Salud y Mujer

Lo que debes saber sobre la mamografía: cuándo, cómo y por qué hacértela

Todas las mujeres deberán someterse a este importante examen de rutina, tengan o no un alto riesgo de padecer cáncer de seno. Si hay un diagnóstico, mientras más pronto se actúe, mejor. Aquí aclaramos tus dudas.
20 Oct 2017 – 10:00 AM EDT

La mamografía es un examen al que toda mujer debe someterse tarde o temprano, pero a veces (sobre todo si nunca te lo has hecho) puede resultar intimidante. Esta información te ayudará a saber cómo prepararte y qué esperar de él. En todo caso, no hay nada que temer. De cada mil mamografías, apenas entre dos y cuatro llevan a un diagnóstico de cáncer de seno advierte la Sociedad Estadounidense de Cáncer y, si es tu caso, mientras más pronto se actúe, mayores serán las probabilidades de vencerlo.


  • ¿Por qué es un examen tan importante?

Las mamografías pueden detectar áreas anormales o bultos en el seno antes de que puedan percibirse en un autoexamen y, mientras más temprano se detecte el cáncer de seno, mayores son las probabilidades de vencerlo. De todas formas, los bultos no necesariamente indican la presencia de cáncer, pues a veces pueden ser quistes benignos, por eso si se sospecha algo hay que hacer más estudios.

  • ¿Qué tipos de mamografías existen?

Las mamografías pueden ser de rutina (cuando no hay síntomas y solamente se toman imágenes de dos ángulos) o de diagnóstico (cuando hay síntomas o antecedentes y se requiere un examen más exhaustivo con más imágenes/ángulos).

A las mamografías tradicionales ahora se le suman las 3D que usan más radiación y conforman una imagen más completa. Algunos estudios indican que puede detectar más cánceres y reducir las probabilidades de que deban hacerse más pruebas. No todas las aseguradoras la cubren.

  • ¿Conlleva algún riesgo?

Las mamografías exponen a los senos a muy pequeños grados de radiación. En el caso de una mamografía de rutina esa radiación equivale a la que recibiría la mujer durante siete semanas en su ambiente habitual, explica la Sociedad Estadounidense de Cáncer. Los beneficios superan en gran medida esta exposición. Hacerlas en exceso o cuando no están recomendadas podría implicar exámenes o tratamientos/gastos de salud innecesarios.

  • ¿Cuándo debo incluir las mamografías dentro de mi revisión de salud y con qué frecuencia?

La comunidad médica aún no tiene una única respuesta y algunos organismos varían en sus recomendaciones. La historia personal y factores de riesgo también inciden, así que lo ideal es siempre consultar a tu médico de cabecera quien podrá aconsejarte de forma más personalizada y ayudarte a tomar una decisión informada.

La US Preventive Services Task Force, un organismo que analiza la evidencia disponible para crear lineamientos para los doctores, recomienda que si no hay alto riesgo de cáncer de seno (por ejemplo antecedentes familiares o una mutación genética conocida como BRCA), las mamografías se hagan cada dos años a partir de los 50 y hasta los 74 años.


Consideran que hacerlo antes conlleva más riesgos que beneficios, como un exceso de diagnóstico que implica pruebas o tratamientos invasivos innecesarios. Pero la Sociedad Estadounidense de Cáncer establece que la mejor edad para comenzar si no hay antecedentes son los 45 años, y que hasta los 54 la frecuencia debe ser anual. A partir de allí aconsejan que se continúe así, o se espacie a dos años.

A diferencia de la Preventive Task Force, no establece una edad tope para dejar de hacerse la prueba. Recomienda hacerla “mientras la mujer esté en buena salud y tenga una expectativa de vida de al menos diez años”.

La Sociedad Estadounidense de Radiología considera que las mamografías comiencen a los 40 años y se hagan anualmente.

Si hay factores de alto riesgo existe la posibilidad de que debas hacerte una mamografía antes de los 40. La Sociedad Estadounidense de Cáncer dice que si hay alto riesgo es preferible hacerse una resonancia magnética y una mamografía anualmente a partir de los 30 años.

