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Sexualidad

¿Las parejas felices se masturban?

Una manera de generar intimidad y compartir el placer.
11 Abr 2016 – 03:11 PM EDT
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Escena cotidiana: es domingo en la noche y un matrimonio estable, con una buena relación afectiva y sexual, termina de ver una película. Ella dice que tiene sueño, así que se despide de su marido con un beso. Como él quiere leer un poco se va a otra habitación para no disturbar el sueño de ella, pero a los pocos minutos escucha el sonido inconfundible del amigo de su mujer: un vibrador con forma de conejito. Entonces se siente lastimado, enojado. ¿Por qué ella no le propuso tener sexo en vez de tocarse a solas?

El tema no es sencillo porque si ambos miembros han hecho el acuerdo de dedicarse en exclusiva su energía erótica, ¿es válido incluir el autoplacer en la relación, sea noviazgo o matrimonio? ¿En qué medida? ¿Cuándo sí es aceptable y cuándo es señal de que el vínculo está en peligro? Sobre todo, ¿es en realidad necesario cuando se tiene una vida sexual disfrutable?



Lo primero que hay que decir es que el tema arrastra una carga negativa desde hace siglos. Desde el mito de que hace crecer pelos en la mano hasta que puede dejar ciego a quien la practica, es cada vez más aceptada pero aún condenada por sectores conservadores de la sociedad. Hay una realidad incuestionable: el placer de tocarse uno mismo es parte del bienestar integral de una persona y no tiene por qué desaparecer cuando se está en una relación. En palabras de Alvy, personaje de Annie Hall en la película clásica de Woody Allen: “Es hacer el amor con alguien a quien amas”. ¿Por qué condenarlo?

Ahora, ¿hay razones para masturbarse incluso estando en una relación? Aquí te presentamos cinco:

1. Es la mejor manera de conocer tu propio cuerpo y saber qué te gusta y cómo reaccionas. Puedes aprender cómo lograr orgasmos más fácilmente mientras ellos practican formas de controlar la eyaculación, por ejemplo.

2. Ofrece una liberación rápida sin demanda de complacer al otro. Digamos que es como hacer el amor de manera totalmente egoísta, cosa que uno no se permite con la persona que quiere.

3. Permite que ninguno de los miembros de la pareja se quede insatisfecho cuando ocasionalmente los horarios no les permiten coincidir para un encuentro.

4. A veces es una salida cuando uno o ambos están cansados o tienen pereza, como revela Dana, chica entrevistada al respecto por The New York Magazine; Incluye pereza emocional: cuando no estás en estado de ánimo ni siquiera para un quickie.

5. Brinda una solución cuando por alguna causa médica no se recomienda o no es posible un coito completo.

Existe otro ángulo

Puede ser vista como parte del juego sexual entre dos, como una manera extraordinaria de generar intimidad y de compartir el placer tanto individual como el de pareja. “A veces mi esposa y yo nos masturbamos frente a frente. Me doy cuenta de que cuando estoy a punto de eyacular ella se excita más y llega pronto al orgasmo”, dice un hombre de 40 años de Wisconsin en el sitio JackInWorld, dedicado al autoplacer masculino desde 1996. Y no es el único. Una investigación del sitio Bondara, citada por la revista Cosmopolitan, arrojó que sólo 1% de mujeres y 2% de hombres dijeron estar de acuerdo con la frase: “No está bien tocarte cuando tienes pareja”, mientras 74% de mujeres y 65% de hombres la rechazaron por completo.



La masturbación en pareja puede tener muchas variantes, aquí van algunas ideas:

1. Ambos pueden autoexcitarse mientras se ven, antes de tocarse.

2. Ella masajea su clítoris usando el pene de su compañero o él la acaricia con su miembro.

3. Cada uno guía las manos del otro a tocarlo de la manera que disfruta más.

4. Él se hinca en la cama encima de ella, que está acostada, mientras la mujer le da sexo oral. Él le estimula los pechos, el clítoris o la vagina.

5. Se colocan en forma de cucharita, es decir, ella le da la espalda. Él toca los pechos mientras ella el acaricia el pene o los testículos.

6. Ambos se rozan los sexos, acariciándose pero sin penetración (o sí).

7. El consagradísimo 69 es, claro, una culminación de placer mutuo.

8. Ella se toca mientras él la está penetrando por detrás.

9. Con ayuda de juguetes eróticos se dan placer mutuamente.

10. Si uno de los dos sale de viaje pueden llamarse por teléfono o Skype y describir lo que les gustaría hacerse, mientras cada uno se está tocando y llega al orgasmo.

Una nota final

Como señala el terapeuta Michael Bondara, quizá la única clave que indica peligro es cuando el autoplacer (a solas o en pareja) se vuelve el centro de la relación de dos, cuando quita protagonismo al encuentro pleno. De no ser así, lo peor que puede hacer es darles más placer a los dos. Y de eso nunca hay que quejarse.

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