Papás y Mamás

Anímate a disfrutar una segunda luna de miel

Es claro que pensar en un viaje de pareja no será fácil, porque han pasado los años, ahora hay muchas más obligaciones y no solo laborales. Parece difícil, pero no imposible. Así que anímate.


Este concepto hace referencia a la noche de bodas y al período posterior que incluye un viaje o cortas vacaciones que normalmente hacen los recién casados luego de la ceremonia. Pero el término Luna de Miel se deriva de ciertas costumbres medievales nórdicas en las que usaban una bebida alcohólica denominada hidromiel en la boda y en el primer período lunar después de la misma, se bebía para ser bendecidos por los dioses, mantenerse juntos y embriagados por un mes y lograr embarazarse en ese tiempo. Lo que quiere decir, que la pareja pasaba esas semanas literalmente alcoholizada y demostrando su amor.

Los casados, cuando recordamos esos momentos, seguro se nos dibuja una sonrisa en el rostro, también pasa por nuestra mente lo más bello que vivimos, los detalles, las buenas cosas que hicieron que decidiéramos unir nuestras vidas en matrimonio.


¿Por qué una segunda luna de miel?

  • Para recordar juntos las razones por las que decidimos compartir nuestra vida.
  • Para revivir la llama del amor.
  • Para pasar tiempo juntos, solos y hacer algo especial para los dos.

Las actividades del día a día, la rutina, cuidar a los niños, las labores domésticas, algunas prioridades en el hogar y otros detalles, hacen que la monotonía vaya apagando un poco el fuego del amor, las mieles sean menos, las citas con la pareja sean casi nulas, el romance esté un poco apagado y tal vez lleguen ciertos problemas en el matrimonio. Algunos expertos recomiendan dar un nuevo aire a la relación, porque si se continúa en el mismo círculo y no se toman medidas a tiempo, una separación puede ser inminente.


Es claro que pensar en un viaje de pareja no será fácil, porque han pasado los años, ahora hay muchas más obligaciones y no solo laborales, tenemos una casa, niños, etc. Parece difícil, pero no imposible. Así que anímate.


Toca elegir una fecha, puede ser para un aniversario de bodas, un cumpleaños o sencillamente en época de vacaciones. Se debe escoger un lugar que ambos puedan disfrutar y empezar a cuadrar el asunto del cuidado de los niños. Ni se te ocurra pensar en llevar a los chicos, este viaje es solo para dos.


Es importante planear todo con anticipación para cubrir todos los detalles y las agendas (familiar y laboral). Podrías aprovechar ese viaje de vacaciones y pensar que puede ser en donde estén cerca de la familia, dejar a los niños al cuidado de seres queridos y escaparse unos días juntos y ojalá puedan, incluir la ida a un ‘spa’ en pareja. Eso fue lo que hicimos mi esposo y yo hace unas semanas y resultó maravilloso. Mi hija se portó divinamente con los abuelitos y pudimos ir al mismo lugar donde disfrutamos nuestra primera luna de miel hace 6 años.


Toca aprovechar el tiempo y conversar, sonreír, pasear, explora, ir de la mano, relajarse y disfrutar. Así que no importa que sean tres días o dos semanas, lo importante es hacerlo y divertirse mucho.

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