Discute tus opciones con tu médico de confianza, advierte la Asociación Nacional del Cáncer de Seno.


  • Si aún no me toca la mamografía, ¿qué debo hacer?

La Sociedad Estadounidense del Cáncer de Seno aconseja que te hagas un autoexamen de seno una vez al mes. “No puede detectar todo cáncer, pero es un paso que puedes y debes hacer para cuidarte”, dicen.
En vista de que varios estudios sugieren que el autoexamen no reduce la mortalidad del cáncer de seno y que puede generar biopsias innecesarias, la Sociedad Estadounidense de Cáncer ha establecido que esta prueba es “opcional”.


“Con frecuencia cuando un cáncer es detectado por los síntomas, la mujer los descubre en sus actividades regulares como bañarse o vestirse”, explican. Pero sí alientan a las mujeres a estar familiarizadas con la apariencia de sus senos y a reportar cualquier cambio a su médico.

La U.S Preventive Services Tasks Force da un paso más allá y desaconseja que se enseñe a las mujeres a hacerse el autoexamen.


  • ¿Cómo me preparo?

A la hora de escoger el proveedor de salud, ten en cuenta que lo más recomendable es que cada vez que te hagas una mamografía, vayas al mismo lugar, de forma que los exámenes puedan compararse con más facilidad. Si cambias de proveedor, asegúrate de llevar tus pruebas anteriores, con fechas y detalles.
Evita hacerte la mamografía justo una semana antes de que te venga la menstruación o cuando tengas los senos inflamados. Esto disminuirá las molestias durante el examen y permitirá una mejor calidad de la imagen.

El día del examen no te pongas desodorante, pues pueden alterar las imágenes.


  • ¿Cómo es el examen?

Tienes que quitarte la camisa y el sujetador. El técnico te ayudará a colocar tus senos en la máquina, de forma que puedan ser aplastados para tomar una buena imagen. En una mamografía de rutina se toman dos fotos, pero si tienes implantes o senos muy grandes quizá se requieran más.

  • ¿La mamografía es dolorosa?

Puedes sentir una molestia o dolor en el momento en que los senos son comprimidos, pero esto solamente dura unos pocos segundos de la prueba, que en total tarda unos 20 minutos.

  • ¿Cuánto tardan en darme los resultados?

El tiempo varía, pero si no has recibido respuesta a los diez días de realizada la prueba, llama a tu proveedor de salud. Nunca asumas que ese silencio implica que el resultado está bien. Según la Sociedad Estadounidense de Cáncer, las clínicas están obligadas a enviarle por correo a las pacientes un reporte detallado y entendible de sus resultados en un lapso de 30 días o tan pronto como sea posible si el resultado sugiere la presencia de cáncer.

  • ¿Qué pasa si los resultados son anormales?

Ante todo no te alarmes: algunos bultos no son cancerosos, pero la única manera de asegurarse de ello es con pruebas adicionales como un ultrasonido o resonancia magnética. Si alguno de ellos revela que la masa es sólida, es posible que recomienden que te hagas una biopsia, que permitirá determinar si las células del tumor son malignas.

  • ¿Cómo hago si no tengo seguro médico o dinero para pagar la mamografía?

La falta de dinero no es excusa para relegar esta importante prueba de salud. Hay muchos recursos disponibles para ayudartea costearla.
El Affordable Care Act exige a las aseguradoras que cubran las mamografías anuales para mujeres mayores de 40 años. Medicare y Medicaid también las cubren.

Si tienes entre 40 y 64 años, estás sin seguro médico o por algún motivo tu plan no cubre la mamografía y tus ingresos son menores al nivel 250 de pobreza, podrías ser elegible a una mamografía gratuita o a bajo costo del Programa Nacional de Control de Cáncer de Seno y Cervical de los CDC.

La Asociación Nacional de Cáncer de Seno tiene alianzas con numerosos centros en el país para ofrecer mamografías gratuitas. También la Fundación Susan G. Komen y muchos YMCA.

Quedar embarazada no aumenta el riesgo de que regrese el cáncer de seno

Loading
Cargando galería
Publicidad