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Univision Investiga

Una ola de negocios y experimentos para curar el coronavirus afronta una ofensiva legal

Compañías se quejan de un trato desigual por parte de la FDA, en su cruzada oficial contra productos con curas fraudulentas para el coronavirus.
8 May 2020 – 07:51 PM EDT

El presentador Alex Jones promovía la pasta de dientes, las gárgaras y el gel Súper Blue en su programa.

Decía que estaban a la venta en la tienda virtual de Infowars, su página web. "Tenemos patentado el Nano Silver. El Pentágono, el Departamento de Seguridad Nacional, han documentado que esto mata a toda la familia de los virus corona-sars, a quemarropa. Mata todos los virus. Hace 13 años que el Pentágono usa este producto que tenemos".

En Colombia, el médico Enrique Insignares, quién se declaró discípulo de la filosofía del presidente Donald Trump en una entrevista con Univision Noticias, aceptó que hacía pruebas en humanos con dosis de dióxido de cloro, una sustancia que se usa como desinfectante industrial.

"Hacerle saber al presidente Trump que su aparente locura absurda es una locura cuerda manejada por médicos", dijo el cirujano ante la cámara refiriéndose a la sugerencia del presidente de usar la sustancia.

Desde una ciudad al norte de la Florida, la iglesia Genesis II de la Salud y Curación aprovechaba la fiebre del cloro para darle un nuevo impulso a su producto Solución Milagrosa Mineral (MMS). Mark Grenon, fundador de la iglesia, aseguraba que el dióxido de cloro era un remedio efectivo contra el coronavirus. Según Grenon la sustancia cura 120 enfermedades, desde la caspa hasta el cáncer, pasando por el Alzheimer, el autismo y la disfunción eréctil.


Estas tres incursiones nada convencionales de remedios y terapias contra el coronavirus, se han chocado con las leyes.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ordenó a los promotores de la crema dental y las gárgaras dejar de vender esos productos; el médico colombiano Yohanny Andrade que dirigía el experimento de Insignares, fue suspendido del hospital San Carlos de Bogotá donde hacía las pruebas, y unos alguaciles federales sellaron la iglesia que vendía la solución milagrosa.

"Hemos visto un incremento muy rápido de productos fraudulentos, especialmente en el Internet, afirman que pueden prevenir, tratar, diagnosticar y hasta curar el coronavirus. Estos productos son engañosos porque no han sido aprobadas por la FDA, no se ha evaluado su eficacia ni su seguridad", explicó Gloria Sánchez-Contreras, vocera del organismo.

El pasado 10 de marzo Estados Unidos sobrepasaba sus primeros 1,000 casos de Covid-19, el virus que hasta principios de mayo ha dejado casi 75 mil muertes en el país. El 9 de abril, la FDA envió a Jones una dura carta de advertencia, pidiéndole que "deje de vender esos productos no autorizados para mitigar, prevenir, tratar, diagnosticar o curar el Covid-19". Citan tres videos en los que Infowars anunciaba que podían "matar el coronavirus".

Infowars es una de 36 compañías a las que la FDA ha enviado cartas similares, desde el 6 de marzo. El presidente Trump ha defendido públicamente a Jones, quien ha sido vetado para publicar sus videos de "standup" en Facebook, Twitter e Instagram. Ahora los difunde desde una página llamada Banned Video, donde se publicaron dos de los tres que señala la FDA. El tercer video fue subido en YouTube, en otra cuenta que dice recibir patrocinio de Infowars. La compañía no respondió a una solicitud de entrevista de Univision Noticias.

La vocera contó que la FDA tiene a un grupo especial de supervisión que está vigilando páginas en Internet y redes sociales para detectar si se promueven productos fraudulentos.

"También recibimos reportes de los consumidores cuando compran alguna de alguno de estos productos y les causan daños", dijo.

