Papás y Mamás

Tweens, niños que parecen adolescentes

Quizás hayas escuchado que los 9 años es una edad rara para los niños y sus papás. “La edad del no retorno”. He aquí una explicación a esto.
9 Jun 2016 – 8:45 PM EDT

Tengo un hijo de ocho años y medio. Desde hace unos días pareciera adolescente: pasa mucho tiempo preocupado por su apariencia y escuchando música electrónica. Habla de lo “cool” y hace despliegues de su carácter muy a menudo. Todos decimos que parece adolescente. Sin embargo, está muy lejos de serlo.


Las etapas del desarrollo de los seres humanos cada vez se describen de manera más específica. En generaciones anteriores se hablaba de bebés, niños, adolescentes y adultos. Ahora dentro de las primeras fases hacemos más distinción que nunca, hablando de recién nacidos (hasta el mes de edad), infantes (del mes al año de edad), toddlers (de los 12 a los 23 meses), preescolares (de 2 a 5 años), escolares (de 5 a 11 años) y de pronto estamos hablando de una fase de la que antes no se hablaba: los tweens.

No son exactamente preadolescentes, pero podrían parecerlo. Mientras que se puede llamar preadolescente al niño de entre 10 y 13 años de edad que empieza a experimentar cambios físicos y psíquicos que preceden a la pubertad, los tweens van de los 8 a los 14 y su comportamiento responde más bien a estímulos de su entorno social. El término tween viene de un contexto mercadológico y es un apócope de la palabra between, como explica este sitio. Entre niños y adolescentes, estos chicos empiezan a buscar su lugar en el mundo, a copiar actitudes y expresiones que ven en los medios y que se interesan por las modas del momento

Los medios y las redes sociales juegan un papel importante en todo esto. Por su edad y capacidad de razonamiento, los tweens ya saben qué se espera de ellos, son más realistas, ven de otra manera a las figuras de autoridad y se preocupan más por peligros reales que por cosas de fantasía. Además empiezan a desarrollar una autoimagen y a buscar su identidad. Todo lo anterior les supone retos que les genera ansiedad y es por eso que los niños empiezan a tener actitudes de “rebeldía”


Como explica el sitio verywell.com, los tweens pueden representar todo un desafío para sus padres. Un minuto son dulces y tiernos y al siguiente están de malas y se ponen difíciles. Por eso es importante dar a los tween un sentido de libertad conforme pasan por estas fases. Están descubriendo su personalidad individual y explorando todas sus opciones.

Mientras no se lastimen a ellos o a otras personas o se comporten de manera inadecuada, esta es una fase importante en su desarrollo que influenciará mucho en quiénes se convertirán. Seguramente cambiarán de un día para otro o al año siguiente, pero los años subsecuentes están llenos de cambios así que es mejor acostumbrarse


Les comparto unos consejos para papás de tweens que encontré en este sitio:

Respeto mutuo

Así como tú vas a respetar sus actitudes, pídele respeto hacia ti también. Dile que te lastima cuando te dice algo que no te gusta o cuando tiene una actitud irrespetuosa. Y cuando pierdas los estribos, aprende a disculparte. Esta es una parte que los padres de otras generaciones no hacían y que es fundamental para esta etapa.

Deja que las cosas se enfríen

Cuando empiece un conflicto y se vean enganchados en una discusión sin sentido, con gritos y sombrerazos (metafóricos), simplemente retírate. Pídele un tiempo para que las emociones se calmen y hablen más tarde. Unos minutos más tarde todo será más sencillo.


Pasen juntos tiempo de calidad


Vayan por un café, un helado o simplemente a pasear al perro solos los dos. Es importante que no tengas prisa y que no quieras marcar un tema de conversación determinado. Déjalo hablar de lo que quiera, así sea un videojuego que tú no entiendes: nunca se sabe a dónde puede llevar una conversación y siempre es importante escucharlos. También saber cuándo necesitan hablar contigo.

Fortalezcan la unión familiar


Tu tween puede querer separarse de sus papás y su familia más que nunca, pero todavía es un niño y necesita una red de seguridad, así que es importante proveerla. Designa una noche familiar en la que no estén permitidos ni amigos ni aparatos electrónicos, durante la cual todos cocinen juntos y jueguen juegos sin influencias externas. Eso les recordará cuál es su núcleo de seguridad y que no necesitan nada más.

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