John Bolton, el hombre que está poniendo en riesgo la cumbre entre Trump y Kim

El asesor de seguridad nacional del presidente ha insistido en que la desnuclearización de Corea del Norte debe darse sin condiciones. A menos de un mes para la cumbre en Singapur, las palabras de Bolton llevaron a Pyongyang a cuestionarse la reunión.

La cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder Kim Jong Un está en veremos por una nueva exigencia de Estados Unidos: la desnuclearización sin condiciones de la península de Corea. Pero la idea de hacerlo así, sin una negociación cara a cara entre los mandatarios como la que se espera ocurra en Singapur el 12 de junio, surgió del asesor de seguridad nacional John Bolton durante una reunión el fin de semana.

Al definir la desnuclearización, Bolton –un conservador de línea dura conocido por sus polémicas posiciones en política exterior– aseguró que Corea del Norte debe "deshacerse de todas las armas nucleares, desmantelarlas, llevarlas a Oakridge, Tennessee. Significa deshacerse del enriquecimiento de uranio y las capacidades de reprocesamiento de plutonio".

Aunque el secretario de Estado Mike Pompeo está a favor de la desnuclearización, también ha demostrado que tiene interés en que el encuentro se lleve a cabo (él, de hecho, está encargado de todos los arreglos). El pasado fin de semana Pompeo matizó su postura al sugerir que el principal objetivo de Estados Unidos es prevenir que Corea del Norte amenace al país con su arsenal nuclear.


La respuesta de Kim a través de su viceministro de Relaciones Exteriores, Kim Kye Gwan, fue tajante el miércoles una vez que el abandonar sus armas nucleares fue una condición puesta sobre la mesa. Si Estados Unidos "nos arrincona y nos pide unilateralmente abandonar nuestras armas nucleares no vamos a tener ningún interés en las conversaciones y vamos a tener que reconsiderar si aceptamos la futura cumbre entre Corea del Norte y Estados Unidos", dijo en un comunicado.

"Eso no muestra una intención de resolver el asunto a través del diálogo. Es esencialmente una manifestación de un movimiento terriblemente siniestro para imponer a nuestro digno estado el destino de Libia o Irak, que colapsaron por ceder sus países por completo a las grandes potencias", agregó.

Aún con esa reacción de Pyongyang, Trump no dio marcha atrás ni suavizó la petición este miércoles. Por el contrario, insistió en que Corea del Norte debe abandonar sus armas nucleares y aseguró que la Casa Blanca no ha recibido, por ahora, alguna notificación oficial de desacuerdo por las nuevas condiciones.

Bolton siguió alimentando la discordia este miércoles. Para él, la respuesta de Kim fue vista como un ataque personal que le hace cuestionar si "se toman nuestro objetivo de la desnuclearización con seriedad".

La cumbre entre Estados Unidos y Corea del Norte, que se espera ocurra el próximo 12 de junio, es el cierre de meses de negociaciones que se consiguieron a pesar de las tensiones entre ambos mandatarios desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. Desde Pyongyang y Washington se ofrecieron bombardeos que pusieron al mundo en alerta por la posibilidad de que las bombas de Corea del Norte pudieran llegar a casi cualquier parte del mundo, incluyendo a California. A menos de un mes de la fecha, la cita de los líderes se tambalea.

Y mientras por un lado se escucha la tensión de Bolton, por el otro, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, intenta separar a Trump de los comentarios de su asesor de seguridad nacional. Dijo que la idea de desnuclearizar a Corea del Norte sin condiciones, como ocurrió en Libia, "no ha sido parte de las discusiones". "Sé que ese comentario se hizo. No hay un patrón sobre cómo funcionará esto. Se hará como lo diga el presidente Trump (...) Él es el mejor negociador".