Virus del Zika

Soy ginecóloga y atiendo a embarazadas con zika: esta es mi historia

La doctora y profesora asistente de obstetricia y ginecología en la Universidad de Miami, Christine Curry, comparte su experiencia tratando a mujeres que se infectaron con el virus.
10 Ago 2016 – 12:35 PM EDT

Como estudiante de medicina, recuerdo leer libros sobre los primeros días de la epidemia de VIH y preguntarme cómo habría sido para los doctores cuidar de pacientes que padecían la nueva y desconocida enfermedad. En ese entonces me pareció que debía ser alarmante para todos. No contaba con que al inicio de mi carrera de ginecología y obstetricia, iba a quedar atrapada en medio del brote de otra nueva afección: el zika.

La mayoría de las personas que contraen este virus se sienten bien. Algunos tienen síntomas como fiebre, sarpullido o erupciones cutáneas, enrojecimiento de los ojos (conjuntivitis), y otros —en raras ocasiones— sufren también un trastorno nervioso serio que provoca parálisis y se conoce con el nombre de Síndrome Guillain-Barré. Pero si la mujer contrae el virus durante el embarazo, las consecuencias pueden ser muy graves para el bebé. El pasado 28 de julio, La Organización Mundial de la Salud informó el pasado 28 de julio que ya hay 2,000 bebés afectados con microcefalia u otras malformaciones del sistema nervioso central asociadas con el zika en todo el mundo.

Enseño y practico ginecología y obstetricia en el Hospital de la Universidad de Miami y el Jackson Memorial, y trato a embarazadas que se han infectado con zika: hasta ahora más de una docena de mujeres. Nos comenzamos a preparar para tratarlas en enero y ahora son parte del cuidado diario que ofrecemos. Y con los primeros casos conocidos de transmisión local por mosquitos en Estados Unidos continental —reportados recientemente en el barrio de Wynwood, en Miami— el riesgo se ha vuelto aún más real.

¿Cómo estoy —yo y los otros médicos que atienden a mujeres embarazadas— lidiando con esta nueva enfermedad?


Confirmando el diagnóstico

Cuando hablo con pacientes estos días, les pregunto adónde han viajado ellos y sus familiares recientemente. Estas son preguntas que los obstetras y ginecólogos de todo el país podrían hacerle a sus pacientes embarazadas. Como ofrezco consultas en Miami, también les pregunto a los pacientes si han estado en Wynwood, el barrio donde se ha registrado la transmisión local del virus. Como el zika se propaga principalmente a través de mosquitos, les explico cómo usar el repelente de insectos para evitar las picaduras de mosquitos. Y como la transmisión sexual también es posible, hablamos de los posibles riesgos.

Las pacientes que más me preocupan son aquellas que viven o trabajan en Wynwood, o que han viajado a países donde el zika está más extendido y han mostrado síntomas de haberse contagiado con el virus. Estamos atentos a cualquier evidencia de diseminación a otras partes de la zona de Miami.

Si sospecho que alguna paciente embarazada se ha infectado con zika, ordeno pruebas para confirmar el diagnóstico. El estado de Florida ha anunciado que en los próximos días habrá pruebas gratuitas de zika para todas las mujeres embarazadas, a través del Departamento de Salud.

Si se confirma una infección con zika, entonces tenemos que hablar acerca de los riesgos que la madre está dispuesta a aceptar en su embarazo. Si la paciente está en su primer o segundo trimestre, entonces podemos hablar de la posibilidad de continuar con su embarazo o someterse a un aborto.

Aunque creemos que el primer trimestre es el momento de mayor riesgo, todavía no sabemos si existe algún punto seguro en el embarazo. Entonces, ¿cuánto riesgo está dispuesta a aceptar? ¿Qué significaría tener un bebé enfermo en su familia? ¿Cómo puede obtener apoyo independientemente de las opciones que elige? Esas respuestas son distintas para cada quien.

Y estas conversaciones son difíciles, porque todavía hay mucho lo que no sabemos sobre este virus.

Por ejemplo, no sabemos cuántas mujeres embarazadas que están infectadas con zika tendrán bebés con problemas cerebrales: no existe un porcentaje perfecto que pueda ofrecerles, para que puedan evaluar sus opciones.

