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ISIS

El líder del grupo Estado Islámico abandona su bastión en Mosul y huye al desierto

Abu Bakr al Bagdadi "está vivo" pero "abandonó Mosul", en Irak, aseguró un responsable del departamento de Defensa estadounidense. Organizaciones humanitarias temen por la vida de los cientos de miles de habitantes que siguen en el oeste de la ciudad, donde escasean la comida y los medicamentos.
10 Mar 2017 – 6:25 AM EST

El líder del grupo Estado Islámico (EI, ISIS en inglés), Abu Bakr al Baghdadi, "está vivo" pero "abandonó Mosul", donde cedió el mando de la batalla contra las fuerzas iraquíes a sus jefes militares locales.

La huida del misterioso líder simboliza la situación precaria de ISIS, que cede terreno cada día en Mosul, su último gran bastión en Irak.

Bagdadi "abandonó probablemente Mosul" antes de que esa ciudad y Tal Afar, otro feudo yihadista al oeste, "quedaran aisladas por las fuerzas iraquíes", indicó el miércoles un responsable del departamento de Defensa estadounidense referidas por AFP.

El jefe del grupo extremista "probablemente no ejerce ninguna influencia táctica sobre la batalla" contra las fuerzas iraquíes en Mosul. Pero "seguramente dio grandes orientaciones estratégicas" a sus jefes militares en la segunda ciudad de Irak, añadió esa fuente.


Bagdadi había convertido Mosul en su base principal. Ahí fue donde hizo su única aparición pública en julio de 2014, cuando proclamó un "califato" en los territorios conquistados por su organización en Irak y en Siria.

El mando estadounidense de las fuerzas especiales (Socom) y las agencias de inteligencia norteamericanas persiguen a Bagdadi, como hicieron durante años con el líder de Al Qaida Osama Bin Laden, abatido el 2 de mayo de 2011 en Pakistán.

Según el mismo responsable, ISIS "hace planes para seguir funcionando como un pseudo-Estado centrado en el valle de Éufrates" si acaban perdiendo el control de Mosul, en Irak, y Raqa, en Siria.


Muere en bombardeo un jefe militar de ISIS

Mientras tanto, la campaña militar sobre el terreno avanza y causa importantes bajas en el bando de ISIS. Este jueves, un destacado líder militar del grupo terrorista murió en un bombardeo de aviones iraquíes en una comarca cercana a Mosul, informaron fuentes militares citadas por Efe.

El cabecilla del ISIS, Musa Yusuf Abdulrahmán Ali al Kasab, conocido como Abu Abdulrahmán, estaba en su automóvil en la comarca de Tel Afar, a 37 millas (60 kilómetros) al oeste de Mosul, cuando fue blanco del bombardeo, según informó la Dirección de Inteligencia Militar en un comunicado.

En Mosul los aviones de la fuerza aérea iraquí lanzaron el jueves miles de panfletos sobre las zonas que aún están bajo control del grupo yihadista, en particular en el centro y en el extremo oeste de la ciudad, exigiendo a los terroristas que se rindan, según fuentes militares.

En fotos: Irak lanza una gran operación militar por aire y tierra contra ISIS para recuperar Mosul

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Los panfletos dan instrucciones a los combatientes para rendirse en el momento que lleguen las fuerzas iraquíes y aseguran que si entregan las armas, se les garantizará un juicio justo, o en caso contrario, su destino será la muerte.

Estos incluyen dibujos explicando cómo deben rendirse, ilustrando el modo en que deben tirar las armas, levantar las manos y decir que se rinden.

Los cuerpos gubernamentales están arrebatando cada vez más territorio a los radicales en el interior de la zona oeste de Mosul y en sus alrededores.

Los combates han llegado ya al centro de Mosul, después de que las tropas iraquíes se hicieran con el control de instalaciones importantes como la sede del gobierno regional y el aeropuerto.

La mitad este de Mosul, que está dividida en dos por el río Tigris, fue completamente liberada del grupo Estado Islámico el pasado enero y las operaciones en el oeste comenzaron el pasado 19 de febrero.


Uno que logró escapar: "Eramos escudos humanos"

El coronel Abdel Amir al Mohamedawi, de las Fuerzas de Intervención Rápida, la unidad de élite del ministerio del Interior, explicó que las tropas persiguen a los francotiradores y recorren los barrios para desactivar las bombas que los yihadistas sembraron por las calles, las casas o los comercios, indicó a la AFP

Los soldados iraquíes están ahora muy cerca del casco viejo, un laberinto de callejones densamente poblado, donde la batalla con los yihadistas podría vivir su episodio más violento.


Las organizaciones humanitarias temen por la vida de los cientos de miles de habitantes que siguen en el oeste de Mosul, donde escasean la comida y los medicamentos.

Unas 50,000 personas lograron huir de ahí y acudir a los campos de desplazados, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En Mosul "éramos escudos humanos" en poder del ISIS, dijo Abdel Razak Ahmed, un funcionario de 25 años, que escapó de la batalla.

"La vida era difícil, teníamos hambre, no comíamos nada más que pan y tahini (crema de sésamo), contó otro desplazado.

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