La sospechosa del asesinato del pequeño Gabriel confiesa el crimen

Ana Julia Quezada, una dominicana de 43 años, es la pareja del padre del niño de 8 años asesinado en España. Fue detenida el domingo con el cadáver del menor en la cajuela del auto y acabó confesando a la policía dos días después.

La principal sospechosa del crimen del niño de 8 años Gabriel Cruz se derrumbó este martes ante la policía y confesó el asesinato, informaron medios españoles. Ana Julia Quezada, una dominicana de 43 años y pareja del padre del niño, llevó a las autoridades hasta a un vertedero de basura donde botó la ropa del menor.

El pequeño había desaparecido el 26 de febrero en Almería, en el sur de España. Tras días de intensa búsqueda y conmoción en el país, el caso de Gabriel Cruz dio un vuelco el domingo cuando Quezada fue arrestada. Ella misma había colaborado estrechamente con el resto de la familia en la búsqueda del pequeño.

La policía interceptó el vehículo en el que se desplazaba la mujer y, dentro de la cajuela del auto, los agentes encontraron el cadáver de Gabriel Cruz. Estaba envuelto en mantas y con tierra. La autopsia reveló que murió estrangulado el mismo día de su desaparición.

Al ser detenida, la domicana residente en España dijo: "No he sido yo, he cogido el coche esta mañana". Más tarde se supo que estaba intentando transportar el cuerpo del niño desde un pozo a su casa. Sin embargo, la sospechosa no contestó a ninguna pregunta de las autoridades.

En cambio, el mutismo se rompió este martes. La abogada de la mujer dominicana dijo que "ha respondido a todas las preguntas que le han hecho los agentes y está colaborando".

La mujer detalló que discutió con Gabriel, le dio un golpe en la cabeza con un hacha y luego lo asfixió, según explica la prensa española.

Cuando la asesina confesa empezó a contestar a las preguntas de la policía, los padres del menor, Ángel Cruz y Patricia Ramírez, asistían al funeral en la catedral de Almería, España, rodeados por decenas de autoridades y acompañados por miles de vecinos.

El pequeño desapareció tras salir de casa de su abuela para dirigirse a la de unos familiares, situada a escasos metros, en Níjar, en el sur de España.

Otra menor muerta

La arrestada se convirtió en objetivo de la investigación policial desde que el pasado sábado 3 de marzo avisó a los agentes de haber supuestamente descubierto una camiseta blanca que contenía restos del ADN de Gabriel en un lugar que ya había sido rastreado.

Quezada llegó en 1995 a Burgos, España, procedente de su país natal, la República Dominicana, y se instaló junto a su hija mayor, nacida también en ese país caribeño. Posteriormente se casó con un español y tuvo otra hija.

La mayor de las niñas falleció en 1996 al caer desde una ventana de la vivienda en Burgos a un patio interior, un caso que se cerró como una muerte accidental. La policía española está realizando gestiones con el juzgado que investigó esa muerte para decidir si reabre este caso, según dijeron fuentes de la investigación a la agencia EFE.