null: nullpx
Derechos de la Mujer

'Tradwives', el movimiento de mujeres que defienden ser amas de casa sometidas al esposo

Rechazan la igualdad de hombres y mujeres y los empleos fuera de casa. Tradwife (la abreviatura de traditional wife o esposa tradicional) es un movimiento de mujeres en delantal que viven sometidas a los esposos y al cuidado del hogar. Y no paran de hablar de ello en redes sociales.
21 Feb 2020 – 11:31 AM EST

En plena era del #MeToo, ese grito solidario de mujeres que confiesan haber sufrido abusos o acoso sexual, la tendencia #Tradwives se hace su hueco con una extraña apuesta: convertir lo tradicional en moderno, como si el tiempo no hubiera pasado desde los años 50 o se hubiera detenido en el plató del filme "Stepford Wives", la película de terror de 2004 protagonizada por Nicole Kidman y Glenn Close que retrataba una ciudad ficticia (Stepford) con esposas intachablemente sumisas y hermosas (spoiler: resultan ser robots).

Las Tradwives tienen un ideario que pone los cabellos de punta a cualquier mujer asentada en 2020: la base de un matrimonio feliz está en la sumisión al esposo y el estilo de vida tradicional. La mujer ha de ir siempre perfectamente arreglada, “comer pizza de modo que no pueda considerarse lesbiana” o estar versada “en el arte de atraer y retener un hombre” (dos de los talleres multitudinarios que imparte Dixie Andelin Forsyth, una de sus principales abanderadas).

El libro de cabecera del movimiento es “ Fascinating Womanhood”, un manual de 1963 escrito por Helen Andelin, mormona y madre de ocho hijos, que ha vendido más de dos millones de copias, según los editores. El volumen, “el libro que las feministas aman odiar”, argumenta que las mujeres deberían aspirar a un “ideal de feminidad”, “manipular a los hombres con sus encantos” y entender que la subordinación es el fundamento de un matrimonio feliz. Dixie Andelin Forsyth, hija de la autora, tomó el relevo de la madre y lidera esta vuelta al tiempos superados con un relanzamiento del libro, en 2018, y talleres de feminidad como los que señalábamos que, de acuerdo con la revista Sylist, pueden llegar a alcanzar las 100,000 participantes.

"Aparentemente en la sociedad actual si una mujer quiere ser considerada revolucionaria todo lo que tiene que hacer es ser amable con su esposo y elegir quedarse en casa para cuidar a sus hijos... Llámame rebelde", dice el tuit de Angela Moore.

La cuenta bancaria y el derecho al voto

“El movimiento está aumentando porque las mujeres han tenido suficiente feminismo en el Reino Unido y en otros lugares”, dijo Andelin Forsyth en declaraciones a la revista Stylist. “Gracias por los pantalones, pero vemos la vida de una manera diferente” es el mensaje de Forstyh a las feministas. Estas, por su parte, responden: “No solo los pantalones, querida. La cuenta bancaria a tu nombre, tu derecho al voto y la prohibición de que tu marido te viole y golpee”. Entre otras muchas cosas .

El movimiento no es nuevo, desde luego, pero está experimentando un boom —y ganando miles de seguidoras en países tan diversos como Reino Unido, EEUU, Brasil, Alemania o Japón—gracias a las redes sociales. Con etiquetas como #tradwife, #tradfem o #vintagehousewife se comparten eslóganes del estilo “el lugar de la mujer está en su casa” o “hay que someterse al esposo como si fuera 1959”, recetas de cocina elaboradas sin electrodomésticos modernos más allá del horno o mensajes críticos contra las mujeres sin hijos y sin pareja y contra toda aquella que no sea blanca y de clase media alta (el movimiento es, sobre todo en EEUU, muy popular entre supremacistas blancos).

Otra biblia de las Tradwives es “The Proper Care and Feeding of Husbands” (“El cuidado y la alimentación adecuados para esposos”), un libro publicado en 2003 por Laura Schelessinger, que recuerda a las mujeres que cuidar adecuadamente a sus esposos y someterse a ellos significa asegurarse la felicidad y la satisfacción que anhelan en el matrimonio.

Alena Kate Pettit está al frente de la plataforma online The Darling Academy y sigue una actividad frenética para difundir el movimiento en la prensa de Reino Unido. Entre entrevista y entrevista ( como The Daily Mail , The Times o la BBC) plancha las camisas del esposo y explica por qué cambió su trabajo como asistente de marketing por ama de casa a tiempo completo. Pettit argumenta que tomar esta determinación de una manera consciente debería considerarse un acto feminista. Pero como ironiza Hadley Freeman del diario The Guardian, cuando Pettit escribe posts con títulos como "Tu marido debería ser siempre lo primero si quieres un matrimonio feliz", esa etiqueta feminista es cuanto menos cuestionable.

Imagen rosada de felicidad

El surgimiento del movimiento, inspirado en el modelo de ama de casa de los años 50, podría explicarse dentro de la situación de incertidumbre económica y política y la creciente insatisfacción con la vida moderna, escribe la investigadora Annie Kelly. “No debemos subestimar cómo algunas mujeres blancas jóvenes, cuando se enfrentan a este panorama económico sombrío y luego se les presenta una imagen rosada de la felicidad doméstica de los años cincuenta, pueden mirar hacia atrás”.

La psicóloga social Sandra Wheatley se hace eco de esta opinión: “Solo recordamos las cosas buenas del pasado, como las cálidas cocinas y los abrazos de la abuela. Es fácil pensar que volver al delantal de la abuela es la cura para todos nuestros problemas”. Fácil, pero del todo irreal.


En fotos: las protestas femeninas inspiradas en 'The Handmaid's Tale'

Loading
Cargando galería


Más contenido de tu interés

Actualizaciones importantes Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad a partir del 19 de febrero de 2020.