Problemas con la maestra: qué hacer si tu hijo se queja de ella (o él)

Todas las maestras deben de contar con los recursos para saber tratar con cada chico sin que éste se sienta maltratado.
Univision
29 Ene | 11:45 AM EST

Pedro tiene 6 años y desde que comenzó el primer grado, no le gusta nada la escuela. No es que se queda llorando -se pone muy feliz cuando ve a sus compañeritos cada mañana- pero la escuela ya no le genera la misma alegría y emoción que en sus años de kinder. Pedro es un chico callado, tímido y muy dulce. Dejó los pañales a los 3 y si bien nunca se habia hecho pis encima, este episodio ocurrió sorpresivamente a los 6, hace unos días, en la escuela. "La maestra es mala conmigo" dijo. ¿Qué hacer?

Definitivamente algo anda mal. No es para que pierdas la calma y pienses que porque te dice que "es mala" tu hijo está siendo maltratado pero, que cambie bruscamente de actitud y haga cosas que no hacía es una señal de alerta que no debes pasar por alto. Puede que sea tu hijo el que no se adapta a la escuela o a su maestra o puede ser también que sea ella quien no esté ejerciendo correctamente su función. Escúchalo con atención; hazle saber que no está solo y que todo puede solucionarse. Comienza recaudando la mayor cantidad de información posible con preguntas abiertas que no le permitan responder con simples "sí" y "no" sino que tengan respuestas cargadas de datos sin preconceptos tuyos. Averigua también entre los demás padres si sus hijos no están a gusto con la maestra. Si hay un malestar colectivo organicen una reunión de padres para analizar y entender qué es lo que está pasando. Si, por el contrario, no hay más quejas entre los compañeritos, reúnete tú con ella para hablar y tener la otra versión de la historia. No vayas a la defensiva, quizás ni percibió que tu hijo no la quiere. Quizás puedas contarle cosas de tu niño que ella desconoce y que le ayudarán a entender mejor su personalidad y, quizás también, te cuente cosas de tu hijo que tú ignorabas y que no te gusten mucho. Busquen juntas qué cambios se pueden hacer -en casa y en la escuela- y establezcan un período de prueba para intentar recomponer la situación. Fijen igualmente el día de una futura cita para evaluar como siguen las cosas.

Si aún así continúan las quejas de tu hijo, habla con la directora. Ella, como responsable de la institución educativa y del bienestar de todos los niños debe escuchar tu preocupación y, si no puede garantizarte que las cosas mejoren, seguramente lo mejor sea cambiar de curso o incluso, de escuela.

Hay maestras más estrictas que otras pero como profesionales, todas deben de contar con los recursos para saber tratar con cada chico sin que éste se sienta maltratado. Del mismo modo, hay padres que defienden ciegamente a sus hijos y culpan a los profesores de todos los problemas que pasan dentro del salón. Es importante entonces que ante las quejas de tu pequeño actúes con serenidad para averiguar bien qué es lo que pasa y encontrar la mejor solución.


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