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Sexualidad

¿Quién fue Anaïs Nin? Aquí 10 cosas por las que escandalizó al mundo.

En cada época hubo alguien que provocó escándalos en la sociedad.
18 Mar 2016 – 4:42 PM EDT

Por Julia Santibáñez | @UnivisionTrends

Nacida en Francia en 1903, Nin fue una especie de animal de muchas cabezas: escritora, bailarina de flamenco, femenina a morir pero con la fuerza masculina de una bestia, rompedora de paradigmas, mujer de hondos contrastes pero siempre entregada a hundir el pedal a fondo. Empezó a llevar un diario a los 11 años de edad, en 1914, y hasta 1977, año de su muerte, continuó vaciando en cuadernos la intensidad de su vida, alérgica a la monotonía y guiada siempre por su navegación a contracorriente.

En el segundo volumen de sus diarios, que abarca de 1932 a 1934, su audacia se revela en plenitud: vive en París y escribe, está casada con el banquero Hugh Guiler pero mantiene una relación tórrida con Henry Miller, reconocido autor de novelas fundamentales del siglo XX, como Trópico de Capricornio y Trópico de Cáncer. Pero no sólo con él. Anaïs suma varios amantes a su colección, entre ellos, a su propio padre, quien había abandonado la casa materna casi 20 años atrás. De ahí Incesto, título de ese volumen, que acaba de publicar Editorial Siruela.

A partir de fragmentos del libro, aquí hay 10 cosas en las que Anaïs Nin retó a su época con toda la crudeza de que era capaz. Y no era poca.

1. Mantuvo un triángulo amoroso con el matrimonio formado por Henry Miller y June, quienes mutuamente la celaban

“June es mi aventura y mi pasión, pero Henry es mi amor. No puedo ir a Clichy y enfrentarme con los dos. Le digo a June que es porque temo que no sepamos ocultar nuestros sentimientos delante de Henry, y le digo a Henry que es porque temo no fingir bien delante de June. La verdad es que miro a Henry con ojos ardientes y a June con exaltación”. p. 23


2. Recibía a sus amantes en la casa que compartía con Hugh, su esposo

“No veo nada malo en acostarme con Henry en la cama de Hugh, como tampoco vería nada malo en entregarme a Allendy en la misma cama. No tengo ninguna moralidad. Sé que la gente se horroriza, pero no yo. Ninguna moralidad mientras el daño hecho no se manifieste por sí mismo”. p. 37

3. Disfrutó relaciones lésbicas fuertemente pasionales

“[June] empezó a besarme, diciendo: ‘Qué pequeña eres, qué pequeña eres. Quisiera ser como tú. ¿Por qué soy tan torpe, tan desgarbada? Podría partirte en dos’. Nos besamos apasionadamente. Adapté mi cuerpo a cada curva de su cuerpo, como si me fundiera con ella […] Nuestras piernas estaban desnudas y entrelazadas. Rodamos y nos empujamos unidas. Yo, debajo de June y June, debajo de mí. Me llovieron sus besos de mariposa y los míos la mordieron”. p. 50 y 52

4. Tenía muy claro que amaba a varios hombres al mismo tiempo

“Allendy es ahora incapaz de pensar objetivamente. Lo estoy engañando. Y todo porque no tengo el coraje de decirle: ‘Siempre amaré a Henry y también puedo amar a otros hombres. Pero Henry sigue siendo el centro de mi vida. ¿Aceptas compartirme?’”. p. 77


5. Sentía una mezcla de compasión y odio por su esposo, Hugh

“Pobre Hugh. Buscaba consuelo, apoyo, protección, seguridad, porque estaba cansado y preocupado con asuntos de dinero. Le di toda mi ternura. Calmé sus miedos, sus dudas, sus celos. Se fue al trabajo casi contento. […] Cuando soy la esposa de Henry, olvido por completo a Hugh y a mi Padre. Cuando estoy con Padre, olvido a Hugh y a Henry. Cuando estoy con Hugh, pienso en mi Padre y en Henry […] El amor por Hugh se vuelve odio. No puedo soportar su proximidad, sus derrotas, su deseo por mí. Necesito independencia”. p. 166, 266 y 300

6. Mantuvo una relación sexual candente con su padre

“Una vez nos sentamos bajo el sol llameante, solos en el jardín. Se sentó delante de mí. Observó que una de mis medias estaba arrugada. La estiré y me ajusté la liga. El espectáculo lo estremeció. Me mostró su pene, tenso. Me pidió que me levantara el vestido. Lo obedecí y empecé a ondularme, moviéndome como si esperara que me alanceara. Cuando ya no pudimos resistir más la excitación, fuimos a su habitación, me tiró sobre la cama y me tomó por detrás […] Empiezo a mirar con atrevimiento, cara a cara, mi amor incestuoso”. p. 210 y 223

7. Veía como algo necesario no entregarse en exclusiva

“Todo marcha bien cuando comparto mis amores como antes, en fragmentos y por separado. El amor único es demasiado peligroso, demasiado femenino. Henry no es un hombre, es un artista. No debo esperar todo de él”. p. 266

8. Insistía a sus amantes en que debían ver a otras mujeres

“Le pido que no me trate como a una mujer corriente, que continúe su vida como antes, gozando de otras mujeres, que el amor debe ser grande y ensanchar su vida, no estrecharla”. p. 274


9. Abortó un hijo

“Me niego a seguir siendo madre. He sido la madre de mis hermanos, del débil y pobre Hugh, de mis amantes, de mi Padre. Quiero vivir tan solo para el amor del hombre y como artista. Como amante, como creadora. Nada de maternidad, de inmolación, de generosidad. La maternidad sería otra vez la soledad: dar, proteger, servir, entregarse. No. No. No. ”. p. 309

10. Fue paciente y luego amante de dos psicoanalistas renombrados: René Allendy y Otto Rank

“Eduardo hace esta afirmación diabólica: ‘Eres una especie de víctima de un inmenso drama psicoanalista. Estos analistas, que no han vivido, te ven tan maravillosa, tan viva y tan interesante que no pueden seguir en su papel de analistas; se sienten capturados, buscan redimirse en ti, buscan la vida en ti, usan este regalo que les viene porque no tienen el coraje de rechazarlo”. p. 311

(Fragmentos tomados de Anaïs Nin, Diarios amorosos. Incesto (1932-1934). Fuego (1934-1937), Madrid: Editorial Siruela, 2015)

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