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Actividad de Pandillas

Operativo federal pone tras las rejas a 16 pandilleros y personas ligadas a carteles de la droga en California

Una investigación que varias agencias del orden realizaron a lo largo de un año concluyó en el arresto de criminales con nexos con narcotraficantes y la organización criminal Mafia Mexicana en San Diego. Algunos de los acusados enfrentan hasta cadena perpetua.
28 Jun 2018 – 6:40 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– "Tenemos que comprar 50 playeras para el equipo de fútbol", le comentó una persona a José Vargas, un vendedor de droga de San Diego, California, refiriéndose a la compra de 50 libras de metanfetamina el 6 de abril. "Dos pesos es lo más bajo que puedo llegar", respondió Vargas usando un código para decirle a su cliente que el precio mínimo de la droga era de 2,000 dólares.

Este joven de 25 años desconocía que su interlocutor era en realidad un informante que colaboraba en un operativo federal que esta semana concluyó en el arresto de 16 personas, de un total de 20 que han sido acusadas por tráfico de heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana en el condado de San Diego.

Las autoridades federales indicaron que algunos de los detenidos tienen lazos cercanos con carteles mexicanos y con la organización criminal Mafia Mexicana, que desde prisiones californianas controlan las actividades delictivas de las pandillas hispanas en esta región.

Varios de los arrestados son miembros o asociados de bandas callejeras con mala reputación: Skyline Piru, Florencia 13, Ysidro, Shelltown, Logan Heights Red Steps, Vario y Chula Vista.

Esta operación es el resultado de una investigación que a lo largo de un año realizaron varias agencias del orden, incluyendo la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP), el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) e Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

Durante este operativo se efectuaron múltiples escuchas telefónicas y compras de droga y armas, además de que varios agentes encubiertos realizaron una extensa vigilancia a las actividades de los sospechosos.

Para detener a José Vargas y sus cómplices, Jesse Ramírez, de 27 años, y Martin Villafaña, de 25, la DEA utilizó a un informante, el cual realizó dos compras de droga usando un dispositivo para grabar audio.

La primera transacción se realizó el pasado 27 de febrero en el estacionamiento de un negocio en San Diego. En esa ocasión, Vargas entregó una libra de metanfetamina dentro de una bolsa de papel de un restaurante de comida rápida y este recibió un pago de 2,100 dólares.

Tres semanas después, Vargas se presentó con sus dos socios en un auto deportivo para venderle al informante 43 libras de 'cristal' (como se conoce la metanfetamina) por 2,000 dólares en una plaza comercial. Cuando la compra estaba a punto de cerrarse, agentes antinarcóticos se aproximaron al grupo gritando: "¡Alto, DEA!".

Villafaña no opuso resistencia y fue detenido en el lugar. Aunque Vargas trató de escapar lo arrestaron a poca distancia. Ramírez, por su parte, logró correr a lo largo de unas 100 yardas hasta que fue alcanzado y derribado por un oficial federal. En el Camaro los agentes encontraron una libra de droga.

La Fiscalía federal indicó que a los acusados que enfrentan cargos relacionados con la distribución de cocaína y metanfetamina les espera una condena de hasta cadena perpetua y una multa de 10 millones de dólares; mientras que los señalados por venta de marihuana serían sentenciados a 40 años de prisión y una multa de 5 millones de dólares.

"Las drogas están destruyendo vidas y familias y trayendo violencia a nuestras comunidades; estamos más comprometidos que nunca a enjuiciar estos casos", dijo el fiscal federal Adam Braverman.

"Las pandillas son a menudo los distribuidores de estos venenos mortales y tenemos una determinación especial para perseguirlos", agregó el funcionario.

Hace un mes, la llamada 'Operación Espantapájaros' concluyó con la detención de 85 miembros de la banda Sureños, ligada a la pandilla carcelaria Mafia Mexicana ('La Eme'), en el condado de Orange, al norte de San Diego. Todo comenzó con la investigación de un asesinato a tiros que ocurrió en la Navidad de 2016 en San Juan Capistrano. Este crimen no ha sido resuelto.

Durante esta barrida que durante tres meses se enfocó en los pandilleros 'sureños' en esta zona, decenas de agentes ejecutaron 37 órdenes de cateo, que resultaron en la presentación de 33 casos penales y la incautación de armas de fuego, droga, lectores de tarjetas de crédito y dinero falso.

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