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Elecciones en EEUU 2020 Austin

Senador de Texas muestra el hallazgo de papeletas en Puerto Rico como evidencia para el recuento electoral

John Cornyn, senador texano, señala el hallazgo de papeletas en Puerto Rico para presionar el recuento, pese a que en la isla no votan por el presidente de EEUU.
12 Nov 2020 – 07:50 PM EST
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John Cornyn, senador republicano por Texas, compartió esta tarde un artículo sobre el hallazgo de boletas electorales en Puerto Rico que, en su opinión, es una prueba sobre la necesidad de realizar recuentos en las elecciones, esto en medio de los constantes alegatos de Donald Trump sobre un supuesto fraude en su contra, del que no ha presentado evidencia alguna.

Cornyn, que representa a Texas en la Cámara Alta de Estados Unidos desde 2002 y ganó su cuarta reelección en las mismas elecciones, escribió en su cuenta de Twitter: “Otro ejemplo de porqué es prudente dejar que el proceso [electoral] continúe su curso: Miles de votos sin contar hallados en Puerto Rico una semana después de la elección”, como comentario de un artículo publicado el 11 de noviembre en The New York Times.


El legislador republicano omitió mencionar que los votos emitidos en Puerto Rico no son válidos para la elección presidencial, puesto que los puertorriqueños no tienen derecho a elegir al presidente de Estados Unidos, senadores o representantes en el Congreso, pese a sumar más de 3 millones de habitantes, una cifra superior a Nevada, Delaware, Maine o New Hampshire. En cualquier caso, el hallazgo de estas boletas afectarían algunas de las contiendas más reñidas en la isla, que apenas este fin de semana comenzó a certificar “preliminarmente” a los ganadores.

Los puertorriqueños solo tienen derecho a votar en Estados Unidos si residen en uno de los 50 estados y no en su propia isla.

El tuit, que al momento de redactar este artículo había recibido ya más de 21,000 respuestas, ha causado revuelo en la red social por la situación de los puertorriqueños, que si bien son ciudadanos de Estados Unidos desde 1917, no cuentan con el mismo nivel de representación electoral de otros estados. Los puertorriqueños, además, son la población de origen latino más numerosa en Estados Unidos después de los mexicanos. Más de 5.6 millones de personas que residen en el país son de origen puertorriqueño, de acuerdo con estimaciones de Pew Research de 2017.

De hecho, este 3 de noviembre se realizó un nuevo plebiscito para solicitar al Congreso de los Estados Unidos que Puerto Rico sea el estado 51 del país.

La exalcaldesa de Houston, Annise Parker, es una de las miles que respondió al senador. “Debería darle vergüenza, tanto por difundir la teoría sin fundamentos del fraude como por su impactante ignorancia sobre Puerto Rico”. Cornyn respondió: “No me da vergüenza querer que todos los votos legítimos se cuenten, por todos los candidatos en las boletas. No pensé que fuera tan controversial”.

El senador no respondió a las múltiples preguntas sobre si sabía que los residentes en Puerto Rico no tienen derecho a votar en las elecciones federales de Estados Unidos si están en la isla o si su comentario se debía a un súbito interés por la política boricua. Los puertorriqueños en la isla eligieron este 3 de noviembre a gobernador, comisionado residente, senado, representantes y a los alcaldes de 78 municipios, pero no votaron por el presidente de Estados Unidos.

No es la primera vez que Puerto Rico, que todavía sufre los daños catastróficos causados por el paso del huracán Maria en 2017, es motivo de polémica durante la actual administración. Donald Trump habría intentado vender la isla a Dinamarca a cambio de Groenlandia, de acuerdo con declaraciones de Miles Taylor, exfuncionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), en agosto de este año.

“Él dijo que quería ver si podía vender Puerto Rico y cambiarlo por Groenlandia ya que, según sus palabras, Puerto Rico era sucio y la gente era pobre”, dijo Taylor hace tres meses a la cadena MSNBC. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, calificó entonces de “absurda” la idea de Trump.

Las declaraciones de Taylor, que se desempeñó como jefe de gabinete del DHS y previamente había trabajado en el gobierno de George W. Bush, fueron desechadas como “ fake news” (noticias falsas) por Trump a través de un tuit.

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