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Trump ataca a un CEO afroamericano que renunció a ser su consejero por la tibia respuesta a la violencia supremacista

Kenneth Frazier, de la farmacéutica Merck, dimitió en rechazo a la poco contundente reacción del presidente a la violencia en las manifestaciones de supremacistas blancos en Charlottesville, Virginia. Apenas 54 minutos después del anuncio de Frazier Trump lo criticó vía Twitter.
14 Ago 2017 – 11:05 AM EDT

El presidente Donald Trump criticó este lunes por la mañana a Kenneth Frazier, jefe de la farmacéutica Merck, luego de que anunciara su renuncia al Consejo Presidencial de Manufactura basada en la respuesta del presidente a la violencia en los actos supremacistas blancos en Virginia.

"Como CEO de Merck" y por "una cuestión de conciencia personal" Frazier -uno de los pocos CEOs afroestadounidenses registrados en la revista Fortune 500, dijo que dimitía porque creía que los líderes estadounidenses debían rechazar rotundamente el fanatismo que se vio en el fin de semana en Charlottesville, Virginia.

Se trató de un rechazo a la reacción de Trump, considerada por muchos como tibia, al ataque de un joven supremacista blanco con su automóvil con el que arrolló a manifestantes antiracismo y mató a una mujer.

"Los líderes estadounidenses deben honrar nuestros valores fundamentales mediante una clara expresión de rechazo a las expresiones de odio, racismo y grupos supremacistas, los cuales van en contra del ideal estadounidense de que todas las personas son creadas iguales", dice el comunicado de renuncia de Frazier.


Pasaron apenas 54 minutos de la publicación del comunicado de Frazier para que el ataque del presidente Trump llegara vía Twitter: "Ahora que Ken Frazier de Merck Pharma ha renunciado al Consejo de Manufactura del Presidente, ¡tendrá más tiempo para BAJAR LOS PRECIOS ABUSIVOS DE LAS MEDICINAS!".

El pasado sábado por la mañana un auto conducido por James Alex Fields Jr, un exmilitar de 20 años que "idolatraba a Hitler", atropelló a un grupo de personas que marchaban en Charlottesville, protestando en contra del evento de supremacistas blancos.

El atropello mató a Heather Heyer, una mujer de 32 años que portaba carteles de rechazo a la protesta de nacionalistas y dejó a unos 19 heridos.

Muchos, incluso desde el Partido Republicano, esperaban que el presidente condenara con firmeza a las organizaciones supremacistas, pero en en lugar de ello Trump habló de violencia de "muchos bandos".


"Debemos recordar esta verdad, no importa el color, la religión o el partido, siempre seremos América primero, amamos nuestro país, nuestro Dios y nuestra bandera, estamos orgullosos de quienes somos", dijo el mandatario el sábado.

Tras las declaraciones desde la Casa Blanca intentaron reforzar el mensaje de que Trump condenaba el odio, la intolerancia y la violencia de todas las fuentes y de todas las partes. Pero para muchos no fue suficiente. No fue sino hast este lunes 14 de agosto, dos días luego de la violencia, que por primera vez el presidente hizo mencionó a agrupaciones racistas como el Ku Klux Klan.

La renuncia de Frazier, un CEO negro, cosa bastante poco común en el mundillo de las grandes corporaciones estadounidenses, se debió precisamente a que Trump no condenara directamente a esas agrupaciones supremacistas.

En fotos: Así fue el violento atropello durante una marcha de supremacistas blancos en Charlottesville

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