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Univision Investiga

Constructora mexicana recibió miles de millones de dólares con garantías de casas inexistentes

La máxima autoridad bursátil de EEUU estima que la empresa engañó a cientos de inversionistas en un fraude que supera los 3 mil millones de dólares
4 Mar 2017 – 8:50 PM EST

La constructora mexicana Desarrolladora Homex, acusada en Estados Unidos de un fraude de más tres mil millones de dólares, obtuvo créditos de bancos mexicanos usando como garantía miles de casas que no existían, según el documento de denuncia criminal de la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).

La SEC, máxima autoridad bursátil del gobierno norteamericano, probó en parte su acusación con imágenes satelitales que desmienten la existencia de cientos de unidades de vivienda en una zona de México donde la empresa aseguraba que ya estaban construidas.

La operación de fraude fue posible gracias a que durante tres años empleados del área de finanzas de la firma, una de las más grandes constructoras de vivienda de México, inscribieron manualmente registros de construcción y venta de 100 mil viviendas ficticias.

Basándose en aparente éxito de la constructora, miles de personas y corporaciones de Estados Unidos, invirtieron en acciones de la empresa que cotizó en la Bolsa de Nueva York hasta 2014.

Los representantes de la compañía, fundada en 1989 en Culiacán, estado de Sinaloa, no admitieron ni negaron el fraude que afectó a 13 bancos mexicanos, según la SEC.

La SEC afirma en su denuncia que durante el período analizado el presidente de la empresa fue Gerardo De Nicolás quien renunció a ese cargo el año pasado luego de que se reveló la investigación en Estados Unidos. También renunció Carlos Moctezuma, el presidente financiero.

Parte del control accionario de Homex, una empresa que en los últimos años ha pasado por varias crisis financieras y de manejo, está en cabeza de Eustaquio Tomás de Nicolás Gutiérrez, fundador de la compañía y presidente del consejo de administración. De Nicolás ha sido miembro de la Bolsa de México y es del círculo cercano al presidente Enrique Peña Nieto. El empresario compartió una residencia estudiantil con Peña Nieto cuando ambos estudiaban en la Universidad Panamericana, según reportes de prensa.

Entre 2010 y 2014, la empresa obtuvo por adelantado de los bancos mexicanos un total de 7,500 millones de dólares. En algunos casos, para las líneas de crédito de Homex se usó como garantía un fideicomiso de Nacional Financiera, un banco del gobierno mexicano, según registros de la SEC y la Bolsa Mexicana de Valores, consultados por Univision Investiga.

Como consecuencia de los hechos denunciados por la SEC, algunos de los bancos podrían ser cuestionados por autoridades bancarias mexicanas.

“La responsabilidad del banco es fijar que lo que estaban descontando existiera, que se estuviera llevando a cabo, dijo el abogado mexicano Fernando Martínez de Velasco, especialista en derecho financiero. “Ahora las autoridades mexicanas podrán pedir a los bancos información sobre cómo supervisaban estos préstamos”,

Según la denuncia de la SEC, radicada en la Corte del Distrito Sur de California, para llevar un control de los ingresos ficticios, los empleados tenían un registro de las casas nunca construidas en una hoja de cálculo para que las ventas no se reportaran dos veces.

Luego, con el objetivo de que los supuestos ingresos concordaran con los gastos que la empresa habría hecho en la construcción de las casas, los empleados también habrían ingresado manualmente “información falsa de costo de ventas e inventario”, de acuerdo con la queja de la SEC

El caso de fraude más destacado por la denuncia ocurrió en Guanajuato, un estado en el centro de México, donde la compañía falseó la construcción de varios bloques de casas en un fraccionamiento llamado Benevento.

En sus reportes a las autoridades estadounidenses, Homex identificaba a Benevento como “uno de los 10 principales proyectos de desarrollo inmobiliario de la compañía por ingresos”.

Como prueba de este supuesto éxito de ventas, la empresa entregó el plan en el que aseguró que en diciembre de 2011, “todas las unidades planificadas de Benevento habían sido construidas y vendidas”. Para la SEC no fue muy difícil descubrir que la constructora mexicana estaba mintiendo, ya que imágenes de satélite del lugar en 2012 mostraban que en ese sitio solo había algunas casas y la mayor parte del terreno continuaba sin construcción.

Acuerdos bancarios


El acuerdo con los bancos incluía que Homex debía hacerse cargo de la deuda en caso de que los supuestos acreedores no pagaran.

“Homex firmó consistentemente nuevos acuerdos de factoring para perpetuar su esquema fraudulento”, explica la querella. Estos nuevos acuerdos eran necesarios, porque como muchos de los ingresos de la constructora eran ficticios, no contaba con dinero para reembolsar la deuda a los bancos. “Homex podría cumplir sus obligaciones de reembolso sólo mediante la celebración de nuevos acuerdos para factorizar las cuentas por cobrar adicionales, la gran mayoría de las cuales Homex sabía que eran también ficticias”, detalla el documento.

De acuerdo con el último reporte de Homex a la Bolsa Mexicana de Valores, el banco tenía líneas de crédito con Banorte, Santander, HSBC, Inbursa y Banamex, propiedad del conglomerado estadounidense Citibank.

Entre los créditos, la compañía más recurrente que prestó en los últimos años a Homex fue Lagatus, una filial de la sociedad financiera mexicana Adamantine. Uno de los socios de esta empresa es Antonio Dávila, uno de los miembros del consejo de administración de la constructora.

Otra de las fuentes de financiamiento de la compañía era Nacional Financiera (Nafin), un banco propiedad del gobierno mexicano. En sus reportes a la bolsa, Homex anunció que varios de sus contratos de factoraje estaban fincados en un fideicomiso con este banco, que tenía como garantía de pagos una serie de terrenos. El banco no se ha pronunciado sobre la investigación de la SEC y no fue mencionado en la queja.

La investigación de la SEC fue anunciada en mayo de 2016. Desde entonces, la compañía removió de sus puestos a al director general, Gerardo de Nicolás, y al de finanzas, Carlos Moctezuma, dos de los funcionarios a quienes se les atribuye responsabilidad directa en el fraude, según la queja.

En un acuerdo con la SEC la compañía sí aceptó una prohibición para vender valores en mercados estadounidenses durante los próximos cinco años.

El informe señala que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México colaboró con la investigación, pero en México no se ha anunciado ninguna nueva indagatoria por el caso, además de las que enfrentó la compañía en 2015, cuando fue sometida a concurso mercantil.

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