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El síndrome del corazón roto sí existe: ¿Murió Debbie Reynolds de tristeza?

Explicaciones médicas demuestran que sí es posible morir por tener el corazón 'partido'. Lo que se sabe sobre este padecimiento sugiere que la mamá de Carrie Fisher pudo haber fallecido porque no soportó la pérdida de su hija.
29 Dic 2016 – 11:41 PM EST
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Madre e hija, Debbie Reynolds y Carrie Fisher, tenían una relación muy cercana durante los últimos años según sus allegados. Crédito: Reuters

Un dolor desgarrador. Morir de tristeza... literalmente. Eso fue lo que a muchos se les vino a la mente cuando conocieron la noticia del fallecimiento de la actriz de los años dorados de Hollywood Debbie Reynolds, tan solo un día después de la muerte de su hija Carrie Fisher, quien dio vida a la legendaria princesa Leia de Star Wars. ¿Murió Reynolds de tristeza? Es posible.

Los hijos deben enterrar a sus padres y no al contrario. Ese es el orden natural de la vida o al menos el sentir popular, como quedó demostrado con este triste suceso del mundo del entretenimiento. "Nadie quiere cambiar el orden de la naturaleza, es lo primero que pensé cuando supe", aseguró el psiquiatra Victor Fornari al diario The New York Times. "Que un padre viva más que un hijo es una de las cosas más horribles que existe".

Morir de pena moral al parecer sí es posible, no es solo una metáfora del dolor profundo como el que produce la pérdida de un ser querido. De hecho, existe el síndrome del corazón roto o miocardiopatía de Takotsubo, que se trata de un impacto o shock tan fuerte en el corazón que lo devasta hasta el punto de provocar una falla cardíaca.

El caso de Reynolds puede haber sido un ejemplo de la frase "se le rompió el corazón", de forma literal. Así fue el 'diagnóstico' de sus allegados y según doctores no es tan descabellado que eso haya sucedido.

"No hay nada peor que tener que enterrar a un hijo. Debbie murió con el corazón roto, pero ahora está con su hija", dijo el actor George Takei, conocido por su participación en la película Star Trek.

En eso coincidió el hijo de la fallecida actriz. "Ella quería estar con Carrie", dijo Todd Fisher, citado por la revista Variety, horas después de que, desconsolada por la muerte de su hija, colapsara y fuera hospitalizada. Reynolds -de 84 años- sufrió un accidente cardiovascular, al igual que Carrie Fisher -de 60-, quien murió de un ataque cardíaco el pasado viernes en un vuelo.

"Ella estaba bajo muchas emociones y estrés por la pérdida (de Carrie) y es prácticamente lo que desencadenó este evento", afirmó Todd a la cadena E News.

Tampoco es que se trate de un tema nuevo. Algunos estudios han encontrado que perder un hijo puede incrementar los riesgos de morir en años siguientes y se han reportado numerosos casos de muertes simultáneas de personas muy cercanas o con solo horas de diferencia.

Aunque no deja de ser una conjetura, pues no es posible asegurar que la muerte de Reynolds fue causada directamente por el fallecimiento de su hija, hay varios factores que alientan esta hipótesis. La actriz no gozaba de muy buena salud durante los últimos años y según la misma Carrie contó en una entrevista el mes pasado, su madre había sufrido al menos dos accidentes vasculares en el año anterior.

Su precario estado de salud y el impacto que le causó la muerte de su hija fueron una combinación letal, que se ajusta a las condiciones que presentan los pacientes del síndrome del corazón roto.

"Ocurre casi exclusivamente en mujeres. La miocardiopatía de Takotsubo es un debilitamiento del ventrículo izquierdo, el compartimiento principal de bombeo del corazón, usualmente como resultado de un estrés emocional o físico severo, como una enfermedad repentina, la pérdida de un ser querido, un accidente serio o un desastre natural como un terremoto", explica la Escuela Médica de Harvard en una de sus publicaciones sobre este padecimiento.

El artículo agrega que más del 90% de los casos reportados son en mujeres entre los 58 y los 75 años. Esto se suma a la sospecha de investigadores de que las mujeres mayores son más vulnerables por el reducido nivel de estrógeno después de la menopausia.

Sobre la causa precisa de esta enfermedad los expertos aseguran que es desconocida, aunque creen fuertemente que las hormonas provocadas por el estrés (como la adrenalina) prácticamente 'pasman' el corazón, desatando cambios en las células del músculo cardíaco o en los vasos sanguíneos (o en ambos) que previenen que el ventrículo izquierdo se contraiga correctamente.

Sin embargo, esta enfermedad -también conocida como la 'trampa de pulpo' y documentada por primera vez en Japón-, puede atacar a cualquier corazón: saludable o no, joven o mayor; y la mayoría de las personas sobreviven.


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