EEUU busca celeridad en la desnuclearización de Corea del Norte para que finalice durante el mandato de Trump

El secretario de Estado afirmó en Seúl que el líder norcoreano, Kim Jong Un, "entiende la urgencia" del proceso, que se hará de manera "secuencial y con condiciones". Calcula que "la mayor parte" del desarme nuclear debería coincidir con el final del gobierno de Trump, en 2020.

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, insistió este miércoles en Seúl en que Washington espera que Corea del Norte avance rápidamente en el proceso de desnuclearización, con base a lo acordado en la cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder norcoreano, Kim Jong Un, una condición necesaria para que proceda el levantamiento de las sanciones contra Pyongyang.

Lo novedoso es que Pompeo, que dirigirá las negociaciones siguientes con los norcoreanos, espera que "la mayor parte" del desarme nuclear norcoreano haya terminado al final de la presidencia de Trump en 2020.

Kim "entiende la urgencia" que requiere el proceso, según adelantó el jefe de la diplomacia estadounidense, que ya se ha reunido con el gobernante norcoreano tres veces este año. El desmantelamiento del apresto nuclear norcoreano se implementará de manera "secuencial y con condiciones", agregó.

En una rueda de prensa celebrada tras una reunión con sus homólogos de Corea del Sur y Japón, Kang Kyung-wha y Taro Kono, Pompeo abundó en el crucial asunto que quedó plasmado en términos generales y vagos en el mencionado acuerdo, en el que no se detallaron mecanismos concretos ni plazos de implementación para ninguno de los puntos.

Pompeo subrayó que el Gobierno Trump sigue apostando por la "desnuclearización completa, verificable e irreversible" por la que abogó antes de la cumbre.

El gobierno estadounidense impuso en febrero pasado el "mayor conjunto de sanciones contra Corea del Norte" que afectan a 56 entidades relacionadas con el comercio y traslado de mercancías, medidas que se añadieron a sanciones previamente establecidas. En ese momento, Trump destacó: "Hemos impuesto las más duras sanciones jamás aplicadas a un país".

Las sanciones contra Pyongyang buscan reducir las fuentes de ingresos y combustible que utiliza el régimen para financiar su programa nuclear y mantener sus fuerzas armadas.


Pompeo, que también se reunió este miércoles con el presidente surcoreano Moon Jae-in para detallarle los resultados de la cumbre, viaja a Pekín para continuar la ronda de contactos regionales tras la histórica cita de Singapur.

Trump y Kim firmaron una declaración conjunta con la que se comprometen a abrir una nueva era de relaciones y a establecer "una paz estable y duradera" mientras Washington brinda garantías de supervivencia al régimen y ambos trabajan para lograr la desnuclearización de la península coreana.

La cumbre del martes, la primera entre un dirigente norcoreano y un presidente estadounidense en ejercicio, tuvo un gran impacto mediático, pero sus resultados tangibles, en particular sobre la desnuclearización de Corea del Norte, aún generaban interrogantes.


Con respecto a la suspensión de maniobras conjuntas anuales de Corea del Sur y EEUU anunciada por sorpresa por Trump al término de la cumbre, la canciller surcoreana, Kang Kyung-wha, descartó que la alianza Seúl-Washington se vaya a resentir por este motivo y dijo que es un tema que "deben decidir mediante conversaciones las respectivas autoridades de defensa".

Corea del Norte considera estos ejercicios como un ensayo para invadir su territorio, por lo que las palabras de Trump se interpretan como una concesión hacia el régimen para lograr que avance en su desnuclearización.

Tras el encuentro, Trump dijo el miércoles que su "acuerdo" con Kim evitó una "una catástrofe nuclear" y que ya no existe más esta amenaza desde Corea del Norte.

"No más lanzamientos de cohetes, ensayos o investigaciones nucleares", escribió en Twitter desde Washington Trump.

Pese al optimismo de Trump, los expertos en el tema de Corea del Norte siguen preocupados de que Kim no entregó garantías específicas en la cumbre, que si le sirvió como una plataforma de publicidad.

Lo planteaba este martes el influyente senador demócrata por Maryland Chris Van Hollen al señalar que el régimen de Pyongyang posee el mismo arsenal nuclear que hace 48 horas. "¿Realmente cree que una foto puso fin al programa nuclear de Corea del Norte?", escribió.

Las preocupaciones también parecían compartirse en Corea del Sur y en Japón.

La jefa de la diplomacia surcoreana dijo que "la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos es más fuerte que nunca", mientras que su par nipón dijo que Japón entendía que la interrupción de los ejercicios militares era contingente con los pasos de Corea del Norte hacia una desnuclearización.

Estados Unidos tiene unos 30,000 soldados desplegados de manera permanente en Corea del Sur para proteger a su aliado ante la amenaza del Norte, que la invadió en 1950 dando lugar a la Guerra de Corea, que duró hasta 1953 y terminó con un armisticio y no un tratado de paz.