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Abortos

La tasa de abortos en EEUU alcanzó un mínimo histórico en 2017 y las restricciones no fueron la causa

Una nueva investigación dada a conocer este miércoles revela que el número de abortos que se realizan en el país alcanzó su nivel más bajo desde que el acceso al procedimiento se legalizó en 1973. Las restricciones estatales vigentes, aunque han sido sumamente dañinas a nivel individual, no fueron el impulsor de la tendencia nacional a la baja.
18 Sep 2019 – 4:34 PM EDT

No es sorprendente ni nuevo: el número de abortos que se realizan en Estados Unidos ha estado cayendo desde 1990 y según la más reciente investigación del Instituto Guttmacher, entre 2014 y 2017 la tasa continuó la disminución que ha tenido desde hace décadas. De hecho, ese último año la tasa de abortos alcanzó un mínimo histórico: 13.5 abortos por cada 1,000 mujeres en edad reproductiva (entre 15 y 44 años), lo que significó una reducción del 8% respecto a 2014 en casi todos los estados de EEUU.

"Es importante destacar que en ese período (2014-2017) las tasas de nacimiento también disminuyeron en la mayoría de los estados, lo que significa que en general menos personas se embarazaron, no que más personas eligieron o fueron forzadas a dar a luz en lugar de tener un aborto", explicó a Univision Noticias Liza Fuentes, científica e investigadora del Guttmacher Institute, una organización sin fines de lucro, independiente, que realiza investigaciones y análisis de políticas sobre la salud sexual y reproductiva. "Los activistas antiaborto tratarán de atribuirse el crédito por la disminución del número de procedimiento, pero ese simplemente no es el caso, los datos no lo apoyan".


El estudio realizado por Rachel Jones, Elizabeth Witwer y Jenna Jerman identificó 808 centros clínicos que proporcionaron servicios de aborto en 2017. "Esto representa un 2% de aumento desde nuestro último conteo en 2014", aseguró Fuentes. "Durante ese período de tres años el número de clínicas con servicios de aborto aumentó en la región Noreste y Oeste de Estados Unidos. En contraste, el número de clínicas con ese servicio disminuyó en el Medio Oeste y en el Sur. Esto nos dice que el acceso al aborto –medido por el número de clínicas que los ofrecen– se ha vuelto aún más desigual. De manera creciente el lugar donde una persona vive determina qué tan difícil le será tener acceso a un aborto".

En efecto, no es igual en todo el país. Aunque el aborto sigue siendo legal en los 50 estados de Estados Unidos, tanto los números como nuestra reportería en el terreno nos ha permitido comprobar que es muy distinto acceder a un procedimiento seguro en un estado como California que en un estado como Alabama, por ejemplo, donde solo restan tres clínicas que proveen este servicio. Aunque las prohibiciones estatales que se han aprobado recientemente en el sur aún no están vigentes, por años se han ido aprobando restricciones a nivel estatal que han hecho más difícil que alguien –pobre, sobre todo– acceda a un aborto si así lo decide.

Aún así, según lo explica la investigadora, al observar esas tasas de aborto desde una perspectiva de políticas durante un período de tiempo más extenso y compararlas con las restricciones estatales al aborto, "encontramos que las restricciones al aborto no fueron las causa principal de esas disminuciones, especialmente entre 2011 y 2017 (cuando muchas fueron aprobadas a nivel estatal). Durante ese tiempo las tasas de aborto disminuyeron en casi todos los estados, de modo que no hay un patrón claro que las vincule con las nuevas restricciones".


De hecho, el 50% de la disminución en el número de abortos a nivel nacional ocurrió en 18 estados que no restringieron el acceso. Incluso en los estados que sí lo hicieron, la disminución fue un reflejo de la tendencia nacional: no fue más baja de lo esperado considerando que hay simplemente menos embarazos. "Solamente cinco estados y Washington DC tuvieron aumentos en el número de abortos y cuatro de esos estados sí establecieron nuevas restricciones. De modo que no vemos un patrón en la implementación de una restricción y el cambio en el número de abortos", apunta Fuentes.

"Mucha gente nos pregunta por ejemplo qué efecto tendrán las nuevas restricciones al Título X y lo cierto es que es muy temprano para saberlo. Este estudio no nos lo puede decir: lo que sí nos dice es cuál es la tendencia en los últimos años y si hay o no un patrón a nivel nacional que los vincule a las restricciones y nosotras estamos diciendo que no, porque la disminución del número de abortos tiene más que ver con el acceso a la salud y a los anticonceptivos (desde la promulgación en 2011 de la ley de cuidado de salud asequible, Obamacare) y simplemente con el hecho de que haya menos embarazos en total".

“Este informe confirma lo que sabíamos hace tiempo: aumentar el acceso a métodos anticonceptivos que sean asequibles y efectivos para las personas reduce la cantidad de abortos", apuntó en un comunicado la doctora Gillian Dean, directora senior de estándares médicos de Planned Parenthood Federation of America.


Ahora, eso no quiere decir que en ciertos estados en donde sí se han aprobado y ya están vigentes distintas restricciones se haya afectado el acceso al aborto: según el estudio, desde 2011 a 2017 entraron en vigencia 394 nuevas restricciones en 32 estados y eso ha tenido consecuencias muy serias.

En 2013, por ejemplo, las fuertes restricciones aprobadas en el estado de Texas ocasionaron el cierre de la mitad de las clínicas. Algo similar ocurrió en Ohio y otros estados. " En ese caso, obviamente al causar el cierre de clínicas y dejar de ofrecer el servicio, va a haber cambios en el acceso. De modo que no estamos diciendo que no tengan consecuencias, cargos y costos no debidos para los pacientes que solicitan un aborto, claro que sí lo hacen. Lo que este estudio nos demuestra es que a nivel nacional las restricciones no fueron el mayor impulsor de las recientes tendencias", apunta la científica.

Y ojo, muy importante, las tasas de abortos solo analizan el número de personas que pudieron obtener el procedimiento. "Estos datos no miden cuántas personas querían un aborto y no pudieron navegar las cargas personales y financieras que resultan de las leyes diseñadas para imponer cargos y costos sobre la persona y sobre los proveedores de servicios. Detrás de la tendencia nacional están las cargas y las luchas individuales que los políticos antiaborto están creando a propósito para las personas que viven en sus estados y que ellos representan", concluye Fuentes.


La investigación también aprovecha para recordar que la reducción en el número de abortos no sirve de nada si la razón que está detrás es la interferencia en la toma de decisiones de los individuos y sus opciones reproductivas: "Reducir el número de abortos cerrando clínicas y aprobando barreras para que los pacientes accedan a procedimientos seguros está en conflicto directo con las políticas de salud pública y el debate no debe ser enmarcado en la falsa premisa de que la reducción del número de abortos es un resultado positivo", asegura el estudio, que concluye destacando que es crítico recordar que el acceso asequible y a tiempo al aborto debe estar disponible para todas las personas que lo necesiten.

"Se debe reconocer que obstruir o negar cuidados de salud en nombre de reducir el número de abortos es una violación de la dignidad individual, la autonomía del cuerpo y la libertad reproductiva".

En fotos: ellos defienden el derecho a decidir y alertan sobre los peligros de criminalizar el aborto en Alabama

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