null: nullpx
Sexualidad

El condón femenino, otra opción de protección

El preservativo para mujeres mantiene su lucha por tener visibilidad y ser considerada como otra alternativa eficiente.
18 May 2016 – 01:58 PM EDT
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte
Con una historia de tres décadas de desarrollo e investigación, el preservativo para mujeres mantiene su lucha por tener visibilidad y ser considerada como otra alternativa eficiente. La novedad llega de China Crédito: Getty Images

Aunque el condón femenino se inventó hace más de 30 años, no tiene ni de lejos la misma popularidad del condón masculino. El preservativo para mujeres lleva décadas mejorando su desarrollo; sin embargo, las mujeres no lo usan por su difícil colocación, su tamaño y poca estética, los ruidos que genera durante la penetración, y su precio aproximadamente cuatro veces más alto que el del tradicional sombrerito para hombres.


Otra de las razones por las cuales ha sido nulo el impacto del condón para mujeres, quizás la más importante, tiene que ver con los prejuicios respecto a la autonomía de la mujer en el sexo. Lo cierto es que para marzo de 2016, los condones femeninos representan alrededor del 0,2 por ciento de las ventas de condones a nivel mundial, según información de La Salud Reproductiva de Intercambio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

En contraste con su poco uso, son muchas las ventajas de esta especie de funda de poliuretano que se introduce en la vagina antes del coito. La mujer se lo puede poner varias horas antes de la relación sexual, lo cual garantiza su uso. Además, si se utiliza bien, reduce entre 94 y 97 por ciento el riesgo para la mujer de contraer el VIH. Estudios como “ El efecto del uso del condón de mujeres en el comportamiento de las enfermedades de transmisión sexual y contagio de VIH”, publicado en American Journal of Public Health 2002, han evaluado la eficacia de su uso.

Según esta investigación, el uso del condón femenino con una pareja masculina requiere de una negociación. Por tanto, el condón femenino no es estrictamente "de control femenino", aunque sí brinda a las mujeres más poder que el condón masculino. Las investigaciones también han demostrado que éste, comparado con la versión masculina, aumenta el porcentaje de relaciones sexuales seguras y reduce la prevalencia de infecciones de transmisión sexual.

La evolución del invento

Tal como lo describe la Association of Reproductive Health Professionals (ARHP), el condón femenino es un tubo plástico que se sostiene dentro de la vagina gracias a anillos flexibles en sus extremos; además está recubierto con lubricante por dentro y por fuera. Según la ARHP, con su uso adecuado, apenas 5 de cada 100 mujeres quedarán embarazadas, puesto que impide que el esperma entre en la vagina.

A pesar de haber sido inventado en 1984 por la científica danesa Lasse Hessel y de la prevalencia de nuevas versiones en el mercado, la época del destape del condón vaginal fue en 1993 en Estados Unidos, con el aumento de casos de VIH. La historia de este invento, publicada en la revista inglesa Mosaic Science por Wellcome Trust, fundación global dedicada a la salud, revela que el la década de 1980 los expertos en salud pública estadounidense recibieron el llamado FC1 como un importante factor de cambio, puesto que llegaba para proteger realmente a las mujeres de posibles infecciones, aunque sus parejas masculinas se negaran a utilizar preservativos convencionales.

Durante las siguientes tres décadas, se han reinventado diversas versiones del condón, incluso algunos que incluyen aplicador para hacer más fácil su uso. Pero por muchos años, el llamado FC2 fue el único condón femenino en el mundo que cumplía con los estándares de calidad de la FDA. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el UNFPA aprobaron uno de alta seguridad y calidad, producido en China.


Este nuevo modelo ofrece más sensibilidad y brinda mayor protección contra enfermedades como el herpes y el virus del papiloma humano. Su llegada a la escena de los anticonceptivos es, entonces, positiva, si se tiene en cuenta que en 2014 aparecieron 2 millones de nuevas infecciones de VIH en el mundo y que las mujeres representan algo más de la mitad de todas las personas que viven con VIH en países de bajos y medianos ingresos, según la OMS.

Hoy, los condones para mujeres siguen siendo objeto de múltiples estudios, tanto en el ámbito clínico y como a nivel sociológico en cuanto a los prejuicios sobre su uso. Los resultados han develado repetidamente que existe un aumento en el número de actos sexuales protegidos cuando condones femeninos y masculinos son accesibles a los hombres y las mujeres. Así, grupos como la Coalición Nacional del Condón Femenino de Estados Unidos y el Programa Universal Access to Female Condom de Holanda y diversas organizaciones siguen buscando abrir las mentalidades y reivindicar el uso del condón femenino.

Además ve:

Reacciona
Comparte
Publicidad