Papás y Mamás

Todo lo que implica un cambio de escuela

Este año nos vimos en la necesidad de buscar una nueva escuela para nuestros hijos pero nos llenó de angustia por cómo lo vivirían nuestros chiquitos de 8 y 4 años. Ellos no entienden de posturas educativas, ellos solo saben que extrañarán a sus amigos y que les preocupa ser “el nuevo”.
16 Ago 2016 – 11:25 PM EDT


Tenía 9 años y de un día al otro mis padres decidieron que lo mejor para la familia era irnos a vivir a otra ciudad y así lo hicimos. En un abrir y cerrar de ojos ya estábamos viviendo a cientos de kilómetros de lo que yo siempre había conocido y eso no era lo peor: mi escuela, con mis amigas, se habían quedado atrás. Recuerdo la profunda tristeza que sentía y cómo lloraba por las noches pensando que nunca volvería a verlas. Por fortuna para mí, pocos meses después mis padres decidieron que regresáramos a nuestra ciudad de origen y todo volvió a la normalidad.

Aunque esta anécdota tuvo un “final feliz”, la experiencia me dejó una marca profunda . Quizás tampoco tuve tiempo de adaptarme a la nueva escuela, pero recuerdo el episodio con cierta amargura, a pesar de que la escuela era linda y los niños de ahí me recibieron muy bien. Juré nunca hacerles algo similar a mis hijos.

Hace un par de semanas, unos cuantos días de que termine el ciclo escolar, la escuela de mis niños presentó un nuevo sistema pedagógico para el siguiente ciclo que, a mi marido y a mí, nos pareció un tanto radical y no nos convenció en absoluto. Por ello, de pronto nos vimos en la necesidad de buscar una nueva escuela para ellos.

Trámites y nuevas logísticas aparte, estar en esta situación nos llenó de angustia por cómo lo vivirían nuestros chiquitos de 8 y 4 años. Ellos no entienden de posturas educativas, ellos solo saben que extrañarán a sus amigos y que les preocupa ser “el nuevo”.

No es para menos. La escuela es la segunda casa de los niños. Pasan muchas horas diarias ahí y cambiarse implica todo un duelo. Por ello decidí consultar a un experto sobre cómo se maneja una situación similar. Pregunté a la Psic. Xóchitl González de Psicología para niños y autora del libro ¿ Cómo formar niños emocionalmente sanos?, cuál es la manera más recomendable de manejar una situación como ésta.


Me comentó que es importante hacerlo un tiempo antes (dos meses aproximadamente) de que se dé el cambio, aunque esto muchas veces no es posible, pero así ellos tienen tiempo de procesar la noticia, cerrar el ciclo y de despedirse y desprenderse emocionalmente.

“Cuando le des la noticia, es muy importante que sepas a qué escuela asistirá o al menos la selección de escuelas que elegiste. Algunas escuelas les piden a los niños que asistan algunos días para que vivan la experiencia, y para que la escuela evalúe si son candidatos a ingresar a esa escuela. En este punto el niño debe tener asimilada su salida de la anterior escuela para que realmente se dé la oportunidad de disfrutar de la nueva escuela, de lo contrario tal vez él mismo boicotee su examen de admisión, por ejemplo”, explica Xóchitl.

Algo que decidimos mi esposo y yo de manera instintiva, fue manejarlo como una “buena noticia”, es decir, con buen ánimo y palabras positivas, pues nos dimos cuenta que si nosotros lo vivíamos de manera atormentada o quejándonos de la situación, transmitiríamos el mismo sentimiento a nuestros hijos.

Por ello, se los comunicamos con alegría y con entusiasmo, como el cambio favorable que es. Para tranquilizar al mayor, que fue quien se mostró angustiado, utilizamos los siguientes argumentos:


  • “Hacemos esto porque estamos convencidos de que la nueva escuela es mejor y nosotros queremos eso para ustedes”.
  • “Harás nuevos amigos y seguirás teniendo a los que ya tienes, es decir, tendrás más amigos”.
  • “La vida es cambio constante y siempre hay que aceptar estos cambios de manera positiva”.

Recurrimos a frases cortas y concisas, pero llenas de significado. También evitamos bombardearlo de mensajes o de información que realmente no son relevantes para ellos, y les dimos tiempo a que procesara la noticia y espacio a que expresaran sus dudas, las cuales siguen surgiendo y que se irán terminando cuando ya haya pasado un tiempo ahí. Sin embargo, vernos tranquilos a nosotros sí les transmitió serenidad a ellos también.

Xóchitl además nos recomendó “Ser muy respetuosos con el tiempo y el proceso que le tomará al niño asimilar la noticia del cambio de colegio. Muchas veces los niños se rehúsan por miedo a perder a sus amigos, sin embargo, tú puedes ver con mayor claridad los beneficios del cambio y eres quien podrá sensibilizarlo y acompañarlo en el proceso para que su adaptación sea más fácil”.

Back to School: las mochilas que tus hijos te pedirán para el regreso a clases

Loading
Cargando galería

Y bueno, pues allá vamos. Sé que no será tan sencillo pero también estoy convencida de que es algo muy bueno, así que eso hace que todos estemos contentos y después me tocará integrarme a mí como parte activa de la escuela, pues es algo que siempre hago.


Más contenido de tu interés