Los videos que señaló la FDA a Jones han sido eliminados, pero ocho compañías que también han recibido advertencias del organismo no han cumplido ninguna acción correctiva, según reflejan los registros oficiales del organismo.

El agua sacramental

Para la iglesia Genesis II de la Salud y la Curación, con sede en Florida, las cartas de advertencia son un atentado contra las libertades de religión y expresión. Durante 10 años, esta iglesia ha vendido por todo el mundo su producto Solución Milagrosa Mineral (MMS).

Unos días después de que el presidente Trump declaró que ingerir cloro podría ser una solución para curar el coronavirus, Grenon dijo en una de sus prédicas semanales que había enviado una carta al presidente para hablarle del MMS.

"Agradecería una llamada del presidente para expresar mis quejas y sé de gente que ha hablado con él recientemente. Espero que él reciba esa carta", anunció en su programa.

El diario The Guardian informó que Trump sugirió las inyecciones después de recibir la carta de Grenon. La Casa Blanca no respondió a Univision Noticias si había alguna reacción a la información del periódico británico. No se sabe si Trump leyó la carta, pero su recomendación sobre el cloro motivó un fuerte rechazo entre la comunidad científica.

"Esos productos son peligrosos, no deben ser consumidos nunca, y no se ha demostrado que curen la enfermedad", dijo a Univision María Pinzón, doctora e investigadora de la Universidad de Wisconsin.

Después de que la iglesia ignoró las advertencias de la FDA, el organismo interpuso una orden de interdicción en su contra en una corte del sur de la Florida. Días después, agentes federales sellaron las instalaciones de Genesis II y prohibieron la venta del MMS.

Jonathan Grenon, quien se identifica como obispo de la organización, dijo a Univision Noticias que no están dando entrevistas por el momento. Dijo que están ocupados "rezando y en la búsqueda de la sabiduría de Dios".

En un largo recuento en video colgado en su sitio de internet, Mark Grenon, vestido con guayabera y un sombrero Panamá blanco, relató que se volvió cristiano el 12 de noviembre de 1978 a las tres de la mañana cuando Dios le hizo un llamado. Tenía 21 años. La enseñanza de la Biblia lo llevó a Nigeria de donde debió salir después de tres años dado que el gobierno musulmán no le renovó su visado "porque no nos quería allí", explicó.


En 1993, agregó, se estableció con su esposa y seis hijos en las montañas de Barahona, República Dominicana. Allí construyó un amplio campamento de tres pisos en el que coordinaba misiones religiosas y brigadas de salud. Al lado de médicos que visitaban la isla del exterior, dijo, intervino en cirugías de campesinos del área y formulaba medicamentos.

"Yo iba a la sala de cirugía y usaba para abrir las entrañas estos aparatos, no me acuerdo como se llaman, las cosas esas que abren", explicó. "Después me dejaban hacer los cortes, sacaba dientes, cosía puntos".

En 2007, explicó Grenon, él y sus hijos contrajeron estafilococos que provocan infecciones resistentes a varios antibióticos (MRSA). En el caso de su hijo Jonathan, quien jugaba en el equipo de beisbol del pueblo, los médicos recomendaron amputarle una pierna, agregó.

Tras una búsqueda de medicinas naturales, dijo, encontró en internet a un hombre llamado James Humble quien les recetó el MMS.

Todos la tomaron y se curaron en dos semanas, afirmó.

"¡Se fue!, ¡es que se fue!", recordó. "Yo tenía que contárselo al mundo. ¿Cómo es que no se lo iba a contar? ¿Y adivinen qué? . Se lo comenzamos a dar a la gente. Diabetes, se iba, elefantiasis, se iba, fiebre de dengue, cánceres".

Tres años después Grenon y Humble se conocieron personalmente en Dominicana y empezaron a predicar las bondades de lo que llamaban el agua sacramental. Fundaron la iglesia de la salud en la que podían participar personas de todos los credos. Entre ambos impartieron seminarios por varias partes del mundo para enseñar a preparar MMS, explicó.