Un estudio realizado en Brasil encontró que de las mujeres embarazadas con síntomas de zika cuya infección fue confirmada con exámenes de sangre, un sorprendente 29% de los casos presentaba algún tipo de problema, como microcefalia o estructura anormal del cerebro, por ejemplo. Pero otras investigaciones realizadas con simulaciones generadas por computadora muestran que el riesgo para la población general de mujeres embarazadas infectadas en el primer trimestre está alrededor del 1%. Estas amplias diferencias en los resultados hacen que aconsejar a los pacientes sea muy difícil.

Y esa no es la única incógnita sobre el zika.

¿Cómo entra el virus en el feto? Los investigadores aún están intentando descifrarlo. ¿En cuál trimestre el zika representa el mayor riesgo? Al igual que otras infecciones, pareciera que el primer trimestre es el de mayor riesgo, aunque aún hay un montón de incógnitas. ¿Y las complicaciones para el feto varían según el momento de la infección? Tomará tiempo entender todos los riesgos.

Para responder estas preguntas, los países están creando registros de mujeres encintas con zika, con el objetivo de recopilar datos sobre lo que ocurre con sus embarazos y sus bebés después del nacimiento. En Estados Unidos, los departamentos de salud de cada estado guardan datos anónimos sobre todas las mujeres embarazadas con el virus, que luego alimentan el sistema de vigilancia de los CDC: el registro de embarazadas con zika en EEUU.

Para el 28 de julio los CDC se encontraban monitoreando más de 900 mujeres embarazadas en Estados Unidos y sus territorios de Estados Unidos con evidencia de infección de zika confirmada por análisis de sangre. Los investigadores quieren saber si estos bebés tienen el mismo desarrollo mental y cumplen con los mismos hitos que otros bebés, o si tienen problemas visuales o auditivos que no se pueden ver en la ecografía o inmediatamente después del nacimiento. Los CDC también informan de 15 bebés con defectos de nacimiento de embarazos con evidencia de laboratorio de infección de zika y seis pérdidas de embarazos en Estados Unidos y el Distrito de Columbia.

Planeando el nacimiento

Si una mujer está en el tercer trimestre y ha sido infectada con zika, en cada visita nos centramos en la planificación del nacimiento, en monitorear al bebé mediante las ecografías y en revisar juntas las últimas investigaciones sobre el tema.

Como se trata de una epidemia con implicaciones para la salud pública de rápida propagación, compartimos los hallazgos con nuestros pacientes para mantenerlos involucrados y ayudarles a entender por qué es tan importante contar con la mayor cantidad de información posible.


También podemos planear ecosonogramas mensuales. Es posible que un bebé que parece normal en un ultrasonido muestre problemas en otro realizado más adelante. Algunos problemas se pueden desarrollar con el tiempo y volverse evidentes luego. Sin embargo, los ultrasonidos no pueden detectar todos los problemas y la microcefalia no es el único problema que puede causar el zika. Por lo tanto, planeamos el parto en un hospital con pediatras que sepan de zika y que puedan prepararse para el cuidado de los recién nacidos. Revisamos con cuidado los ojos y los oídos del bebé y en algunos casos realizamos radiografías del cerebro después del nacimiento.

Pero incluso con la planificación, aún hay muchas preguntas que no podemos responder a nuestras pacientes. Por ejemplo, si el bebé nace con microcefalia, no sabemos cuáles problemas exactos tendrá que enfrentar. Esto significa que la madre no sabrá de inmediato si su hijo va a llevar una vida normal o si siempre necesitará atención médica.

Una dosis de humildad

Los médicos como yo están aprendiendo sobre el zika junto a nuestros pacientes. Esto requiere de una dosis de humildad de nuestra parte y la comprensión de quienes acuden a nuestros consultorios, pues estamos aprendiendo algo nuevo cada día.

Con noticias y actualizaciones diarias en internet, los pacientes son capaces de mantenerse tan al día como los doctores. He tenido pacientes que han impreso artículos o algún hallazgo científico y lo traen a la consulta, con frases resaltadas y preguntas en los márgenes.

Pero este bombardeo en los medios de comunicación también puede dar lugar a confusión y preocupación cuando la información está cambiando constantemente. Por esta razón, es tan importante tener abiertas las líneas de comunicación con nuestros pacientes y hablar con honestidad acerca de las incertidumbres.


The Conversation
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