 2016 – 8:45 PM EDT

TEANECK, Nueva Jersey. – Desde que se enteró de la trágica muerte de su hijo más pequeño, Juan Ramón Guerrero, a su padre, dominicano del mismo nombre, no le ha temblado el pulso para apuntar al gobierno como el culpable.

Este jueves, luego de que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se reuniera con familiares de las 49 víctimas fatales de la masacre en el club “Pulse” de Orlando, Florida, Juan Ramón Guerrero contó que había recibido la llamada del gobernador del estado, Rick Scott.

“Me llamó a mi celular para darme las condolencias. ¿Para qué cara… yo quiero esa condolencia? Yo lo que necesito es ver a mi hijo vivo”, expresó abatido.



Jamás pensó que viviría un dolor como ese, aquél día del 1999, cuando junto a su esposa y sus cuatro hijos se mudó de la República Dominicana a Orlando, Florida, en busca de un futuro mejor. En días recientes, contó, su pequeño "estaba construyendo su futuro" en la universidad. Y todo quedó destruido por las balas que desde su arma AR-15 disparó la madrugada del domingo Omar Mateen, a quien no le costó mucho adquirirlas, siendo Florida uno de los estados con menos restricciones.

Con firmeza, Guerrero reiteró que el gobierno no hace su trabajo, cuando permite que ocurran tragedias como la masacre en Pulse. “Nosotros pagamos los impuestos al estado para que haga su trabajo (garantizar la seguridad de todos los ciudadanos) y nos está dejando desamparados”, sentenció.

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