Reforma Migratoria

El senador republicano Lindsey Graham teme una debacle de su partido si no hay reforma migratoria

Este legislador quiere reanudar el proceso para aprobar una reforma migratoria, como ya se intentó dentro del 'Grupo de los Ocho' en 2013 para legalizar a más de 9 millones de indocumentados.
5 Jul 2016 – 12:45 PM EDT

El senador republicano Lindsey Graham (Carolina del Sur) teme que su partido sufra una debacle en las elecciones de noviembre e incluso pierda el control del Congreso por la falta de apoyo del voto latino. Por ello, este legislador que formó parte del 'Grupo de los Ocho' que en 2013 redactó y logró la aprobación en el Senado de un proyecto de reforma migratoria (que legalizaba a más de 9 millones de indocumentados) ha anunciado su intención de reanudar los esfuerzos en 2017.

En noviembre de 2012, cinco días después de la reelección de Obama, Graham y el senador demócrata Charles Schumer (Nueva York) reactivaron conversaciones bipartidistas suspendidas en marzo de 2010 para sacar de las sombras a los poco más de 11 millones de indocumentados.

"Te voy a decir lo que voy a hacer en el 2017”, dijo el senador de Carolina del Sur en una entrevista reciente citada por Politico. “Voy a desempolvar el proyecto del 'Grupo de los Ocho'”, y dijo que preguntaría “a todo el mundo” si quieren trabajar en el proyecto.

También en la Cámara

Graham no es el único que habla nuevamente de la reforma migratoria. El 20 de junio, tras el fallo de la Corte Suprema que mantuvo congelados dos programas de la Acción Ejecutiva migratoria de Obama que ampara 5 millones de deportaciones, un grupo de nueve representantes republicanos dijo que “el pueblo estadounidense espera que el Congreso trabaje en conjunto para asegurar nuestras fronteras, se adhieran a la regla de la ley, ofrezcan una solución humana a los que viven en las sombras, modernicen nuestro sistema de visas e impulsen la economía”.

Los congresistas Mario Díaz-Balart (Florida), Ileana Ros-Lehtinen (Florida), Carlos Curbelo (Florida), Fred Upton (Michigan), Mike Coffman (Colorado), Dan Newhouse (Washington), David Valadao (California), Jeff Denham (California) y Bob Dold (Illinois) dijeron que estaban comprometidos a arreglar un sistema migratorio que se encuentra “roto”, pero no dijeron cuándo ni cómo lo harían, y si tenían hecho algún tipo de pacto con los demócratas para conseguir los votos necesarios, esto es 218 en la Cámara de Representantes y 60 en el Senado.

Díaz Balart y Ross-Lethinen trabajaron en 2013 en un proyecto similar al del 'Grupo de los Ocho' del Senado pero el plan no consiguió los votos republicanos necesarios para llevarlo a la votación del pleno.


Temores fundados

Graham no es el único republicano en el Congreso que teme la perdida voto latino que en noviembre incline la balanza a favor de los demócratas.

Una encuesta de Latino Decisions publicada en abril reveló que el virtual nominado presidencial republicano, Donald Trump, obtendría solo el 11% del voto hispano y el 87% lo ve negativamente.


El rechazo al magnate se basa en su postura migratoria. El día que anunció su campaña a mediados del 2015, Trump dijo que los inmigrantes mexicanos eran violadores, criminales y narcotraficantes, prometió construir un muro a todo lo largo de la frontera y aseguró que deportará a la totalidad de los 11.3 millones de indocumentados en un plazo de 18 meses.

Cuestión de números

Para ganar la Casa Blanca los republicanos han dicho que necesitan el mismo nivel de respaldo de votantes latinos que consiguió George W. Bush en 2004, que alcanzó el 44%.

En el 2008 el Senador John McCain (Arizona) obtuvo el 31% de apoyo hispano frente a casi el 40% obtenido por Obama, y en 2012 Mitt Romney obtuvo 27%.

Romney rechazó la reforma migratoria y propuso a los indocumentados un plan de autodeportaciones para poner fin a la presencia en Estados Unidos de extranjeros sin autorización de permanencia legal. La idea no fue bien vista por la comunidad inmigrante.

Sin embargo, una reciente encuesta de la Universidad Quinnipiac reveló que el 33% de los latinos encuestados tiene la intención de votar por el magnate en noviembre, un porcentaje por encima al registrado por Romney en la contienda anterior.


¿Efecto dominó?

Politico también dijo que los senadores republicanos David Perdue (Georgia) y Thom Tillis (Carolina del Norte), ambos electos en el 2014, estarían dispuestos a profundizar sobre el tema de la reforma migratoria.

Schumer podría convertirse en líder del Senado si los demócratas ganan el control de la Cámara alta, como presagia Graham. De ser así, la reforma migratoria se convertiría en tema clave de la agencia 2017, tal como sucedió en 2013.

De ganar Clinton la Casa Blanca, la exsecretaria de Estado ha asegurado que el país necesita una reforma migratoria integral con camino a la ciudadanía que incluya, además, seguridad fronteriza. Y sugiere un plan similar al plan del 'Grupo de los Ocho'.


El proyecto en cuestión abría una ruta para legalizar a la mayoría de los indocumentados quienes entrarían en un estado de residencia provisional por 10 años al término de los cuales podrían gestionar la residencia permanente, y tres años más tarde solicitar la ciudadanía.

El proyecto del Senado se estancó en la Cámara de Representantes cuando los republicanos establecieron la Regla Hastert, que solo permite llevar al pleno planes que tengan el respaldo de la mayoría de la mayoría.

No cierra la puerta

El senador Marco Rubio (republicano por Florida), otro de los integrantes del 'Grupo de los Ocho', dijo en junio, tras el fallo de la Corte Suprema sobre la Acción Ejecutiva migratoria de Obama, que el tema de los 11.3 millones de indocumentados “se puede arreglar de una manera responsable y que tenga la oportunidad de ganar los votos necesarios” en ambas cámaras del Congreso.

En declaraciones al programa Al Punto Florida, el legislador reconoció que tenía “diferencias con Donald Trump” y sostuvo que “yo siempre he dicho que aquí no vamos a hacer una redada y deportar a 11 millones de seres humanos. Eso no va a ocurrir, eso no va a pasar”.

Rubio no ha dicho si volvería a liderar junto a otros tres senadores republicanos y cuatro demócratas un nuevo esfuerzo para conseguir una reforma migratoria, pero reitera que cualquier proyecto en esa línea debe basarse en un fuerte componente de seguridad nacional para frenar el ingreso indocumentado al país, idea que difiere del plan bipartidista aprobado por amplia mayoría el 27 de junio del 2013.

La semana pasada el Partido Demócrata aprobó el borrador de un nuevo programa político que incluye concesiones al ala más progresista, que representa el senador Bernie Sanders, rival de primarias de Clinton. El programa incluye el deseo de una reforma migratoria que abra el camino a la ciudadanía para "familias que respetan la ley que viven aquí para conseguir una vida mejor para los suyos y contribuyen al país".

El texto también promete parar las deportaciones de familias y menores centroamericanos que han llegado al país en busca de asilo.

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