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Papás y Mamás

Protege a tus hijos en la piscina: tomar las precauciones adecuadas para un verano seguro

La mayoría de las tragedias son prevenibles, se trata de actuar con conciencia y responsabilidad.
26 Jul 2016 – 4:21 AM EDT

¿Sabes cuál es la principal causa de muerte no intencional de niños menores de 4 años? El ahogamiento. ¿Y sabes dónde se producen la mayoría de estos ahogamientos mortales? Pues según la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de los Estados Unidos (CPSC), el 87 por ciento ocurre en los hogares.

Son muchos los niños que mueren en las piscinas de sus casas, en descuidos, en instantes. Lo paradójico es que estas muertes pueden evitarse. Por eso, si tienes piscina en tu casa o planeas hacer una, es muy importante que tengas en cuenta ciertas reglas básicas de seguridad. Tener pileta es muy divertido pero también es muy peligroso.

El ahogamiento es 100 por ciento prevenible si....

  • Supervisas constante: esta es la regla de oro, la premisa base. Los niños se ahogan sin hacer ruido, no es como en las películas que patalean y piden auxilio a los gritos. No: “simplemente se hunden en el fondo.” Nunca te confíes, no importa si “saben nadar” o “si están en el borde”; no pienses que están seguros por estar “sentados sobre unos pocos centímetros de agua” o “con otros niños”. Una tragedia puede ocurrir incluso si los dejas solos por un ratito mientras vas a buscar algo. El ahogamiento es 100 por ciento prevenible y para ello, es importante que nunca dejes de mirar a tus hijos mientras están en el agua. La supervisión adulta es primordial. No te quedes tranquila y confíes que entre los niños se cuidarán solos porque ellos no tienen la madurez necesaria como para saber qué hacer en una situación de emergencia. Tampoco pienses que por estar en el borde están a salvo: un bebé puede ahogarse en sólo 30 centímetros de agua. En el caso de los chicos más pequeños, ellos siempre deben estar a una distancia tal que puedas tocarlos con solo extender el brazo.
  • Restringes el acceso: La piscina deberá tener cercos de 4 pies de alto o más para que los niños no puedan entrar a ella solos. Considera también la opción de reforzar la seguridad instalando alarmas en los cercos o en la propia pileta (si alguien cae al agua, la alarma se disparará automáticamente)
  • Enseñas a nadar a temprana edad: Que los niños aprendan a nadar desde chiquitos es una necesidad, puede salvarles la vida. No te garantiza que nada vaya a pasarles pero si han de estar en el agua es importante que aprendan cómo mover brazos y piernas para mantenerse en la superficie o ciertas técnicas de respiración, etc.
  • Hablas de los peligros: Enséñales la importancia de caminar calzados y con cuidado en áreas mojadas y/o cercanas a la pileta; háblales de los peligros de tragar mucho agua de la piscina, diles claramente qué cosas se pueden hacer y cuáles no. Puedes incluso mostrarles este videocuento en el que unas gotitas de agua narran infantilmente como actuar con precaución.
  • ¿Esperas después de comer? De pequeña odiaba que me hicieran esperar una hora para entrar a la pileta después de comer. De grande entendí la razón: tras comer el estómago recibe más sangre y el cerebro, menos (por ende recibe también menos oxígeno). Si en el proceso de la digestión se entra bruscamente al agua, el cuerpo no llega a acostumbrarse al cambio brusco de temperatura y pueden haber peligrosos calambres y hasta desvanecimientos. Lo más precavido es esperar después de comer y, a la hora de sumergirse, hacerlo lentamente para lograr que el cuerpo se aclimate.
  • Aprendes CPR: Si vas a velar por la seguridad de tus niños mi mejor consejo es que aprendas las técnicas de Reanimación Cardiopulmonar ya. Sin oxígeno, se puede presentar daño permanente al cerebro en tan sólo 4 minutos; en caso de ahogamiento no tienes tiempo para perder: mientras alguien mas llama al 911 tú puedes salvar una vida practicando CPR.

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos ( CDC), todos los días mueren 10 personas por ahogamiento no intencional. De esos 10, 2 son menores de 14 años. Por cada niño que muere, otros cinco deben ir a Emergencias por lesiones que pueden causar daño cerebral severo.

Todo esto es prevenible: se trata de actuar con conciencia y responsabilidad. ¿Qué otras medidas de seguridad aconsejas?

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