Desde el principio, agregó, tuvieron problemas. La FDA llamó a la embajada de Estados Unidos en Santo Domingo para denunciar que él y Humble estaban vendiendo "algo que es un veneno".

En el campamento se aparecieron policías, soldados y periodistas. Pero él logró convencerlos de que no tenían jurisdicción para investigar una iglesia que profesaba curas naturales y se fueron, recuerda.


Sus hijos aprendieron español. Jonathan aparece en varias fotografías en Santa Marta, Colombia, junto a su esposa colombiana. La iglesia tiene oficinas en esta ciudad.

En una respuesta de 24 páginas dirigidas al fiscal asistente de Miami Matthew J. Feely, el arzobispo sostuvo que la distribución de MMS por parte de su iglesia es un mandato divino al que no piensa renunciar aún si tiene que ejercer la desobediencia civil.

"Dios nos encomendó tener nuestros templos limpios", escribió Grenon, quien se declara enemigo de las vacunas. "El Señor me dijo que usara estos sacramentos (MMS) para curar al mundo […] y ni por un segundo voy a separarme de lo que él me pidió que hiciera".

También alegó que si seguía la definición de "droga" de la FDA tendría que considerarse como tal el agua bendita, el vino y el pan, los elementos de la última cena a los que se le atribuyen propiedades curativas.

"Se dice que la sangre de Cristo cura. ¿Ustedes van a convertir a alguien en ilegal por decir que Jesús puede curar?", preguntó. Más adelante agregó: "Yo respeto al presidente Trump pero no a sus comprobadas agencias corruptas".

Sin respuesta de la FDA

El 2 de abril, la compañía CopperTouch, de Minnesota, recibió una dura carta de advertencia de la FDA. Su dueña, Linda Pavek, dijo a Univision Noticias que fue una gran sorpresa y se sintió asustada.

CopperTouch vende unas barras limpiadoras que, a decir de su dueña, tienen un efecto eliminador de gérmenes similar al de un gel antibacterial. En su página web, habían compartido un estudio médico de 2014 que indicaba que sus barras podían matar los coronavirus. El Covid-19 es un tipo de coronavirus.

"Cuando recibí la carta en mi correo electrónico, llamé a nuestra persona encargada de redes y a nuestros científicos. Pedí que se eliminara de nuestra página cualquier referencia al coronavirus. En menos de una hora lo habían eliminado y avisé de inmediato a la FDA", explicó Pavek en entrevista.

Ha pasado un mes desde entonces y Pavek asegura que la FDA no le ha enviado ninguna respuesta, ni siquiera una confirmación de su correo electrónico en el que ella anunciaba que habían eliminado las referencias en su sitio web. Ahora, su compañía aparece en una galería de fotos en la página de la FDA como empresa fraudulenta y solo un asterisco, que significa que han corregido su página, la diferencia de las compañías que no lo han hecho.

"Si sienten que cometimos un error, todo lo que tenían que hacer era enviarnos un correo electrónico que diga: no queremos esa declaración en su sitio web. Lo habríamos eliminado de inmediato. No lo hicieron, nos publicaron y eso arruinó nuestro negocio", dijo Pavek.

Un sentimiento similar tiene Sam Sokol, jefe de operaciones de FullerLife C60, otra de las compañías señaladas que ya corrigió su sitio web. "No es claro qué viene después de esto. Hemos hablado con otras compañías que han sido señaladas por la FDA. Pensamos que no tener más noticias es una buena noticia, aunque sería bueno tener de ellos algún tipo de respuesta", dijo.

La FDA ha publicado en su página una base de datos con las compañías mencionadas como fraudulentas. En efecto, solo un asterisco diferencia a las que ya cumplieron y han corregido sus páginas y redes sociales, respecto a las que todavía aseguran que sus productos pueden curar o prevenir el contagio del coronavirus.


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